Armas y coplas de Carnaval
El Falla no falla. Ambiente
La chirigota de Sevilla, 'Dando la talla', animó una desangelada noche de preliminares, en la que no faltaron gritos de guerra desde el público
El Coro 'La orden' fue el primero en mostrar sus armas de guerra por tangos. Armas de Carnaval, que todas y cada una de las agrupaciones que desfilaron ayer por la escena del Falla desplegaban en la que se terció como una noche más bien fría, apenas salpicada por algún que otro momento de artillería pesada, en lo que a ambiente se refiere.
Entre ellos, el que protagonizó un espontáneo en el patio de butacas, que criticó a voz en grito el repertorio de una comparsa, en una actitud que le fue recriminada por muchos, y vitoreada por otros.
Cosas del directo en este templo de las coplas y las críticas. Como las que ayer entonaban desde camerinos la agrupación más esperada de la noche, la que firma Juan Fernández. El autor escuchaba atento la presentación de estos chicos de compañía de la burguesía francesa del siglo XVII, una idea original con la que estos perfumados "conquistadores" también atacaban en esta contienda de pasodobles, cuplés y estribillos, "con palabras de amor", cantaban. Fernández aseguraba sentirse igual que otro años, siendo éste el año de la comparsa. "Para mí no hay nada especial, vengo igual que siempre. Siempre estoy en semifinales y tengo que mostrar lo que valgo", decía de un repertorio del que se sentía muy satisfecho.
Y para contentos, los chirigoteros de 'Dando la talla', que brindaron el momento más inesperado y puntero de la desangelada noche. Los golpes de estos pacientes y desesperados novios que esperan a su novia durante horas en el probador, fueron muy bien encajados por el respetable durante casi todo su repertorio. Al grito de ¡chirigota, chirigota!, los sevillanos se abrazaban en el tradicional gesto que se vive tras casi todas las actuaciones cuando baja el telón. "No hay palabras para describir este momento", comentaba uno de los componentes, Joaquín, poco antes de que las ninfas acudieran a hacerse fotos con ellos.
No llegó a tiempo a su actuación Álex O'dogherty, confesaba el actor y humorista, quien aseguró que "vengo mucho menos de lo que me gustaría al Falla". No es la primera vez que se deja ver por el teatro el isleño, que no escondió su "incondicionalidad" a la chirigota del Selu y del Canijo y aprovechó para pedir el regreso del Yuyu. Anoche ocupaba el palco del pregonero, Pablo Carbonell, que todavía no ha tomado su asiento. "No sé cuándo vendrá", decía su amigo, que sí confirmaba que Pablo está "muy contento y muy concienciado de la responsabilidad que conlleva ser el pregonero". Álex O'dogherty espera no perderse este "gran momento" el día 4. Una jornada en la que Carbonell desplegará seguro todas sus armas de humor.
No hay comentarios