Los comerciantes, en alerta
Los establecimientos del centro de la ciudad han sido víctimas de varios robos durante las últimas semanas
En negocios de otras zonas también se producen pequeñas estafas
Desde antes de Navidad los comercios del casco histórico portuense han sufrido varios hurtos de diferentes artículos en sus establecimientos. En la gran mayoría de los casos se trata de tiendas de ropa y textil, según afirman los propios comerciantes de la zona.
La mercancía de la que suelen adueñarse resulta ser de precios bajos, pero aún así se considera un delito leve al tratarse de hurtos de menos de 400 euros. Las sanciones van de acuerdo con el valor del material hurtado y tendrían que abonar el mismo durante 30 días. Es decir, que si se trata de una prenda que cuesta 10 euros la multa sería de 300 euros. Cuando los comerciantes son conscientes del robo cometido y avisan a la policía, en muchos de los casos las intervenciones no llegan a más y se archivan sin que se sancione tal infracción, puesto que los agentes necesitan pillar a los ladrones en el acto sin poder hacer nada al respecto. De este modo, siguen ejecutándose dichos actos con total impunidad por diferentes tiendas de la calle Ganado o La Placilla.
Los infractores suelen ir en grupo de dos o tres personas y los propietarios de los negocios saben ya ponerle cara a los presuntos delincuentes. Pese a ello , se sienten impotentes "ante la falta de respuesta policial" y para prevenir dichos robos a pequeña escala han decidido crear un grupo de todos los comerciantes dentro de la aplicación de móvil Whatsapp, que utilizan para avisarse de unos establecimientos a otros de la llegada de estos individuos, de su entrada y salida de cada comercio o las calles por donde transitan.
La Policía Nacional ha declarado al respecto que "está abierta en estos momentos una investigación con el principal objetivo de esclarecer dichos actos y prevenir que no se vuelvan a cometer".
Estafas a pequeña escala
Por otro lado en diversos puntos de la ciudad, según confirman diferentes comerciantes, se han producido estafas a pequeña escala como la denominada del "cambiazo". Las personas que se dedican a robar y hurtar en el centro, en principio, no guardan ningún tipo de relación con los supuestos estafadores.
La artimaña del "cambiazo", denominada así por los propios pequeños empresarios, es una moda que lleva realizándose desde hace bastante tiempo en la localidad portuense y es ejecutada por una sola persona. El sujeto, con la pretensión de engañar al dependiente, entra en el establecimiento con la supuesta intención de realizar una compra. En el momento de hacerla efectiva suele dar al dependiente un billete de una suma mucho más elevada de dinero en comparación del producto que supuestamente quiere adquirir.
En el momento que el dependiente efectúa el cobro y le da el cambio del billete, el estafador intenta distraerle con otros productos y se queda con la vuelta de "la compra realizada".
Finalmente el estafador decide no llevarse el producto y ante tanto cambio de parecer, marea al dependiente y reclama el billete inicial, llevándose de este modo tanto el cambio como el billete del principio con el que empezó la estafa. Explicado de esta manera puede parecer que nadie puede sufrir este tipo de estafa, pero es tanto el tiempo que el estafador emplea en despistar al dependiente que éste acaba por creer que no le ha dado la vuelta.
Este caso se ha producido en diferentes zonas de la ciudad como la barriada de El Juncal o la avenida del Ejército, entre otras, y se ha convertido en una de las muchas estafas habituales junto con la de entrega de billetes o monedas falsos o intentar hurtar productos de bajo coste o de pequeño tamaño.
Los establecimientos denuncian de este modo los diferentes robos y engaños que tienen que esquivar día a día y manifiestan su deseo de que estos hechos salgan a la luz para prevenir al mayor número posible de comercios. De esta forma creen que los delincuentes terminarán por desistir al no poder llevarlos a cabo con tanta facilidad.
Plan Comercio Seguro
Cabe destacar que desde hace algún tiempo se realiza periódicamente una campaña denominada 'Plan Comercio Seguro', puesto en marcha por la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, en colaboración con la Policía Local. Se trata de un dispositivo especial que tiene como objetivo reforzar la seguridad en las calles y centros comerciales y mejorar la prevención de estos hechos delictivos en los comercios. Con este plan policial zonas como el centro o Valdelagrana se ven más reforzadas con más efectivos en fechas señaladas como la Navidad o los meses de verano, en los que se cuenta con una mayor afluencia de visitantes.
Respecto a esto último, los comerciantes apoyan dicho dispositivo pero creen que quizás debería ser activado durante todo el año o cuando haya un repunte de criminalidad para así tener un verdadero comercio seguro.
Varios robos con violencia a personas mayores
El centro también ha sido testigo en las últimas semanas de varios robos con violencia a personas mayores. Cabe incidir que en principio las personas que se dedican a robar en tiendas no tienen por qué estar relacionadas con estos robos con violencia en plena calle, ya que según afirma la Policía Nacional "las personas que delinquen en tiendas suelen tener otro tipo de estrategia en comparación con los individuos que realizan robos en vías públicas, ya que dependiendo de la actividad se atienen a circunstancias muy diferentes y están preparados para cada una de ellas". Según varios vecinos del centro en las últimas semanas distintas personas han sido víctimas de estos atracos con violencia. Uno de ellos se produjo en la misma plaza Peral, donde a una señora le tiraron una piedra en la cabeza y le quitaron el bolso con todas sus pertenencias. La mujer se encuentra en buen estado pero tuvo que ser atendida en urgencias por el fuerte golpe.
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