Refuerzos de calado
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El club sube el potencial del plantel con el lateral Malón y el mediapunta Aketxe, cedido por el Athletic
El defensa procede del Veria griego y el vasco llega con el reto recuperar el pulso tras ocho meses sin jugar
El Cádiz aprieta el acelerador en la recta final del mercado de invierno. El pasado viernes fichó al mediapunta Jesús Imaz, ex del UCAM Murcia -llegó a estar en el banquillo en el partido contra el Mallorca disputado el pasado domingo aunque no se estrenó- y ayer anunció dos incorporaciones más de una tacada: el lateral derecho Iván Malón y el jugador de tres cuartos Ager Aketxe. El defensa, hasta hace un par de días integrante del Veria griego, firma hasta final de la presente temporada con opción a otra más, mientras que el atacante llega en condición de cedido por el Athletic de Bilbao hasta final de curso.
Esas tres contrataciones cubren las necesidades de una plantilla que ahora es más potente de la que empezó la temporada, aunque hasta el último día puede haber alguna novedad más. Se marcharon Juanjo (Real Murcia) y Abel Gómez (Lorca) que apenas participaron, y toman el testigo jugadores que pueden desempeñar un rol importante en la segunda vuelta si se adaptan con celeridad.
Quique Pina y Juan Carlos Cordero se han movido en el mercado con la tranquilidad que otorga la excelente trayectoria del Cádiz, tercer clasificado y con un colchón de 13 puntos por encima del descenso. No ha habido prisas y sí mucha cabeza para reforzar determinadas posiciones. El objetivo prioritario es la permanencia, pero con el equipo ubicado en zona de promoción de ascenso y una plantilla ahora más equilibrada, la ilusión aumenta en proporción al incremento de su potencial. El Cádiz demuestra, al menos hasta la fecha, que está diseñado para algo más que el reto de la salvación.
El aterrizaje más llamativo es el de Aketxe. El mediapunta quiere dar un impulso a su carrera después de permanecer ocho meses de baja tras sufrir la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha a finales de mayo de 2016. La grave lesión a pasar dos veces por el quirófano y tras una larga ausencia no tenía sitio en el Athletic ni en el filial, en el que había jugado la segunda mitad de la pasada campaña en Segunda A, que se le había pequeño ahora en la categoría de bronce. En el B marcó ocho goles en 21 partidos y fue nominado como jugador revelación de la categoría de plata. Uno de sus fuertes el golpeo a balón parado.
El futbolista nacido en Bilbao hace 23 años recibió el alta la semana pasada, ya se entrenaba con el Athletic y en el Cádiz tratará de volver a ser el jugador rápido y desequilibrante en tres cuartos que debutó en el primer equipo de su tierra en septiembre de 2014 con 20 años. Atesora quilates de calidad con la bota izquierda aunque su rendimiento es una incógnita a causa de su extenso periodo de inactividad. Afronta el reto de coger el ritmo competitivo que desea todo jugador, de volver a demostrar las cualidades que le llevaron a disputar el Mundial sub'20 con la selección española y en el Cádiz tiene la oportunidad de volver a sentirse futbolista antes de regresar a su club la próxima temporada. Si se pone en forma puede ser un hombre importante en el tramo más importante de la temporada, cuando se produce el desenlace de la competición. Con el primer equipo del Athletic acumula 11 partidos, algunos de ellos de la Liga Europa.
Si hay algo que han buscado los gestores deportivos de la entidad cadista es gol para evitar que todo el peso anotador recaiga sobre Ortuño. Imaz marcó media docena de tantos con el UCAM Murcia en la primera parte de la temporada y Axetxe firmó ocho en medio curso del 2015/16. Pero no sólo gol. Se supone que el Cádiz gana en calidad en ataque con la llegada de jugadores capaces de dar el último pase.
La defensa experimenta un solo cambio. La competencia aumenta en el lateral derecho con la incorporación de Iván Melón, que ayer firmó por el Cádiz hasta final de la presente temporada con opción a otra más. Javier Carpio es titular indiscutible en esa posición aunque ahora se avecina una puja cerrada entre los dos para jugar cada fin de semana.
El nuevo fichaje del conjunto amarillo llega procedente del Veria, club de la Primera División griega. Allí ha militado las dos últimas campañas y media y a sus 30 años ha decidido regresar a su país para unirse a un proyecto que considera atractivo. El Cádiz pasa en menos de malvivir en Segunda B a convertirse en un caramelo para los jugadores.
Casualidades de la vida, su anterior equipo en España antes de emprender su aventura en el extranjero fue el Mirandés, visitante del estadio Ramón de Carranza el próximo sábado.
Malón se inició en el Gandía, el equipo del municipio donde nació. Allí debutó con 19 años en Segunda B y después defendió los intereses de Ontinyent, Real Murcia, Pontevedra, Alavés, Numancia y Mirandés.
El futbolista jugó su último partido contra el Veria el pasado domingo (frente a Olympiacos) y mañana se unirá a los entrenamientos con la plantilla cadista tras pasar reconocimiento médico. Llega en plena forma después de ser titular con el conjunto griego, en el que era el jugador que acreditaba más partidos y minutos disputados.
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