Jorge Rodríguez ('Nos hemos venío arriba'): "El carnaval debe ser reivindicativo, te dan este altavoz para decir cositas"
El director de la chirigota de Écija sale contento de un pase muy redondo con letra de pasodoble "reivindicativas" y una tanda de cuplés dedicado a dos nuevos vecinos, de los quince que tienen
Orden de actuación de los cuartos de final del COAC 2026 en el Teatro Falla de Cádiz
Jorgue Rodríguez, director de la chirigota 'Nos hemos venío arriba', ha bajado satisfecho tras la batalla librada sobre el castillo que se han montado sobre las tablas del Falla, "otra idea loca que nos traen los autores, aunque al grupo le gustan estas cosas, le va la marcha", afirma tras un pase muy redondo en letra de pasodobles y cuplés.
Rodríguez reconoce que han dado un paso más sobre un repertorio que avanza de un lenguaje más blanco a un tono más reivindicativo, con un primer pasodoble dándole caña a la financiación de la que se dota a la Iglesia y a la corona, aderezado con un giro final; y a la crisis del cribado del cáncer de mama, sin lugar a dudas de los temas más criticados en este concurso de coplas. "Queríamos cantar y decir cositas, porque el Carnaval es esto, debe ser reivindicativo, te dan este altavoz para que tú puedas decir cositas. Y eso hemos pretendido con el tema de las ayudas y, sobre todo, el tema del cribado, que hemos cantado con mucha rabia porque cuando te duele, se nota a la hora de cantarlo", apunta.
El toque de frescura es otro de los sellos de la chirigota de Écija, como reflejo "del trabajo intenso en los ensayos, de tantas noches de irte de casa y dejar a tu mujer y tus hijas", introduciendo detallitos como la escalada de los Stephen Hawking a su castillo, "porque nos gusta meter temitas frescos", avanzando además que siguen en este misión de cara a futuros pases.
Un repertorio que en lo humorlístico también se han subido a lo alto de su fortaleza, con los cuplés en torno a su vecindario, esta vez centrado en Guadal y su marido que la deja pariendo para ir a cantar al Falla, y el surrealismo más absoluto de Óscar y su mosca, a la que le gusta el cuplé porque es una mierda, "y tenemos muchos másl que cantar, porque tenemos 15 vecinos, vamos, quince cuplés", avanza.
Del castillo puro y duro, casi que ha sido camino de rosas tras dos concursos anteriores con puestas en escenas tan complicadas, de modo que solo han tenido que enfrentarse al handicap "de la armadura y de cantar con el casco, que si ya de por sí no te enteras bien cantando en el escenario, con el casco se complica, así que hemos ensayado bastante con él".
Sea como sea, ver el Falla desde lo alto del castillo, "desde donde sea, siempre es bonito", asegura con la meta de conquitar la siguiente fase de la contienda.
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