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La demanda de locales comerciales, por los suelos

La actual situación económica mantiene cerrados espacios destacados por su localización, amplitud o condiciones

Pablo-Manuel Durio / Cádiz

17 de septiembre 2012 - 06:50

Cerrado. Se alquila. En liquidación. Se traspasa. Cerrado. Se vende. Carteles así se leen por doquier en toda la ciudad. El comercio está atravesando la peor etapa que se recuerde -como ya han afirmado los colectivos y representantes del sector en alguna que otra ocasión- y esta situación se traduce en un paisaje cada vez más desértico en el callejero comercial. El número de negocios que abandonan la actividad y echan la baraja sigue creciendo. Y el efecto renovador que se daba años atrás (locales que en apenas unos días volvían a alquilarse o comprarse por nuevas firmas que abrían sus puertas) se ha perdido. Como consecuencia de ello, cada vez son más los locales comerciales cerrados en la ciudad y, al mismo tiempo, cada vez es mayor el tiempo que permanecen sin encontrar nuevos inquilinos o propietarios.

La situación es tan alarmante, que hay locales destacados tanto en extramuros como en el casco histórico -bien sea por su localización, por la amplitud o por sus condiciones- que están actualmente sin actividad, algunos de ellos desde hace meses o incluso años. Y lo peor de todo es que los propietarios auguran en la mayoría de los casos que así seguirán por más tiempo.

A modo de ejemplo, este periódico ha elaborado una relación de locales destacados, para conocer sus características, condiciones y la situación en cada uno de ellos. Una especie de 'top ten' de los locales comerciales que no están prestando actualmente la función para la que fueron concebidos.

Este listado podría empezar por la calle Ancha, donde actualmente hay seis locales cerrados. Una cifra impensable para una zona como Ancha, que fue en otros tiempos la milla de oro del comercio gaditano. Así está la cosa en esta vía: por el local del número 15, que dispone de 180 metros cuadrados, piden un alquiler de 5.300 euros mensuales. Por el local que tenía el Consorcio del Bicentenario, con alrededor de 220 metros cuadrados, piden entre 6 y 7 mil euros al mes. En la esquina de Sagasta (lo que era Roberto Verino) el precio del alquiler ronda los 4.000 euros mensuales, teniendo 114 metros cuadrados. Y por el de Salvador Bachiller, el último que ha cerrado, se pide 2.000 euros al mes más un traspaso o bien un nuevo contrato de alquiler cuyo precio rondaría los cinco mil euros.

A pocos metros, en la calle José del Toro, hay otro local destacado (que hasta finales de marzo estuvo ocupado por la firma Adolfo Domínguez), con 350 metros cuadrados, por el que piden 3.000 euros al mes, cantidad negociable.

Los propietarios de estos locales coinciden en varias cosas. La primera es que ven muy difícil que en estos tiempos salga un cliente con garantías para alquilar o comprar el local. Una situación que explica muy claramente la propietaria de uno de los locales de Ancha. "Echamos de menos hasta a los curiosos. No llama nadie". Y la segunda, muy llamativa, es que los precios han bajado considerablemente. Por ejemplo, el local de José del Toro se alquila casi por la mitad del precio que pagaba el anterior inquilino. O el que ocupó el Bicentenario costaba cerca de 10.000 euros hace dos o tres años, frente a los seis o siete mil que piden ahora. El que tenía Roberto Verino, por su parte, se hubiera alquilado "fácil", según indica su propietario, por seis mil euros. Y ahora piden 2.000 euros menos y sigue cerrado. "La cosa en Cádiz está francamente mal, el consumo es escaso", indica este propietario.

Sigamos este recorrido en busca de locales destacados. ¿Se acuerdan el que tenía una firma de motos en la plaza de Argüelles? El local, que ocupa el centro del frente de viviendas de la plaza, tiene 130 metros cuadrados además de un sótano de dos plantas, de alrededor de diez metros cuadrados cada una. El propietario pide 220.000 euros por la compra o un alquiler de 1.000 euros mensuales con opción a compra; y destaca que el local pasó la Inspección Técnica de Edificios hace dos años y que la zona no está declarada como saturada de ruidos, por lo que la hostelería puede ser una opción de negocio allí. Pese a todas estas condiciones a priori más que favorables, la realidad es que hace cinco años ya que el local espera nuevo inquilino o propietario.

Y del casco histórico también se puede incluir en este listado el local de la plaza de San Juan de Dios esquina a Nueva (lo que fue el café Novelty). Las condiciones para alquilar estos 140 metros cuadrados de local han bajado en tan solo unos meses, estando el alquiler en 3.500 euros (cuando en mayo se pedían 5.000). El sector de la hostelería ha mostrado mucho interés por el antiguo Novelty, incluso parece que hay un cliente bastante interesado actualmente y que se podría cerrar allí una operación para abrir un nuevo negocio, pero a día de hoy sigue cerrado.

De la zona de extramuros, se pueden destacar sobre todos los que actualmente no tienen actividad dos. Uno de ellos en la entrada de la ciudad y el otro casi en la frontera con las Puertas de Tierra. El primero de ellos se ubica en la Plaza de Jerez y hasta unos meses estuvo allí la firma Porcelanosa. Con 880 metros cuadrados, el propietario pide 2,5 millones de euros por la compra del mismo, no contemplando la opción de alquiler. "Puede ser el mejor local en cuanto a terminaciones que haya en la ciudad", afirma el propietario, que indica que sí recibe muchas llamadas pero interesándose únicamente por el alquiler, no por la compra. El otro local (donde El Corte Inglés tenía su sección de oportunidades, junto al solar de Radio Juventud) tiene nada menos que 2.500 metros cuadrados divididos en dos plantas. Sus propietarios ofrecen tanto el alquiler como la venta del mismo -aunque en ninguno de los casos informan de los precios-, sumando ya tres años vacío. Y, como en el resto de los casos, nadie sabe cuánto tiempo más estarán así. Inaudito hace tan solo unos años.

La previsión generalizada es que la situación seguirá agravándose

Si la situación del tejido comercial de la ciudad es bastante negativa en estos momentos -"estamos resistiendo", decía recientemente un representante del sector en la ciudad al valorar las circunstancias actuales-, los augurios para los próximos meses son aún peores, si cabe. En boca de los propios comerciantes, el cierre de locales seguirá sumando cifras en el futuro más próximo, a la vez que sigue frenándose la apertura de nuevos negocios.

De hecho, en los últimos días siguen produciéndose marchas de tiendas en zonas de interés de entramado comercial de la ciudad. Así, por ejemplo, José del Toro vuelve a recuperar poco a poco esa imagen desértica que tuvo en otras ocasiones. Algunos negocios han cerrado ya sus puertas en los últimos meses, y hay otros que anuncian un próximo cierre. En Rosario -una vía que vivía hace bien poco una especie de resurgir con la llegada de nuevas tiendas, bares y restaurantes- también dice adiós otra tienda. Y a ello se sumarán, según fuentes consultadas por este periódico, otros cierres en las próximas semanas, algunos de ellos sonados por ser de conocidas firmas, incluso a nivel nacional o internacional.

En otros casos, la situación se afronta de manera distinta en un intento a la desesperada de mantener abierto el negocio. Sirva como ejemplo de esto el de dos firmas de José del Toro que han decidido unirse en un solo local para ahorrar así el coste de alquiler, mantenimiento o limpieza.

Afortunadamente, no todo es tan negativo en este sector, que también 'regala' buenas noticias en estos tiempos de crisis. Como la que supuso hace unos días la apertura de una cafetería en la plaza de Candelaria, o como la que ofrecerá próximamente un supermercado que se va a poner en funcionamiento en la calle Sagasta esquina a San Pedro. Y a ello se suma también en el lado positivo el interés de varias firmas destacadas a nivel internacional que están buscando sitio para implantarse en la ciudad.

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