"Resulta muy difícil jugar cuando hay mucha presión"
Cádiz | lorca atlético · LA Prórroga
Influencia Vidakovic asegura que el equipo amarillo no jugó tranquilo porque durante la semana se habló más del ultimátum que del partido Impotencia El serbio se muestra dolido "por perder un encuentro que no esperábamos perder"
Cuando Risto Vidakovic llegó a la sala de prensa, aún no había recibido la comunicación oficial de su destitución como entrenador del Cádiz. Pero el cese del técnico flotaba en el ambiente. Mientras el responsable del banquillo ofrecía la pertinente rueda de prensa posterior al partido, el consejo de administración mantenía una reunión de urgencia en otra dependencia del estadio después de haber dado un ultimátum a principios de la semana pasada.
Aunque quizás intuía lo que iba a ocurrir minutos después de su comparecencia ante los medios de comunicación, Vidakovic no habló como si ya fuera ex entrenador del Cádiz, ofreció su visión del partido y trasladó la decisión de su continuidad a los responsables de la entidad.
Preguntado sobre su delicada situación en el banquillo, aseguró que "no pienso en el puesto". Y es que tenía muy claro que "la decisión es de quien tiene que tomarla".
El míster no sabía muy bien qué decir sobre las sensaciones que tenía tras una derrota -la quinta en trece jornadas de Liga- que se convertía en la gota que colmaba el vaso de la paciencia de los rectores del club. "No sé que decir. Estoy jodido por perder un partido que no esperábamos perder".
Caer en casa contra un equipo mucho más modesto tiene difícil explicación. El todavía entrenador recalcaba que "salimos con muchos nervios y entregamos la primera parte" en la que el conjunto lorquino se marchó al vestuario con un gol de ventaja en el marcador.
La segunda mitad ofreció una lectura bien distinta. Tras el descanso "lo intentamos, pero no pudo ser". Según su valoración, en el segundo periodo "jugamos un poco más, pero no aprovechamos las ocasiones y ellos sí hicieron las suyas". Negó el técnico que hubiera cambiado el sistema de juego, "sólo se hizo una variante con otros jugadores". ¿Por qué le costó al tanto al equipo entrar en el partido? "Resulta difícil jugar cuando hay mucha presión", explicaba el técnico serbio, que recordaba que desde el lunes pesaba "el ultimátum" comunicado por el consejo de administración de la entidad cadista.
Así, Vidakovic aseguraba que los jugadores "no jugaron tranquilos" mientras insistía en la elevada presión a la que estuvieron sometidos los componentes del equipo.
"Mis jugadores no tienen que pedirme perdón, yo estoy con los jugadores, sé que no es nada fácil jugar en un ambiente así", señalaba el serbio antes de subrayar que "los jugadores están al cien por cien conmigo". El ambiente, en su opinión, influyó de manera negativa en el rendimiento de su equipo. "Los jugadores me entienden, han querido ganar, pero cuando toda la semana no se habla de juego y sí de la misma cosa...". Esa "cosa" no era otra que el ultimátum.
Desde el arranque de la temporada "hay mucha presión, pero en realidad estamos empezando la Liga". Al final, trece son las jornadas las que ha estado Vidakovic al frente del banquillo del Cádiz.
Del rival se limitó a decir que "hizo un buen partido en la primera parte".
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