'Seguimos cayendo mal', un tipo de 'alta' costura para el COAC 2026
El avión en pleno descenso ha sido creado por el creativo Hoko, mientras que los detalles de los disfraces de la tripulación y viajeros son obra del artista Ale Gaviño
Orden de actuación de los cuartos de final del COAC 2026 en el Teatro Falla de Cádiz
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Si la chirigota de Luis Rossi, Diego Letrán y Quique Parodi cayó de pie en la fase preliminar del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) 2026 ha sido por conseguir la siempre complicada consonancia entre un tipo de impacto y un repertorio a su altura. Y la altura, metafórica y, sobre todo, literal, es mucha ya que ‘Seguimos cayendo mal’ lo hace desde un avión en plena caída.
Una idea “recuperada de las mil pamplinas que decimos en los ensayos todos los años”, ríe el letrista Luis Rossi que reconoce que para este 2026 pretendían dar “un giro” al estilo de su chirigota que, además, se viera reflejado en el tipo. “Y la verdad que lo del avión a punto de estrellarse nos daba a los autores bastante juego. De hecho, te puedo decir que en agosto ya teníamos unos 12 minutos de popurrí escritos, aunque luego hemos retocado, quitado y puesto, pero que la idea era tan inspiradora que empezaron a salir las cosas solas”, confiesa.
Un tipo inspirador para los letristas y, a juicio de la puesta en escena, también para los creativos plásticos, en este caso el ya reputado Hoko, de Barbate, y el gaditano Ale Gaviño.
“Además del avión que, evidentemente, tenía que estar conseguido. El reto también estaba en dar forma a los personajes que viajaban en ese avión, que cada uno tuviera su propia representación y que tuvieran, por qué no, un punto surrealista”, revela Rossi sobre los chirigoteros metidos en la piel de la tripulación (dos pilotos y dos azafatos) y viajeros tan variados como un repartidor pizza de glovo, un obispo, una viuda con las cenizas del finado, un chico de despedida de soltero vestido de gamba, un señorito con su mascota en un transportín, un aficionado del Cádiz, un borracho, un médico y un empresario agobiado por las deudas al que, en estos cuartos de final, se ha sumado un romano, en clara referencia a la agrupación que vino al Concurso desde Tenerife.
“Pero como los personajes eran tan variopintos necesitábamos un elemento que nos diera unidad como grupo, así que surgió la idea de los chalecos”, explica el autor sobre los disfraces comprados en web apañaditas como Shein y Temu “pero que han sido tratados y convertidos en algo gracioso” por Ale Gaviño que se ha encargado de que todas esas pelucas y elementos que llevan los personajes como el fonendo, la corbata, el transportín o el maletín parezcan que están en caída.
“Y, claro, el avión... Cuando vimos los bocetos tenía buena pinta, pero ya cuando fuimos a Barbate y Hoko nos lo presentó, con la luz apagada y tiene unas lucecitas... Fue muy espectacular, estamos muy contentos”, recuerda Rossi que, por supuesto, valoró como algo “fundamental la “seguridad”y la “comodidad” para los chirigoteros. “Y muy bien porque realmente son tarimas de escenario que cumplen todas las normativas, lo que pasa que está todo recubierto con la forma del avión, súper bien hecha”, aduce Rossi, “contento”, “muy contento”, por este tipo de alta, altísima, costura.
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