Cádiz CF Año de ilusión y convulsión

  • Acaba un 2018 positivo en la parcela deportiva y revuelto en el plano institucional

Álex Fernández (i), José Mari y Manu Vallejo celebran una de las victorias del Cádiz en 2018. Álex Fernández (i), José Mari y Manu Vallejo celebran una de las victorias del Cádiz en 2018.

Álex Fernández (i), José Mari y Manu Vallejo celebran una de las victorias del Cádiz en 2018. / Julio González

El año 2018 llega a su fin después de doce meses intensos para el Cádiz CF tanto en el ámbito deportivo como en el institucional. Un año en el que ha habido de todo: alegrías, alguna que otra decepción, operación policial, investigaciones, destituciones, fichajes, traspasos, renovaciones…

En el plano puramente deportivo, el balance numérico del Cádiz se resume en 47 partidos disputados -41 de Liga y seis de la Copa del Rey-, con un saldo de 18 victorias, 15 empates y 14 derrotas, con 53 goles a favor y 39 en contra. El máximo goleador cadista en 2018 fue Manu Vallejo con ocho tantos, uno más que Álvaro García. 2018 fue el año de la explosión de Manu, uno de los artífices de la mejor campaña de la historia del Cádiz B de Mere, que tras quedar campeón de Liga se quedó un paso de subir a Segunda B.

El atacante se ganó un sitio en el primer equipo gracias a su excelente pretemporada y hasta la fecha es titular en todos los partidos de Liga. Es el miembro de la plantilla que acumula más minutos sobre el césped, 1.715, -más que Alberto Cifuentes, que lo ha jugado todo en el campeonato- al haber participado además en el torneo copero.

De esas 41 jornadas de Liga dirimidas en el año que expira -22 de la temporada 2017/18 y 19 de la 2018/19-, el Cádiz estuvo 25 entre los seis primeros clasificados y tres en zona de descenso. De hecho, arrancó 2018 en segunda posición y lo finaliza en la sexta.

El equipo se acostumbró a vivir en la zona alta de la tabla aunque a mitad de año sufrió un duro varapalo al quedarse fuera de la fase de ascenso a Primera División en la última jornada –cayó a la novena plaza tras perder en Granada- después de estar arriba toda la segunda vuelta.

La ilusión con la que el Cádiz cierra 2018 es la misma con la que empezó el año, con el equipo metido en la puja en la parte alta después de haber superado un mal inicio de curso.

Álvaro Cervera comenzó la que supone su cuarta campaña en el conjunto amarillo con una plantilla a la que se incorporó una docena de jugadores, entre ellos Ager Aketxe, en su segunda etapa como cadista.

Esperada y sonada fue la marcha de Álvaro García después de un auténtico culebrón. El extremo dio el salto a Primera al firmar por el Rayo Vallecano y dejar en la caja del 4,5 millones de euros, la cantidad más elevada ingresada por un traspaso en la historia del Cádiz.

Destacó además el aterrizaje, a finales de septiembre, de Sergio Sánchez –había dos fichas libres, una de ellas por la grave lesión de Juan Hernández-, un futbolista con un extenso recorrido en la máxima categoría que se convirtió en el primer fichaje de la era Óscar Arias, nombrado director deportivo justo después del mercado de verano tras destituir el presidente, Manuel Vizcaíno, a Juan Carlos Cordero, el responsable de la confección de plantel que pugna por una plaza de ascenso.

El despido del anterior deportivo fue una medida más adoptada por el presidente en su decisión de prescindir de todas las personas que en su día llegaron a través de Quique Pina. Su detención –y posterior puesta en libertad- a finales de enero, en el marco de la Operación Líbero, supuso una bomba en el seno del club.

Pina es investigado por supuestos delitos de blanqueo de dinero, contra la Hacienda pública e insolvencia punible. Era consejero encargado de la gestión integra de la parcela deportiva, aunque Vizcaíno le retiró esas funciones tras el estallido de una operación que continúa abierta y a finales de año propició que la junta de accionistas destituyera al murciano como miembro del consejo de administración. Pina está pendiente de si José de la Mata, juez de la Audiencia Nacional que lleva el caso, decide la celebración de un juicio.

No se celebró en 2018 el juicio acordado en enero por el Juzgado de Instrucción Número 16 de Sevilla, remitido a la Audiencia Provincial de Sevilla, que afecta a Vizcaíno por su supuesta implicación en una parte del caso Invercaria. La Fiscalía pide para él dos años y medio de prisión y el PP, tres y medio.

Vizcaíno se fue haciendo con todo el poder en el club tras el estallido de la Operación Líbero

El año acabó en plena guerra institucional entre Vizcaíno y Pina. El sevillano ostenta todo el poder en el club tras haber dejado fuera a Pina y su equipo. Los dos se cruzan demandas con las que se reclaman mutuamente cantidades millonarias mientras nada se conoce del empresario americano anunciado por Vizcaíno que en teoría pretende comprar el paquete mayoritario de acciones del club, incluidas las de Pina, que ha rechazado esa posibilidad mientras solicita por la vía judicial la disolución de Locos por el Balón.

2018 fue además el año en el que el Cádiz terminó de liquidar las deudas concursales con sus principales acreedores, a los que ha abonado 6,7 millones de euros (a la Agencia Tributaria, Tesorería General de la Seguridad Social. Liga de Fútbol Profesional y Ayuntamiento de Cádiz).

El año que se acaba fue el del regreso de a Cádiz de Mágico González, tan querido como informal. El año de un Trofeo Carranza parcheado con un triangular y dos partidos y el Betis ganador, con José María García como maestro de ceremonias. Fue el año del adiós de Baguetina, de la permanente ilusión del cadismo por ver a su equipo en las alturas, capaz de encadenar siete victorias consecutivas –un logro que de momento no está al alcance de ningún adversario de LaLiga 1|2|3–.

El esprint final de 2018 deparó una catarata de renovaciones en el plantel, entre ellas la de Álex Fernández, uno de los baluartes, además de Cifuentes –superará la barrera delos 40 años en activo-, David Gil y Manu Vallejo, el jugador más cotizado y ejemplo para los demás canteranos que sueñan con llegar un día al primer equipo. El chiclanero renovó dos veces y su cláusula de rescisión de contrato es la más alta que nunca ha tenido un jugador del Cádiz: 30 millones de euros con el equipo en Primera División y 15 millones en Segunda.

Se va 2018, el año de la estabilidad deportiva y económica y del revuelo institucional. El enfado de Salvi con el club, la vuelta a la tortilla de Brian tras invitarle Cervera a que se marchase, la irrupción del Lekicismo, el radical cambio de rumbo iniciado en Lugo –un año más en Lugo- el 5-1 al Elche, el 4-1 a Las Palmas, el 3-0 al Dépor, la marcha de Fernando Arévalo de la Federación de Peñas, querido por todos… Todo eso pasó y mucho más. Y lo que está por llegar en 2019.

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