Duro test ante un aspirante a todo
cádiz-getafe
El equipo amarillo busca su primer triunfo frente a una escuadra plagada de jugadores de Primera
La cuarta jornada del campeonato de Liga depara un enfrentamiento entre el Cádiz y el Getafe que hace 11 campañas que no se produce, cuando entonces coincidieron en Primera División. El recorrido de los dos ha sido bien distinto. Mientras el club madrileño se ha codeado con los mejores durante ese tiempo, la entidad cadista ha padecido la ruina que supone malvivir en el peldaño de bronce cuando por historia y estructura le corresponde un lugar más alto en el fútbol español. La vida da muchas vueltas y hoy se ven las caras en Segunda en un nuevo duelo entre dos escuadras que aún no conocen la victoria y que quieren empezar a sumar ya de tres en tres.
El equipo amarillo se cita con un recién descendido con nombres conocidos en su plantilla que aspira a regresar la élite cuanto antes y que acumula tres empates consecutivos en el torneo de la regularidad, aunque pisa el césped del estadio Ramón de Carranza (a partir de las seis de la tarde televisado por LaLiga1|2|3, VodafoneTV, Orange y Telecable) justo después de ser eliminado por el Alcorcón en la Copa del Rey, la que ofreció la primera alegría de la temporada a los hombres de Álvaro Cervera, fortalecidos en su autoestima tras apear al Levante, aunque fuese en la tanda de penaltis.
Las sensaciones positivas ofrecidas en la Copa, unidas al pase a la siguiente ronda, hacen que el Cádiz pase página al mal trago sufrido en Miranda de Ebro arrastrado por el nefasto arbitraje de Saúl Ais Reig, al que el Comité de Competición tuvo que rectificar con la anulación de la segunda cartulina amarilla que mostró a Gorka Santamaría. El buen partido del pasado miércoles, con jugadores que habían tenido menos protagonismo y puna por la titularidad, relanza a un equipo que hoy pretende conseguir por fin su primera victoria liguera frente a un adversario obligado a pelear en los puestos de la zona noble pese a que en el arranque de curso sólo dispone de un punto más que el equipo amarillo.
El Cádiz se agarra a sus argumentos futbolísticos y se aferra también al que pretende que se sea su fortín en el que cimentar la continuidad en Segunda A. A punto estuvo de imponerse al Mallorca en casa y hoy afronta el reto de empezar a cocinar desde ya, a fuego lento, el objetivo de la permanencia en la categoría que tanto le costó recuperar. El apoyo de la afición, en su importante papel de jugador número 12, se antoja fundamental una vez más.
La buena noticia para los amarillos es que los jugadores nuevos que no terminaban de entrar en la dinámica competitiva al no estar preparados en el plano físico comienzan ya a dar señales esperanzadoras de lo que pueden aportar, como demostraron frente al Levante Sankaré, Abdullah y Rubén Cruz, sin olvidar a Jesús Fernández, Nico Hidalgo y Aitor. La incorporación de futbolistas a la normalidad obliga a Cervera a estrujarse la cabeza para configurar la convocatoria y la alineación. Hasta ahora el margen de elección del entrenador era limitado, pero la situación cambia y debe hilar muy fino.
El preparador cadista hizo rotaciones en el duelo copero y para hoy se espera la vuelta al once de Alberto Cifuentes, Carpio, Aridane, Salvi, Álvaro García y el goleador Alfredo Ortuño, que lleva tres tantos -uno por partido-. No sería exraño que el técnico apostara por jugadores que el miércoles aprovecharon su oportunidad, como Sankaré, Abdullah o Rubén Cruz. Está por ver si les entrega ya la titularidad en la Liga o apuesta por ir paso a paso a la espera que de que alcancen la plenitud de forma.
Nunca hay un partido fácil y menos en Segunda, división en la que el Cádiz ya sabe de sobra, en apenas tres jornadas lo difícil que es poner en práctica el verbo ganar. Tres jornadas le bastaron para detectar las enormes diferencias entre el escalón de bronce y el de plata. En los tres partidos -se puede añadir el de la Copa del Rey, que tuvo que resolverse en la tanda de penaltis- fue por delante en el marcador pero no ganó ninguno. Los rivales tienen argumentos con los que sorprender en cualquier momento y los gaditanos no superior defender las distintos marcadores favorables. La asignatura pendiente es administrar las ventajas. Sentenciar los partidos y no perdonar la vida a los rivales.
Para no perder costumbre, la intensidad es el punto de partida de un Cádiz que buscará los tres puntos a través del orden y la velocidad en ataque. Desactivar al adversario, dejarlo sin espacios con el habitual despliegue físico y ser vertical en las acciones ofensivas. Y la clave, simple pero determinante, es acertar en las dos áreas. En las labores defensivas -los gaditanos aún no han dejado la portería a cero en ningún encuentro- y en la definición en la portería contraria, la que no hubo ante el Levante y obligó a llegar hasta los penaltis. Eso sí, el Cádiz de momento marca en todos los partidos. Que no decaiga.
No hay comentarios