El pregón de Romo, bordado con los hilos más gaditanos
Salió a hombros del Teatro Falla, lo que supuso un hecho inaudito en la historia de este acto · El pregonero defendió el crucifijo frente a los que quieren retirarlos de las escuelas
De himno a himno. De Andalucía a España. Y Cádiz, en medio. Mucho Cádiz, por cierto, en la voz de un gaditano confeso que ayer anunció la Semana Santa 2010 con tanto éxito que salió a hombros del Gran Teatro Falla -un hecho inaudito- como ganador del primer premio en la categoría de pregoneros, modalidad de los que quieren a su tierra. José Manuel Romo ofreció un pregón cargado de esas vivencias con las que el público se identificó al instante. Un texto apasionado, comprometido, actualizado y certero. Prosa y poesía al servicio de una tradición cantada por alguien que la conoce como a la palma de su mano. Romo es Semana Santa pura. Y lo demostró en el que, para muchos de los asistentes, fue el mejor pregón de los últimos años.
Los sones de 'Cádiz Cofrade' entre las tres marchas de inicio, interpretadas por la banda Fundación Zoilo Ruiz Mateos de Rota, fueron el mejor preámbulo para un pregón tan gaditano. Antes, el público había aplaudido puesto en pie al obispo de Cádiz y Ceuta, Antonio Ceballos, a petición de Juan Manzorro, presentador del acto. El prelado saludó desde un palco municipal en el que también, entre otras autoridades, se encontraba la alcaldesa Teófila Martínez. El rezo del ángelus dirigido por María José Novo y la presentación del pregonero por su antecesora, Francisca Durán, dieron paso a la entrada al escenario de Romo, en atril custodiado por rosas rojas a la derecha de un exorno presidido por la cruz de guía de la Borriquita.
Romo inició su intervención con sus inicios cofrades en Santa María, su barrio natal, brindado el pregón a las monjas del convento del castizo enclave. "Pregoneros de Cádiz, glorias del cielo, cómo riman vuestros versos de caramelo". Poemas para quienes le precedieron como voceros de la Semana Mayor antes de cantar a las distintas primaveras de cada templo, de cada cofradía. La estación más florida precisamente entraba ayer para mejor acompañamiento de lo que Romo leía sobre las tablas del Falla. Amparo y Caridad, dos amores sobre pasos de palio, centraron los siguientes versos, para luego destacar la "lección de Amor" de la cofradía de Jesús Despojado en su estreno de 2009.
Llegó el Romo comprometido. "Se quieren quitar los crucifijos de las paredes de las escuelas y se mantienen en ellas las procesiones infantiles porque es folclore", dijo con énfasis. Reguero de crucificados gaditanos para invocar al Cristo y pedirle "que descienda sobre las aulas de los centros gaditanos, y para calmar la sed muéstrale el camino a aquellos que se quedaron si fe". El aplauso fue rotundo. Romo iba por buen camino.
"La Iglesia y las hermandades deben marchar al unísono". El pregonero tocaba un tema candente en el mundo cofrade. "Hay que remar en la misma dirección porque si no la barca se hundirá irremisiblemente", añadió antes de recordar las cruces del sufrimiento de muchos gaditanos, "cirineos silenciosos". Otros cirineros, éstos "de gloria", fueron para Romo los cargadores gaditanos. Y otra cuestión muy actual como el supuesto peligro que corre la Madrugada del Viernes Santo llevó a Romo a justificar a las cofradías que han pedido salirse de la jornada grande cofradiera "para alejarse de la movida que resta austeridad a las procesiones". Mas el pregonero aseguró que la Madrugada "no se perderá porque siempre nos quedará el Nazareno, el Huerto o el Perdón", entre otras hermandades.
Hubo aplauso simbólico en el texto del pregón para las cofradías "que día a día en sus casas de hermandad recogen donativos, alimentos, medicinas o pagan recibos de luz y agua, de alquileres de viviendas". La caridad como virtud le sirvió para llorar literalmente exaltando a la Caridad con mayúsculas, de su cofradía de Las Penas, a la que Romo tiene especial devoción. El público, que conocía esta debilidad del cofrade, le ovacionó mientras el pregonero secaba sus lágrimas.
José Manuel Romo dedicó un apartado al 'nuevo' Sábado Santo que se vivirá este año con la salida del Santo Entierro y al 350 aniversario de la Archicofradía de Jesús de la Columna. Eran los últimos momentos de un pregón que aún, y a semejanza de pregoneros anteriores, guardaba una petición directa al obispo: "Que no se irá este prelado de Cádiz sin coronar a la Virgen de las Penas".
El respetable en pie despidió a Romo con varias cerradas ovaciones. En uno de los silencios entre una y otra, alguien desde butacas gritó: "¡José Manuel, has bordado el pregón!". Fue el mejor epílogo para un brillante anuncio de la Semana Santa de Cádiz 2010.
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