El parqué
Ligeros ascensos
Las consecuencias del fuego que se produjo el domingo por la noche en la nave de electrodomésticos Miró, en el polígono de Fadricas, frente a Bahía Sur, pocos minutos después del cierre son perceptibles desde el exterior. A las espectaculares imágenes del momento en que se produjo el suceso y la posterior intervención de los bomberos de los parques de San Fernando, Chiclana y Cádiz sucedía ayer una escena menos llamativa, porque la estructura a pesar de estar afectada no ha quedado completamente destruida. De hecho, los letreros del frente y de un lateral de la nave con el nombre del establecimiento se mantienen en el sitio. Lo que se observa más deteriorado es la parte central de la nave, con la cubierta deformada, quemada y derretida. Por precaución la calle lateral ha quedado vallada para evitar el paso de vehículos. Eso no impidió, sin embargo, que algunas personas curiosearan en los alrededores al pasar con sus coches por la zona. Desde el exterior no parece, por suerte, que hayan sido afectadas las dos estructuras aledañas, del supermercado Día y de Frutas Cebada.
Desde el Consorcio Provincial de Bomberos informaban ya ayer de madrugada que hasta diez bomberos y cinco vehículos, de los parques de La Isla, Cádiz y Chiclana, tuvieron que trasladarse al lugar para proceder a las labores de extinción del incendio, en las que usaron 50.000 litros de agua y 150 litros de espuma.
Una llamada a la sala de emergencia del 085 alertó a las 22.07 horas del incendio en la nave de electrodomésticos Miró en Fadricas. Ya en el lugar los bomberos comprobaron la situación: el fuego afectaba completamente a la construcción, de unos 5.000 metros cuadrados. Una gran bola de fuego había colapsado la estructura en el interior. La presión de los pilares de acero había provocado la torsión de las vigas y ésta el hundimiento hacia dentro de parte del techo, que tiene dos cubiertas -una de chapa galvanizada-. Los muros presentaban grietas y había una gran cantidad de humo.
Ante esto, los efectivos atacaron primero el fuego desde el exterior, en la parte alta gracias a la ayuda de dos vehículos autoescalas que se colocaron en los laterales. Eso permitió controlar la propagación a las naves colindantes y a la parte trasera de la nave en cuestión. Ya en el interior, una vez rebajadas las llamas, hicieron uso del espumógeno y completan la extinción con agua. Pasadas las dos de la mañana los bomberos seguían revisando pequeños focos y analizaban el comportamiento de la estructura.
El fuego, además de a la estructura, ha afectado al material electrodoméstico y electrónico del interior de la tienda que se encontraba de liquidación. No hay que lamentar daños personales.
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios