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Yo salí con 'er Subiela'

Remolino en calma

Kike Rosado / 'Remolino'

18 de enero 2010 - 01:00

Quillo, soy Ángel. ¿Qué Ángel?. Er Subiela coño. Ah er zarzuela, ¿qué pasa? Me he enterado que no sales con el Sheriff, vente con nosotros que me hace falta un guitarra... escribe Juan Carlos y salimos to los de Martínez Ares; aro joé; que sí cojone; mañana a las nueve en la nevera de Zona Franca". Algo así fue la primera conversación que tuve con Ángel Subiela. No le dije ni que sí ni que no, pero el hioputa lo dio por hecho, y allí yo como un clavo a las nueve menos cuarto. Diez minutos más tarde me vi rodeado de caras legendarias que hasta entonces invadían la hemeroteca de mi estantería, con veinte añitos no se podía pedir nada más, carnavalescamente hablando. En fin, ese día fue el primero de muchos compartiendo ensayos y autobuses con un director como pocos, pasional, pasional por lo suyo y empeñado hasta límites insospechados por consequir que todo estuviera bajo control y no dar oportunidad a la casualidad. Descubrí que parte del éxito de Martínez Ares tenía que ser por culpa suya. La exigencia, la presión, la aportación, la coba al autor que pasara por el ensayo era máxima, hasta el punto de que todos se hartaron de él o él de todos, sin, creo, darse cuenta de lo que consiguieron con ese director al lado. No me lo tomen a mal, Juan Carlos, Tino, Carapapas o Antonio, no dudo de vuestro ingenio y maestría, pero seguro que estáis de acuerdo conmigo, y seguro que en vuestro interior ha rondado alguna vez esto: "Ángel es un hio'puta, pero es el mejor director que he tenido". Como no me lo imagino otro año sin salir, perdón, no quiero imaginármelo, al próximo autor que comparta ensayo con él me gustaría darle unos consejos: sobredosis de paciencia; cuando lo veas con los boquetes de la nariz abiertos más de la cuenta, háblale de fútbol, nunca del Madrid, hazlo del Bilbao o del Barsa; deja que lleve el ritmo del ensayo aunque no sea el que afine; no te metas con su ropa; cuando te replique algo piensa bien qué te ha dicho, tendrá un porqué; él siempre te dejará ser tú mismo en tu repertorio, pero ten en cuenta sus palabras; no te bajes los pantalones si lo tienes claro, a él no le gustan las marionetas; no le mientas, él nunca lo hará contigo, esto le ha traído más de un disgusto; si le ves sentado en el ensayo en un rincón, déjalo, ponte a ensayar con los demás, él está trabajando por dentro; si te parece que a su edad está mucho mejor que tú, que tienes una década menos que él, no te acomplejes, ha hecho un pacto con el diablo y es como la película, eternamente joven; la comparsa le parecerá unos días un pelotasso y otros un mojonasso, no se lo tengas en cuenta, nos pasa a todos; cuando se ponga la mano en el pecho, te mire a los ojos y te diga 'hazme caso', hazlo, te dará tranquilidad... Bien, en definitiva, si te llama para escribirle, ten en cuenta que puede ser que le guste esto más que a ti o lo vea de otra forma, lo que no puedes dudar es que tendrás al mejor director de comparsas a tu servicio, con todo el respeto para los demás. No sé si se portará contigo y con el grupo como conmigo, yo no tengo quejas, no me gusta hacer la pelota, pero siguiendo estos consejos y otros más, te encontrarás un caballero, tú, próximo autor, tendrás la suerte que tengo yo, de además de director, tenerlo como amigo y decir con orgullo: "yo salí con er Subiela".

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