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La fiesta en la gran pantalla

A falta de una gran obra inspirada en la fiesta gaditana, en los últimos años hemos asistido al estreno de filmes donde el carnaval, al menos, no es mera comparsa.

Cartel de la película 'The beautiful Cádiz' / R.D
Tamara García

Cádiz, 26 de enero 2017 - 08:46

Aunque aún estemos lejos (a kilómetros y kilómetros de metraje) de aparecer en un filme de culto como Easy Rider (cabalgada del carnaval de Nueva Orleans), o de enmarcar toda una trama protagonizada por quien se convertiría en uno de los cómicos más reconocidos del mundo (Carnaval en el Trópico, carnaval mexicano de Xalapa, con Cantinflas), o de que uno de los primeros espadas del cine escoja nuestra fiesta para pintar su historia (el carnaval de Venecia en Casanova de Fellini), el Carnaval de Cádiz ha inspirado en los últimos años a algunos cineastas que no han dudado en hacer un zoom sobre la propia fiesta, o algunos de sus protagonistas, sacándola del papel de mera comparsa, nunca mejor dicho, que ha ocupado tradicionalmente en su aparición en el cine.

La película del Carnaval de Cádiz está por hacer. Bien podría ser un filme de cine negro donde los disfraces jugaran un papel fundamental como en El mendigo de la catedral de Colonia (1927), una peli muda donde un inspector con más tipos que Mortadelo se mueve como pez en el agua en estos importantes carnavales alemanes, o una alegoría del mito de Hércules y la fundación de la ciudad con las coplas como protagonista, al igual que la música tradicional brasileña y el carnaval de Río de los cincuenta contaron la historia del mito de Orfeo en Orfeo Negro.

Pero a la espera de que nos descubran o de que algún día nos dé por descubrirnos, el director alicantino Manuel Iborra o el cineasta sanluqueño Rafael Sadoc han firmado dos películas de diferentes géneros y estilos pero con el Carnaval de Cádiz y los carnavaleros como denominador común en sus guiones e intención.

La fiesta de los locos (2016) es un documental que, hasta en su factura, recoge el ritmo alocado e improvisado de las agrupaciones en la calle.Si bien el ambiente de la fiesta y el papel del aficionado es simplemente una brisa que, de vez en cuando, rachea el filme, las agrupaciones callejeras son las auténticas protagonistas de la película del autor de Pepa y Pepe que, aliado con Antonio Resines, ha estrenado su obra en las pantallas de varios cines españoles donde ya se conocen las caras y algunos aspectos del proceso creativo de las chirigotas ilegales más buscadas como la de Los Guatifó, Los del Perchero o la comandada por Paco Gómez.

Pero también la fiesta ha calado en la ficción y si, como ya hemos dicho, la impunidad que proporciona la máscara y la invitación a la transgresión inherentes al carnaval parecían indicar que el crimen o el suspense serían el vestido de gala perfecto para debutar como figura en la alfombra roja del séptimo arte, en The beatiful Cádiz (2015) se optó por sorprender con una comedia romántica protagonizada por el cuartetero Javi Aguilera y trufada de caras conocidas del mundo carnavalero. La ciudad sale hermosísima en esta cinta donde la capital andaluza tampoco se queda atrás. La trama: chico carnavalero quiere triunfar en el mundo del espectáculo, conoce a chica, gags de situación, desencuentro, búsqueda desesperada y final a lo Notting Hill en el café teatro Pay Pay con un homenaje a todas las grandes frases del género. Y además, y por ello esta cinta está incluida en el tema que nos ocupa, ensayos de una agrupación fictica, el Gran Teatro Falla y la final del Concurso de Agrupaciones van desfilando por el metraje totalmente al compás y a la medida de la trama amorosa ideada por Rafael Sadoc.

En su vuelta al cine después de 30 años, el polifacético Gonzalo García-Pelayo fijó también su interés en el Carnaval de Cádiz, marco para la, fiel a su estilo, extravagante Alegrías de Cádiz (2013), donde el flamenco de la ciudad también daba sus zapateos.

La versión cinematográfica de la obra de Pemán La viudita naviera, con Paquita Rico al frente, es quizás la más recordada alianza entre el carnaval y cine. Y ya ha llovido... 1961...

En un papel más accidental, digamos de extra, la fiesta de febrero se colaba en el hermoso documental La leyenda del tiempo de Isaki Lacuesta, exactamente en el paseo de Makiko en una noche de Carnaval. Mientras que algunos de los protagonistas de la fiesta también han aparecido de secundario o muy secundario en distintos filmes.

Así, es bien conocido el currículum cinematográfico de la agrupación 'Los Beatles de Cádiz' con sus cameos en Acompáñame, de Rocío Dúrcal, El padre copillas, con Juanito Valderrama, y sin tener el gusto de habela vista pero atrapada por su sinopsis -"en un pueblo, el sheriff organiza un festival musical, pero tiene la oposición de unos fascinerosos, enemigos de la música"-, en la cinta de 1966 Europa canta.

En la pequeña pantalla, la relación entre carnaval y cine ha sido prolífica, por lo que mencionamos sólo algunos documentales sobre la fiesta: Carnaval de Cádiz. La película (una apuesta de Canal Sur estrenada el pasado día 9), La ciudad que canta (2013, Marko Simic) Febrero, cuando la vida es carnaval (2009, Nacho Sacaluga) y Nos vemos en la calle (2007, Abel Al Jende, Carmen Guerrero Quintero y José Mª Manjavacas Ruiz y producido por la Junta de Andalucía).

y viceversa

Con sus toques de terror, con sus momentos desternillante y, casi siempre, manteniéndonos atrapados en un enorme interrogante, el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas es una auténtica película. Será por eso que muchos de los autores que han firmado su historia han encontrado en el cine la fuente de inspiración para sus obras.

Cada década con más exactitud, cada generación con más cuidado en el detalle, el séptimo arte no sólo ha servido para prender el primer chispazo que da vida a todo un repertorio o para retorcer algunos de sus más conocidos títulos en juego de palabras (recordemos al cuarteto de Rota con ‘Por quien puñetas redoblan las campanas’ o ‘Me borras de África’), sobre todo, el cine ha marcado estética, a veces, sin llegar a ser copias (la comparsa de Tovar ‘Ciudadano Zero’ con Metrópolis y ‘Las estaciones’ del mismo autor con los árboles de El señor de los anillos o ‘Los inmortales’ de Aragón con el Gary Oldman más favorecido en Drácula, de Bram Stoker), otras, buscando acercarse lo máximo posible al reflejo en el espejo (la chirigota del Canijo ‘Las muchachas del congelao’ con las princesas Disney, la comparsa de Martín ‘Las locuras de Martin Burton’ con el personaje de El Sombrerero Loco en la Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton, la chirigota del Sheriff ‘Cai Story’ con los personajes de la película Toy Story, el coro viñero ‘Pinocho’ allá por 1982 con el personaje de Disney o la más reciente comparsa ‘OBDC’ de Germán Rendón con el Charles Chaplin de El gran dictador).

La chirigota ‘Golfus de Roma’ (con la peli del 66), los cuartetos de Piulestán y Aguilera ‘Los que siempre se pasan de tiempo’ (con Regreso al futuro) y ‘Los niños de la Mary’ (con Mary Poppins), el coro ‘Cine Caleta’ (con Muere otro día) son algunos de los muchos ejemplos.

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