Una productora busca el ingenio de los barbateños
800 personas en desempleo participan esta semana en un 'casting' en la Casa de la Juventud de Barbate de donde saldrán los protagonistas de una serie de televisión
Jonathan Anillo de 23 años, Macarena Souza de 29 años o Francisco Chamorro de 35 años, fueron ayer algunos de los primeros desempleados de Barbate que buscaban pasar el casting de la productora Isla Producciones convocado en la Casa de la Juventud de Barbate, de donde deberá salir esta semana un elenco de personajes, que en unos meses, si alguna cadena de televisión se hace con los derechos, se colocará cada semana por la pequeña pantalla del televisor en los hogares españoles para contar historias de superación, emocionales, divertidas, de problemas reales y personas en busca de la felicidad. Esa es la idea que tiene esta productora madrileña con el proyecto Bienvenidos a Barbate.
Hace unos meses que se abrió la posibilidad de inscribirse en esta iniciativa. El sábado pasado se publicaban los nombres de los 820 seleccionados de los 850 inscritos que cumplían el perfil exigido. Dos cuestiones unen a todos ellos: ser de Barbate y estar en situación de desempleo.
Rafa García, responsable de desarrollo de proyectos de Isla Producciones, era la persona que durante toda la mañana de ayer atendía a los numerosos medios de comunicación nacionales, regionales, provinciales y locales que se desplazaron hasta la Casa de la Juventud para presenciar el proceso de selección.
Así explicó que "una vez que los candidatos citados atravesaban la puerta del salón en el que se encontraba el equipo técnico, se le asignaba un pequeño rol parecido al de su vida cotidiana". Así, a una persona de 20 años se le proponía un personaje relacionado con su edad. A otros candidatos, los guionistas recreaban alguna situación de conflicto para así comprobar su destreza en salir de la situación que se le planteaba. Ahí la iniciativa propia se considera una de las bases fundamentales para ser preseleccionado.
Entre los roles que ayer se tuvieron que solventar, Rafa García resaltó que "un chico de 15 años estaba castigado por llegar la noche anterior tarde a su casa, y por haber suspendido una asignatura". Con ese planteamiento, el candidato a actor debía resolver la situación como si le ocurriese de veras. Eran cinco minutos, en los que la improvisación y las ganas de resolver la situación podrían depararle al aspirante un puesto en la serie "inspirada en la realidad de Barbate, un pueblo de pesca, y golpeado por el desempleo", según expuso García.
El responsable de desarrollo de proyectos de Isla Producciones avanzó que "lo que se busca es un personaje cuya situación le pueda interesar tanto a un barbateño como a una persona de Galicia, ya que se buscarán historias humanas, con conflictos personales que puedan darse tras quedarse sin trabajo o tras comprobar que su hijo ha suspendido un examen".
La productora tiene clara la elección de la localidad barbateña, "una ciudad golpeada por el desempleo y que no le vendría mal un poco de ayuda". "Se ha elegido también", según García, "por ser un lugar aún por descubrir. Es un sitio que tiene grandes alicientes que la gente todavía no conoce o que tiene una idea preconcebida de la población que no se ajusta a la realidad".
Por ello, la productora piensa que "si hacen una serie que trasmita buenos valores y que refleje una realidad más en positivo, puede que un espectador de cualquier sitio de España se sienta tentado a venir aquí y así conocer mejor Barbate", según apuntaba Rafael García.
Lo que comience a grabarse en Barbate se ofrecerá a las cadenas de televisión con un patrocinador, algo en lo que ya están inmersos los responsables de la serie como apuntó el director de contenidos, Víctor Mato. La intención de la productora es hacer una serie semanal con avances diarios, algo que también deben decidir las cadenas interesadas en la serie Bienvenidos a Barbate.
Algunos de los que pasaron ayer por la Casa de la Juventud barbateña se enfrentaron a situaciones vividas en realidad como le ocurrió a Francisco Chamorro que debía despedirse de su hermana para irse a trabajar a Francia. Lo único distinto fue el lugar de destino, porque él tuvo que vivir algo similar cuando tuvo que marcharse a Madrid. A otro de los barbateños, un extra de Atún y Chocolate, Jonathan Anillo, su madre fue la que lo inscribió en el casting sin decirle nada. El sábado lo llamó y le dijo a qué hora tenía que estar en el casting. Ahora le toca esperar a ver si en esta ocasión tiene la misma suerte.
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