Otra vez con sufrimiento
cádiz | nástic
El Gimnástic de Tarragona, que puede presumir de ser el club deportivo más antiguo de España, vuelve a tener problemas en la categoría de plata
El Nástic, el diminutivo con el que popularmente se conoce al Gimnástic de Tarragona, vuelve a tener serios problemas esta temporada para mantenerse en la división de plata del fútbol español, una categoría que ni siquera puede considerarse que por historia sea la que le corresponde a tenor de las campañas en las que ha militado en Segunda B y en Tercera (25 en cada una), en ambos casos más que en Segunda (21).
Fundado en 1886 como entidad deportiva llamada Gimnástico, el club creó su sección de fútbol en 1914 absorbiendo al Olimpic, el otro equipo que existía por entonces en la ciudad.
En el plano estrictamente deportivo, el conjunto catalán vivió sus años dorados a mitad del pasado siglo, cuando dio el salto a Primera División y permaneció durante tres cursos, desde el 47/48 hasta el 49/50. Después de aquello, un largo periplo de cinco décadas por Tercera, Segunda y la posteriormente instaurada Segunda B antes de volver a codearse con los grandes, en el ejercicio 2006/07, que terminó con los granotas descendiendo para caer un lustro después al pozo de la Segunda B.
No obstante, en sus más de 100 años como club de fútbol, tiempo en el que el Estadi de la Avinguda Catalunya, construido en los años 20, y el actual Nou Estadi inaugurado en 1972, han sido su hogar, el Nástic vive hoy en día una estabilidad deportiva que le ha permitido consolidarse en LaLiga 1|2|3, aunque con problemas en buena medida por el creciente nivel de la categoría.
Como en las últimas campañas, en la presente el cuadro granota se ha visto abocado a luchar con sus adversarios en la zona baja de la tabla desde el arranque liguero. Con 5 puntos en su casillero, producto de un triunfo y dos empates, en estos momentos ocupa el penúltimo puesto, sólo por delante del Córdoba. Antes de cosechar su única victoria, en la quinta jornada frente a Osasuna (1-0), empató en el estreno como local con el Tenerife (1-1), cedió en El Molinó contra el Sporting de Gijón (2-0), se vio sorprendido en su campo por el Rayo de Majadahonda (0-1) y encajó una sonrojante goleada en su visita a Las Palmas (4-0). Con posterioridad al triunfo sobre los navarros, los tarraconenses igualaron en su visita al Reus (1-1) y el pasado fin de semana hincaron la rodilla en su feudo ante el Deportivo (1-3).
Al igual que su rival de hoy, el Nástic tiene serios problemas para ver puerta, de hecho lleva hasta la fecha sólo cuatro goles a favor, los mismos que el conjunto cadista y el Rayo de Majadahonda. Para colmo, tampoco está fino a la hora de defender, como confirman sus números en cuanto a tantos encajados. Ha recibido 12, sólo menos que el Extremadura (13) y el colista Córdoba (18). Registros que justifican unos males aún más graves por la plaga de bajas: en Carranza no estarán Albentosa, César Arzo, Iván López, Pol Valentín, Javi Márquez, Ramiro y DelMoral.
Veteranía para tirar del carro en el ataque
Ikechukwu Uche se ha convertido esta temporada en el futbolista más utilizado por el entrenador del Nástic para actuar en las posiciones de ataque. Aunque aún no ha estrenado su casillero de goles, un problema que arrastra no sólo el jugador sino a todo el equipo, lo cierto es que el nigeriano aparece como una garantía no ya por su capacidad realizadora sino por la experiencia que le otorga su veteranía y la movilidad en las proximidades del área rival para que sea considerado la referencia arriba. A sus 34 años, ya quedan muy lejos sus mejores temporadas en el Recreativo, con el que marcó 50 tantos en 133 partidos, o el Villarreal, con el que hizo 36 en 98. Verdugo del Cádiz hace dos campañas en el choque disputado en Tarragona, hoy se presenta como la amenaza en Carranza.
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