Evelio Ingunza fallece a los 64 años
Obituario
La muerte del teniente de alcaldesa y doctor causó un gran pesar entre los miembros de la Corporación y en toda la ciudad, donde era muy querido · El Ayuntamiento ha decretado dos días de luto oficial
Evelio Ingunza Barcala murió a las nueve menos cuarto de la mañana de ayer. De 64 años de edad, era el cuarto teniente de alcaldesa y coordinador del Área de Seguridad Ciudadana y Tráfico del Ayuntamiento de Cádiz. Era viudo de Pilar Barreiro, fallecida hace ahora tres años, y tenía un hijo, Evelio Ingunza Barreiro, médico como su padre. Hoy a las doce del mediodía se celebrará una misa en la capilla del tanatorio de Servisa, donde fueron trasladados sus restos en la mañana de ayer, antes de recibir sepultura en el cementerio mancomunado. La alcaldesa, Teófila Martínez, ha decretado dos días de luto oficial para este lunes y el martes. Ayer, el pendón de la ciudad ondeaba a media asta en el balcón principal del Ayuntamiento.
Aunque se sabía que su enfermedad era irreversible, la noticia de su fallecimiento causó en toda la ciudad un hondo impacto. Junto a su labor durante años como médico al frente de la Clínica de la Salud, que fundó su padre, Evelio Ingunza León, y que él ayudó a crecer, el fallecido se implicó desde muy pronto en la vida gaditana. Su carácter afable, animoso, amable, le hizo ganar la estima de todos los que alguna vez tuvieron contacto con él.
Curiosamente, Ingunza Barcala siguió la estela de su padre no sólo a nivel profesional. Su progenitor fue teniente de alcalde en la Corporación Municipal que encabezó Emilio Beltrami.
Estudió en el colegio marianista de San Felipe Neri y más tarde se licenció en la Facultad de Medicina de Cádiz. Evelio Ingunza vivió intensamente la vida y todos los aspectos en los que se implicaba.
Primero, su familia. Adoraba a su esposa, la también doctora Pilar Barreiro, de cuya muerte nunca pudo recuperarse; y adoraba a su hijo, Evelio como él y también médico. Era su orgullo. Sabiendo lo irreversible de su enfermedad, dedicó sus últimas semanas para despedirse de su hijo y de sus innumerables amigos.
Después, su Clínica de la Salud. Él siguió la senda marcada por su padre y potenció y prestigió aún más el centro sanitario de la calle Feduchy. Todos los que allí trabajaban estimaban sus dotes de mando y, sobre todo, su capacidad de diálogo, de comprensión y de respeto. Y sus enfermos, a los que mimaba fuesen o no conocidos.
Y el mundo cofrade. Evelio fue cofrade desde joven y, ya a finales de la década de los noventa, hermano mayor de la Cofradía de la Salud, así como presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Cádiz. En un mundo tan complicado como éste de nuevo dejó patente su carácter abierto. Fue hermano de cofradías como el Caído, Buena Muerte y Salud, a cuyos titulares acompañaba en la madrugada de cada Viernes Santo.
Por último, la política. En 2003 aceptó la propuesta de Teófila Martínez y se integró en la candidatura del PP al Ayuntamiento de Cádiz porque para él, tras cerrar su etapa al frente de la Clínica de la Salud, era otra forma de servir a su ciudad. Desde hace siete años formaba parte de la junta de gobierno local como teniente de alcaldesa de Seguridad Ciudadana. Como tal estaba al frente de la Policía Local, un colectivo siempre complicado que él supo atender con la mano tendida, como siempre reconocieron los representantes de los trabajadores.
Ayer, apenas dos horas después de conocerse su óbito, buena parte de los miembros del gobierno local le lloraban frente al monumento a las Cortes de Cádiz. Presentes en un acto oficial con motivo de la presencia del presidente del Parlamento de Cantabria, Miguel Ángel Palacio, los concejales, especialmente la alcaldesa, Teófila Martínez, trasladaron a este periódico el profundo cariño hacia el compañero perdido. Concluido el acto se trasladaron a las dependencias del tanatorio para rendirle homenaje, donde estuvieron todo el día sin separarse del cuerpo de su compañero de corporación.
En un comunicado oficial, la alcaldesa afirmó que "la muerte de Evelio Ingunza nos ha sumido a toda la Corporación en el mayor de los pesares. Aunque en los últimos días estábamos esperando el fatal desenlace siempre habíamos albergado la esperanza de haber disfrutado más de Evelio. Hoy no podemos dejar de sentir un gran dolor por la pérdida de un gran amigo y un caballero al que todo Cádiz recordará por su gentileza y su bondad. Han sido años de trabajo y colaboración por los que siempre estaré agradecida a Evelio, del que siempre me quedará grabado su amor por Cádiz y por todo lo que rodeara a esta ciudad".
Por su parte, la portavoz socialista y candidata del PSOE a la Alcaldía, Marta Meléndez, recordó a este diario la figura de Evelio Ingunza como una persona "muy querida y respetada, con gran estilo y educación. Un ejemplo en su trato con la oposición".
A lo largo del día por el tanatorio de Servisa pasaron numerosos allegados del doctor, cofrade y político gaditano. Entre ellos muchos médicos de la Clínica de la Salud.
Una grave dolencia le obligó a ingresar a principios de este mes en la Clínica de la Salud, en la que contó con el apoyo y la atención de su hermana Begoña. La función votiva a la Virgen del Rosario del pasado 7 de octubre y, posteriormente, la ofrenda floral que se hizo en la plaza de España al monumento de Las Cortes en la visita del embajador de Estados Unidos en España, Alan D. Solomont el 16 de octubre fueron los últimos actos públicos en los que se dejó ver. Ayer hubo otra ofrenda floral en el mismo lugar, pero él ya no estaba presente en cuerpo pero sí en el alma.
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