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Un presente y un futuro salpicados de incertidumbre

El Cádiz y 'Munto Finance' alcanzan un acuerdo verbal para el traspaso del paquete mayoritario de acciones · El equipo siembra dudas al sumar sólo un punto de los últimos 12 que ha disputado

Arriaga trata de llegar al balón en el partido disputado el sábado en Gerona.
José M. Vilches / Gerona

23 de noviembre 2009 - 05:02

Atención, pregunta. ¿Cuánto hace que el Cádiz no gana un partido? Goleada en contra el pasado sábado en Montilivi ante el Girona, desastre de imagen y resultado la semana anterior en Villarreal, un punto ante el Betis en el Ramón de Carranza, otra goleada contra el colista en Castellón... Respuesta: frente al Real Unión en casa, hace ya cinco jornadas.

El equipo de Javi Gracia, que hace justo un año asombraba a propios y extraños jugando en Segunda División B, no lo está pasando nada bien en la nueva categoría. Los amarillos, con continuos altibajos tanto en la imagen como en los resultados, sólo han sumado un punto de los últimos 12 que han disputado y tienen visos de convertirse en el peor equipo del mes de noviembre. Y eso dice mucho si se recuerda que fue de los más punteros en octubre, sólo por detrás de una Real Sociedad que no se da un respiro y que ayer se impuso al Cartagena con un solitario gol en el último suspiro del encuentro.

Con semejante sinopsis, el partido ante el Celta se antoja como una final para los jugadores, pero más aún para el cuerpo técnico. Tanto Antonio Muñoz como Julio Fernández Peguero, presidente y director deportivo del club, respectivamente, ratificaron a Javi Gracia como entrenador del equipo tras la derrota en Gerona y abogaron por la unión, por remar todos juntos en la misma dirección.

Y ya se sabe lo que ocurre cuando desde una junta directiva se respalda a un técnico: que acaba siendo destituido la semana siguiente. La presencia de Muñoz en Montilivi no se debió a un capricho andaluz. Tras ser informado de la mala actitud que mostró el equipo en Villarreal, el cordobés quiso saber de primera mano cómo se desenvuelven los jugadores lejos de Carranza. Y no debió hacer el viaje de vuelta precisamente orgulloso de los suyos. Antes de que Muñoz y Peguero apostaran por estar unidos en estos momentos delicados, Javi Gracia había dejado muy claro que cree que en su plantilla y aseguró que el trabajo acabará dando sus frutos, como ya los dio por ejemplo en ese mes de otubre que debe servir de ejemplo y de vitamina anímica.

Los pupilos del técnico navarro no enmendaron ante el Girona de Narcís Julià la patética imagen ofrecida contra el filial del Villarreal. Cierto es que, aunque sin profundidad y sin apenas llegada, los cadistas hicieron una primera parte digna. Y cierto es que los locales debieron quedarse con uno menos a los diez minutos de partido, lo que pudo allanar el triunfo amarillo. No es menos cierto que el segundo gol sube al marcador al transformar Peragón un penalti más que dudoso cometido sobre él mismo por Zlámal... Todo es cierto, pero tampoco se miente si se afirma que el equipo ha perdido el rumbo. El próximo sábado ante el Celta, también a las cuatro de la tarde, no habrá tiempo para siesta. Habrá que estar muy despiertos para sustituir la última pesadilla por un bonito sueño.

Mientras, más allá de lo estrictamente deportivo, la incertidumbe también se ha apoderado de los despachos en los últimos tiempos. Las negociaciones del Cádiz con Munto Finance para la venta del paquete mayoritario de las acciones del club están más que avanzadas y, según ha podido conocer este periódico, ya existe un acuerdo verbal entre las dos partes para llevar a cabo la operación. Diario de Cádiz sacó a la luz el pasado jueves los contactos que desde meses se vienen produciendo entre Antonio Muñoz y el consorcio árabe con sede en las Islas Vírgenes y capitales asiáticos y suizos. Y hoy está en condiciones de asegurar a sus lectores que lo único que queda para hacer oficial el traspaso de poderes es la firma de uno y otro en el contrato. Lo único… que no es poco si se tiene en cuenta el último precedente acaecido con el abogado gaditano Arturo Baldasano hace dos temporadas, la del último descenso de los amarillos a Segunda División B.

Munto Finance, que ya compró en el pasado mes de julio el Notts County inglés por diez millones de libras esterlinas (10.710.000 euros), está en pleno crecimiento y no se quedará parado tras hacerse con las riendas del submarino amarillo, si es que finalmente los potenciales comprador y vendedor acaban dándose un apretón de manos. El brazo dependiente de la empresa QADBAK Investment Fund, propiedad del poderoso Abdulá Bin Saeed Al Thani, de los Emiratos Árabes, se ha creado para la expansión y eso pretende: expandirse. Tras poner sus pies en el Reino Unido, concretamente en Nottingham, y en España, en Cádiz para más señas, el consorcio con sede en las Islas Vírgenes dirigirá sus ojos a Suramérica, donde tiene pensado abrir academias de fútbol y quién sabe si adquirir las acciones de algún otro club que le parezca tan interesante como el Notts County, uno de los más antiguos del mundo, y el Cádiz, a punto de celebrar su centenario.

Y al frente de todo… Sven-Goran Eriksson, que estuvo en Cádiz a principios de mes y no para dedicarse precisamente a negociar, sino para evaluar el proyecto. El sueco quiso conocer de primera mano las instalaciones de El Rosal y analizó por última vez si el perfil del club que preside Antonio Muñoz encaja en lo que buscan sus jefes. Todos los términos del contrato están acordados. Y si se da el visto bueno, la operación no debe tardar en cerrarse, ya que el dinero no parece ser un problema para el multimillonario grupo árabe que pretende hacerse con las riendas del club. Las últimas semanas resultarán claves para que la operación se cierre de una u otra manera: con venta o sin venta.

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