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Tarde cofradiera accidental en Cádiz

El cierre de la parroquia de Santa Cruz lleva a la calle a las cofradías del Perdón, Las Aguas y Sanidad en busca de sus templos provisionales

Las imágenes de los traslados de este sábado

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Así ha sido el traslado del Perdón desde Santa Cruz / Lourdes de Vicente

En una Precuaresma cada vez más intensa en Cádiz ha vivido la ciudad un gran sábado de cofradías; o un sábado agridulce, que en la cara positiva ha sacado a la calle tres cofradías con un total de siete imágenes, pero que a nadie se le escapa que el motivo de este triple traslado está en una noticia que no deja de ser un mazazo para el patrimonio de la ciudad y para su vida eclesial y cofradiera, el cierre de la segunda Catedral, Santa Cruz.

La primera de las cofradías que ha salido en busca de su nueva sede temporal ha sido la del Perdón, que tenía previsto trasladarse el lunes pero que ha adelantado la despedida ante las malas previsiones meteorológicas que, de nuevo, asoman para esta próxima semana.

A las seis de la tarde congregó el Perdón a numerosas personas que se posicionaban a lo largo del Pópulo buscando cada una el mejor sitio desde donde ver el Crucificado y las Dolorosas de esta cofradía. La salida, una práctica habitual en los tres traslados, se retrasaba un cuarto de hora, que era el tiempo que dentro de Santa Cruz empleaba el párroco y director espiritual, Rafael Fernández, en presidir la oración de despedida en la más estricta intimidad. Tanto, que los hermanos de cada cofradía se han visto obligados a esperar la salida de la comitiva para incorporarse en la calle a las filas ante el mal estado de la iglesia.

La Virgen del Calvario acompañada de San Juan Evangelista han sido las primeras en abandonar la Catedral Vieja. Tras Ella, el Crucificado de la Madrugada portado directamente a hombros de sus hermanos, con las manos envueltas en guantes de color negro. Y cerrando la comitiva, la Virgen del Rosario en Sus Misterios Dolorosos, ya ataviada de hebrea, señal inequívoca de una Cuaresma cada vez más cercana.

Las imágenes de los traslados de las cofradías de Santa Cruz / Lourdes de Vicente

Todo estaba ya preparado en la iglesia de San Juan de Dios, donde la hermandad de la Santa Caridad recibía al Perdón con las características tohallas de los hermanos cruzadas en el pecho y con el asistente espiritual, el sacerdote Miguel Ángel González, revestido para recepcionar a las imágenes y darles cobijo en ese altar efímero ya dispuesto en el crucero de la iglesia.

Las imágenes de los traslados de las cofradías de Santa Cruz / Lourdes de Vicente

Mientras las imágenes del Perdón bajaban la Plaza de Fray Félix y buscaban la plaza de San Martín, en el interior de Santa Cruz unos pocos, muy pocos, hermanos de Las Aguas disponían los elementos de un cortejo algo más revestido que el anterior. Cirios para los hermanos que iban a conformar las filas, faroles para escoltar el Crucificado, elevado sobre una parihuela, varas para los miembros de la junta de gobierno. Y la ilusión por volver a la que fue primera casa de la hermandad, la iglesia de San Antonio, sabiendo además que el Miércoles Santo volverán a salir este año de la que fue, hasta 2008, su segunda casa, el Oratorio de San Felipe Neri. Y al mismo tiempo, el pesar por tener que abandonar otra sede canónica, Santa Cruz, donde la cofradía estaba buscando afianzarse y fortalecerse desde su llegada en 2021. "Nos vamos con la esperanza de volver pronto a casa", decía el hermano mayor, Javier Trías, ante el Crucificado de Buiza antes de que se abrieran las puertas para este segundo traslado de la tarde.

El Crucificado del Miércoles Santo fue la única imagen de Las Aguas que ha partido camino de San Antonio. No lo ha hecho la Virgen de la Luz, que está en un proceso de restauración ya culminado, a expensas únicamente de fijar la fecha de reposición al culto, ya en San Antonio. Y tampoco han sido trasladados las imágenes de la Virgen de Guadalupe y de San Juan Evangelista, titulares también de esta cofradía que nada más llegar a su sede provisional dispondrá el altar de cultos para el triduo que se celebrará esta próxima semana.

Las imágenes de los traslados de las cofradías de Santa Cruz / Lourdes de Vicente

La jornada cofradiera con epicentro en El Pópulo volvía a convocar a numeroso público ya con la noche caída, a las 20.30 horas, para ver la despedida de la cofradía de Sanidad, que se marcha al vecino templo de Santiago.

Diez minutos después de la hora prevista, Rafael Fernández terminaba la última de las despedidas de la jornada, la tercera de las cinco que tendrá que asumir hasta el próximo viernes para certificar el cierre de un templo que aguarda ahora a que esas buenas intenciones y el ímpetu mostrado por el Obispado se traduzca en un proyecto y unas inversiones para su rehabilitación integral que no se demoren excesivamente en el tiempo.

Con un llamativo silencio, de nuevo, en la Plaza de Fray Félix ha iniciado Sanidad su camino a Santiago, contando también con una nutrida fila de hermanos acompañando a los titulares, que han sido dispuestos en una misma parihuela. El Señor del Mayor Dolor, maniatado, delante; y la Virgen de la Salud, también de hebrea, detrás, sobre los hombros ambos de la cuadrilla dirigida por Gerardo Navarro.

Las imágenes de los traslados de las cofradías de Santa Cruz / Lourdes de Vicente

Con la parihuela bajando la rampa que el Ayuntamiento ya ha instalado en el acceso a la Catedral Vieja, precisamente para facilitar la salida de estas tres hermandades, además de la prevista el miércoles por Santo Entierro y el viernes por Medinaceli, se cerraban por última vez este sábado las puertas de Santa Cruz. Las imágenes del interior siguen siendo desoladoras, con los bancos apilados ante el altar mayor y al fondo de la iglesia, con cuadros desmontados, con las capillas vacías (a falta de la Virgen de la Trinidad y San Juan, que siguen en su retablo), con alfombras secándose en el Torreón del Sagrario, con la urna de plata envuelta en una tela de color negro; y con la humedad más que visible y patente en el suelo de prácticamente todo el templo.

De este modo, sin música, sin aplausos, sin voces altisonantes, y con rostros que dejaban ver la gravedad de unos traslados nunca deseados, ha tenido Cádiz este sábado una gran tarde de cofradías. Una agridulce jornada cofradiera de esta intensa Precuaresma.

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