El buque 'Taklift 6' comienza a sacar el 'New Flame' de Punta Europa
El capitán del barco ordena a última hora de ayer traer un remolcador para llevar las piezas rescatadas a puerto · Los trabajos de rescate del buque chatarrero se prolongan a lo largo la noche
El rescate del New Flame llega a su momento clave. Con la chatarra practicamente eliminada del interior de los tanques del buque, Titan Salvage se encuentra retirando partes del pecio, tanto las emergidas como las cubierta por la mar. Desde Punta Europa se apreciaba ayer una gran actividad de buques. Durante toda la tarde las cadenas del Taklift 6 tiraron a través de dos ganchos -capaces de soportar hasta 1.200 y 500 toneladas respectivamente- colocados en cada extremo de la zona que se disponían a elevar. Ambos se levantaban ligeramente primero una y después otra hasta que fueran capaces de partir y permitir que la potente grúa flotante retire el primer gran trozo del barco chaterrero.
Al caer la tarde uno de los tripulantes del Taklift -posiblemente su capitán- comunicó por radio que se fuera preparando un remolcador para una vez cortada esa sección del barco se llevara a bordo del Bigfoot 1 hasta el puerto de Gibraltar. Ésta orden y los focos encendidos de las embarcaciones que rodeaba la operación indicaban que los trabajos estaban previsto que continuase durante toda la noche. La ya familiar chimenea azul del New Flame puede tener las horas contada en las aguas donde quedó encallado el barco.
Las labores de rescate comenzó de forma más intesa al rededor de las dos de la tarde cuando varios buzos y trabajadores de Titan Salvage comenzaron a tensar las cadenas y a enganchar los tensores a la cubierta. La operación tuvo que repetirse unas tres veces hasta que, mediante el reajuste, quedó todo listo para ejercer la fuerza suficiente que permitiera elevar esa parte del buque.
El nuevo plan, según ecologistas y expertos, no está exento de riesgos mediambientales. La zona que se disponen a retirar podría contener aceite y otros líquidos que no se descarta que se viertan al mar. El buque anticontaminación Union Beaver seguía de cerca los trabajos, junto a otras cinco pequeñas embarcaciones rodeando periódicamente el perímetro del rescate.
La intervención de la última incorporación al rescate del New Flame, el Taklift 6, comenzó el pasado sábado aunque el tiempo polos trabajos. Al chatarrero panameño ya le cortó durante el fin de semana el mastil de radares y parte del puente con las zonas de transmisiones que sobresalía por la parte izquierda del semihundido. La operación de desmontar el puente ha permitido que fuese sea más fácil la posterior colocación de las cadenas que ahora intentan elevar esa parte del barco. Esas partes retiradas permanecen en la cubierta del Bigfoot que ya acogió casi las 42.000 toneladas de chatarra que se han retirado.
El portavoz de Verdemar-Ecologistas en Acción, Antonio Muñoz, destacó las "dificultades" que, según dijo, "parece estar teniendo la grúa a la hora de levantar los restos del barco". Muñoz cree que la Taklift 6 puede que "no sea lo suficientemente potente para retirar los restos del New Flame y que se tengan que seguir troceando el barco" en secciones menos pesadas.
Muñoz consideró que el Gobierno de Gibraltar se están "dando prisa" en quitar "todo lo que está visible" del New Flame para "evitar un mal aniversario" el próximo día 12 de agosto. "No da tiempo a retirar todo el buque antes del 12", aseveró, pero "todo podría quedar bajo el agua para entonces y conseguirían dar la impresión de que todo está bajo control" y hacer "más leve el primer aniversario del siniestro", dijo.
Además el ecologista no descarta que se produzcan vertidos alrededor del barco una vez sea sacada algunas de las partes del barco.
La carga compuesta por 42.000 toneladas de chatarra supuso el primer paso del rescate del New Flame. Éste material se encuentra fuera de las aguas de la Bahía de Algeciras casi en su totalidad. El Gobierno gibraltareño indicó que aún quedaban unas 10.000 toneladas a las cuales eran prácticamente imposible de acceder ya que se encontraban pegadas por el óxido al casco por lo que se decidió que fueran sacadas junto a las partes del buque. Verdemar indicó respecto a la chatarra recogida que según los datos de los que el colectivo ecologista dispone tan sólo se habrían trasladado hasta Ferreira, en Portugal.
No hay comentarios