La noche más pop
Mucho baile
Lori Meyers, Miss Caffeina y Varry Brava despidieron el festival con sus canciones pop bailables
Si la tarde del sábado trajo a Depedro y a Coque Malla, ambos canción de autor (aunque cada uno a su manera), precedidos por los sevillanos Full, la noche la protagonizó el pop, en sus distintas variantes.
El grupo favorito de los festivales nacionales, Lori Meyers, abrió la última noche del No Sin Música con su Planilandia, tema de su disco Impronta, en el que fue el concierto más multitudinario de los tres días. Los de Granada tenían a los fans más jóvenes del festival en las primeras filas, gritando todas sus canciones al pie de la letra y bailando como si no hubiera un mañana; no en vano son uno de los grupos más populares ahora mismo a nivel nacional.
Noni, el líder del grupo, con sus gafas naranjas y su camisa de dandi, ejerció de maestro de ceremonias del grupo, que brindó al público sus temas más populares, como El tiempo pasará y Emborracharme. Pero la gran fiesta la dieron con Pierdo el control, un tema más cañero de su último álbum, En la espiral, publicado este mismo año.
Nada menos que seis músicos conforman Lori Meyers, de los cuales sólo el líder, Alejandro Méndez, guitarra y también voz del grupo, y el batería Alfredo Núñez permanecen en la banda desde el principio. El segundo tuvo su momento de la noche con Océanos, también del último disco; el músico tiene una voz mucho más dulce que la de Noni y es perfecta en baladas como esta.
Su puesta en escena fue espectacular: comenzaron a tocar tras una cortina de luces que se levantó tras los primeros acordes, y durante el resto del concierto se sucedieron proyecciones de algunas imágenes, para acabar con el nombre del grupo en luces que imitaban a las de neón.
Y no sólo por la puesta en escena son apuesta segura, porque, gusten o no, Noni y los suyos se dejan el alma y la piel en cada concierto. Sólo hay que verles tocar Mi realidad o Zona de confort para darse cuenta de por qué cuentan con tantos seguidores. Son humildes a la par que entregados sobre el escenario.
No bien hubieron acabado de tocar los granadinos, la masa ya se movía, bien hacia el otro escenario, bien hacia la salida, a preparar el cuerpo para el concierto del grupo de pop electrónico Miss Caffeina, la segunda atracción de la noche.
Los que optaron por el otro escenario se llevaron la sorpresa de la noche, al menos los que no los conocían; porque Furia Trinidad son un gran descubrimiento. Vienen de El Puerto de Santa María y ya se les tiene en cuenta desde hace un par de años, pero hasta que uno no los ve en directo no percibe de verdad su potencial. Tienen dos discos publicados, el último, She and the sunshine, en 2016, y hacen una mezcla de rock sureño, rockabilly y surf, que hizo que en la noche del sábado muchos curiosos fueran llenando el recinto, pero mirando esta vez hacia el escenario alternativo. Furia Trinidad dieron la nota rock a una noche muy popera, para los que buscaban algo diferente.
Y Miss Caffeina se subieron al escenario. Los primeros segundos de Detroit, la canción que da nombre al último disco del grupo,se extendieron por un recinto abarrotado que esperaba a un grupo que prometía mucho baile y que no les decepcionó. Alberto Jiménez (o Alberto Caffeina), con el pelo rosa fucsia a modo de un Sex Pistols moderno (y electrónico) y vestido enteramente de negro, se abrazaba al micrófono con la languidez que le caracteriza, mientras sus tres compañeros permanecían en un discreto segundo plano. Detroit es el disco que más alegrías les ha dado y eso se notó, pues muchas de las canciones que tocaron pertenecen a ese trabajo.
Titanes, El rescate, Ácido... y una de las más queridas por el público, Oh sana, grabada junto a Iván Ferreiro, se sucedieron en un concierto en el que se respiraban las ganas de darlo todo para acabar con buen sabor de boca, tanto por parte de público como del grupo. Pero era inevitable que el mejor momento de su concierto, el más especial, lo protagonizase su canción más conocida, Mira cómo vuelo, que hasta aquellos que no son fans de Miss Caffeina conocen.
También pop es lo que trajeron Champagne, un grupo de San Fernando, al escenario alternativo; y para terminar la noche, el trío Varry Brava cerró con su pop ochentero y algo disco la última noche del festival. Óscar Ferrer, Vicente Illescas y Aarón Sáez forman un grupo que está muy presente en los festivales nacionales y que consiguió hacer bailar, y mucho, a los últimos valientes que quedaban en pie.
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