Elecciones Municipales 2019 en El Puerto

Viejas cuentas pendientes

  • La ciudad arrastra una serie de cuestiones endémicas que no se terminan de arreglar

  • Un mandato tras otro no se encuentra solución a determinados proyectos

En torno al río Guadalete hay diferentes proyectos, como el nuevo puente para dar entrada a la ciudad por la plaza de la Pescadería o el paseo fluvial de la margen derecha. En torno al río Guadalete hay diferentes proyectos, como el nuevo puente para dar entrada a la ciudad por la plaza de la Pescadería o el paseo fluvial de la margen derecha.

En torno al río Guadalete hay diferentes proyectos, como el nuevo puente para dar entrada a la ciudad por la plaza de la Pescadería o el paseo fluvial de la margen derecha. / Andrés Mora

Comentarios 2

Cosa curiosa en la ciudad de El Puerto: existen proyectos que vuelven una y otra vez, pero que debido a la complicada maquinaria administrativa o por otros motivos se eternizan año tras año sin llegar a solucionarse o a ponerse en marcha. Son los retos pendientes, esos proyectos que van pasando de uno a otro equipo de gobierno, que parece que siempre han estado ahí, y que de pronto, un buen día, sin saber muy bien cómo, salen adelante y se resuelven. Ocurrió con la urbanización del entorno de la ermita de Santa Clara, y también con la mejora de la Plaza de la Esperanza, donde la rotonda de entrada a la avenida Ronda de Valencia, que llevaba años rodeada de new jerseys, y parecía que nunca se iba a terminar de arreglar, fueron finalmente remodeladas y mejoradas.

Podría suceder con el nuevo aparcamiento subterráneo que se está construyendo en Pozos Dulces, que lleva camino de entrar en ese grupo de proyectos, donde ante las dificultades que se perciben en el horizonte, siempre se podría optar por finalizar la cubierta, urbanizarla, exornarla, normalizar esa entrada a El Puerto e iniciar la excavación del subterráneo cuando los fondos para concluirlo estén completamente garantizados. Como cuando se construían las grandes catedrales medievales. A veces, los arquitectos dejaban inconclusas las obras para las generaciones venideras, a la espera de que llegara otro capaz de resolver lo que ellos no habían podido solucionar, por imposibilidad técnica del momento o por dificultades económicas. Algunas veces, como en la portada gótica de la Puerta de las Campanas de La Prioral, o el patio y la iglesia de El Hospitalito, las obras no llegaron a terminarse nunca.

La vieja Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía se ha quedado pequeña. La vieja Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía se ha quedado pequeña.

La vieja Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía se ha quedado pequeña. / Andrés Mora

Salvando las distancias, en El Puerto sigue habiendo temas a los que mandato tras mandato no se encuentra una solución. Casi todos tienen en común el contar con algún valedor político. Es el caso, por ejemplo, de los antiguos polvorines militares de la Sierra de San Cristóbal, pertenecientes al Ministerio de Defensa, cuya propuesta de reversión a la ciudad ha sido defendida de manera reiterada por el antiguo alcalde y ex diputado Alfonso Candón. Pese al entusiasmo de su principal valedor, el testigo del proyecto no fue recogido por el actual equipo de gobierno. Tampoco se ha desarrollado hasta la fecha el proyecto ‘Phoenix Mediterránea’, de puesta en valor del yacimiento de Doña Blanca, la necrópolis fenicia y la cueva de la Luz Divina, sobre la que tan buenas expectativas proyectó el artista tinerfeño César Manrique asesorado por el profesor Diego Ruiz Mata.

Mejor acogida ha tenido el proyecto para demoler la barriada de José Antonio, los viejos pisos construidos a finales de los años 50 por la Obra Sindical del Hogar junto a la ermita de Santa Clara, cuyo desalojo y demolición no ha terminado todavía. Un mandato tras otro aparece algún impedimento que dificulta la tarea, de manera que tras muchos años de gestiones tan sólo se ha demolido uno de los maltrechos bloques. En este caso, el principal defensor de la demolición es el concejal José Antonio Oliva, cabeza de lista de Levantemos en las municipales de 2015, que ha mostrado su malestar y su preocupación por la lentitud de las gestiones, mientras algunos sucesos y continuos incendios hacen que el lugar siga siendo un punto negro.

El centro de salud, construido en tiempo récord, está a la espera de los accesos. El centro de salud, construido en tiempo récord, está a la espera de los accesos.

El centro de salud, construido en tiempo récord, está a la espera de los accesos. / Andrés Mora

Pero donde realmente cunde el desconcierto es en el caso de los nuevos juzgados. Los antiguos fueron trasladados al polígono de Las Salinas desde el centro histórico, el Palacio de Araníbar, una decisión que tuvo consecuencias muy negativas para la actividad en la zona centro de El Puerto. El traslado era provisional, pero también se ha eternizado. Ahora, el Ayuntamiento, con el alcalde David de la Encina como principal valedor, ha mostrado su interés en que vuelvan nuevamente al casco histórico, pero ha surgido la dificultad de encontrar un espacio apropiado, de manera que el concurso convocado para buscar una nueva sede ha quedado desierto, y se quiere volver a sacar a concurso.

La nueva Comisaría es otra cuenta pendiente. Hay una parcela cedida para su construcción en la Angelita Alta, pero ni siquiera ha sido recepcionado por el Ministerio de Justicia, por lo que forma parte de esos proyectos que se dejan para otro momento.

El nuevo puente de la Pescadería cayó en el olvido con la crisis. En su momento, prácticamente cada partido apostaba por construirlo en un sitio distinto. Pese al ímpetu inicial para edificar el nuevo puente, marcado especialmente por el antiguo alcalde Enrique Moresco, la obra ha caído en el olvido con la crisis, desplazada por otras necesidades más acuciantes. Durante todo este mandato ha quedado en segundo plano y son pocos los que se acuerdan de este equipamiento.

El nuevo puente daría una entrada vistosa a la ciudad, por encima del río, y forma parte de un proyecto más ambicioso: el del paseo fluvial del Guadalete.

Hay proyectos que esperan desde hace años y no avanzan y otros que van demasiado lentos

El paseo fluvial es otro proyecto pendiente cuya ejecución se están dilatando en el tiempo, y que tendrá que salvar numerosos escollos, como el derribo del antiguo Varadero Guadalete (retiro del desvencijado Vaporcito), las obras para abrir el Real Club Náutico y la Casa del Mar, y otros obstáculos fáciles de salvar sobre los planos pero no tanto en la compleja realidad del urbanismo y la burocracia entre administraciones.

La torre de Doña Blanca, en el yacimiento arqueológico. La torre de Doña Blanca, en el yacimiento arqueológico.

La torre de Doña Blanca, en el yacimiento arqueológico. / Andrés Mora

Son muchos portuenses los que han esperado el autobús durante años bajo la precaria marquesina junto a la antigua N-IV. Se añora una estación de autobuses digna, pero a estas alturas no está construida todavía. Las protestas de diferentes colectivos y de la Flave que periódicamente piden la construcción de la estación no parecen haber surtido efecto y el equipamiento no se ha comenzado aún debido a la aparición de un cable eléctrico soterrado que ha impedido su ejecución. Sin embargo, no todo está perdido. Esas mismas organizaciones, pasaron años detrás de una pancarta exigiendo la construcción del nuevo centro de salud de la zona norte, el de La Florida: concentraciones, reuniones, entrevistas con responsables políticos de distintas administraciones, parecían caer una y otra vez en saco roto.

Entonces, después de decenas de protestas, de forma casi inesperada, la administración autonómica anunció la construcción del nuevo centro de salud, un edificio que además se ha levantado en un plazo récord. Faltan algunos flecos para terminar el edificio, como la ejecución de los accesos o dotar el nuevo centro de salud Ángel Salvatierra de personal sanitario y equipamiento. Pero el nuevo centro está ahí, como muestra de que muchas veces, casi sin esperarlo, si existe voluntad se resuelven cuestiones que llevaban años coleando y la ciudad consigue saldar viejas cuentas pendientes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios