Un incendio obliga al desalojo de parte de un edificio en Algeciras
Doce personas fueron evacuadas en principio, pero otras tres tuvieron que permanecer en sus casas debido al intenso humo existente en las zonas comunes
El incendio registrado en la mañana de ayer en el cuarto piso de la avenida Fuerzas Armadas número 14, de Algeciras, que se saldó sin heridos, obligó a desalojar a los vecinos del inmueble. El fuego, cuya causa aún se desconoce, se originó aproximadamente a las once y media de la mañana en el salón del cuarto derecha cuando el matrimonio y su hijo se encontraban en el interior. La familia abandonó rápido el inmueble cerrando la puerta y alertó como pudo a los vecinos sobre lo ocurrido.
Los bomberos del parque de Algeciras acudieron de inmediato. Doce personas fueron evacuadas. Sólo tres vecinos permanecieron en sus casas, en la primera, tercera y quinta planta, siguiendo las instrucciones de los agentes ya que las zonas comunes se inundaron pronto de un intenso humo.
Los seis bomberos iniciaron la extinción desde el exterior con el vehículo escala mientras el resto del operativo confirmó que no había nadie en el interior de la vivienda. El salón del inmueble estaba en llamas que se empezaron a extender por el recibidor.
La propagación se frenó tanto desde el exterior como desde el interior controlando los agentes el incendio poco después.
Aunque los ventanales del salón habían estallado a causa del calor, el viento se alió con la extinción ya que soplaba en la misma dirección de la fachada lo que frenó que las llamas se propagaran por el exterior a pisos superiores. No obstante, este viento alimentó de oxígeno el interior de la vivienda haciendo arder la totalidad de la habitación y causando importantes daños en todo el inmueble.
Algunos vecinos desalojados abandonaron su casa en pijama. La familia propietaria del piso afectado tuvo que ser atendida por el personal sanitario que comprobó que sufrían una crisis de ansiedad. Sólo la mujer necesitó un calmante.
Numerosos curiosos se acercaron a la zona donde era imposible el acceso debido al dispositivo organizado por bomberos, ambulancias, Policía Nacional y Policía Local. Las lágrimas y los abrazos entre vecinos se sucedieron. En Fuerzas Armadas no hubo ayer que lamentar una desgracia. Lo demás tiene arreglo.
Los inquilinos estaban preocupados pero celebraban de forma contenida que no le había pasado nada a ninguno de ellos. La vecina del quinto, que no pudo abandonar el inmueble, miraba al exterior llorando y los propios vecinos le decían que ya estaba todo controlado y que no temiera por nada. Al igual que ella, también permaneció en el interior otra persona del primero, discapacitada, y otra del tercero. La mujer del quinto fue quien facilitó a los bomberos las llaves de la azotea que sirvió para evacuar el humo. "El cielo nos ha salvado", dijo un joven mientras otro hombre recordaba que su casa se quemó en abril y ya está arreglada. El vecino del cuarto izquierda asentía que lo importante es que todos estuvieran bien.
No hay comentarios