Un hombre encuentra en la calle un cupón de 35.000 euros y lo devuelve
Un vecino de Puerto Real entrega a la Policía el boleto premiado que había perdido un chiclanero
Dice un proverbio que en los juegos de azar, la suerte es no jugar. Visto así, parece imposible que sin tentar a la diosa Fortuna celebremos un premio de la lotería, a no ser que nos ocurra lo que a un vecino de Puerto Real que se la encontró tirada en el suelo.
Ocurrió el pasado jueves, 19 de febrero. Un puertorrealeño, cuya identidad no revelaremos por expreso deseo suyo, paseaba por la calle Sor Angela de la Cruz de la localidad de Chiclana de la Frontera. A la altura de la Plaza Panzacola se encontró tirado en el suelo, junto a la rueda de un vehículo estacionado, un cupón de la ONCE del sorteo correspondiente el día 17 de febrero. Era el 10.713 de un boleto expedido por una máquina automática. Al puertorrealeño le llamó la atención ese número: recordaba que en esos días uno de los números premiados acababa en trece.
Regresó a su casa de Puerto Real, comprobó el sorteo en el teletexto y, para su sorpresa, el boleto estaba premiado con 35.000 euros. Aún con dudas, a la mañana siguiente preguntó a un vendedor de la ONCE y éste le corroboró que tenía en sus manos el premio del pasado martes.
Lejos de celebrar la noticia, el hombre, de 70 años, decidió que ese premio no le correspondía y se dirigió a la Jefatura de la Policía Local. Eran las 10:10 horas cuando, para asombro de los agentes, entregó el cupón premiado para su posterior depósito en los juzgados. Contó la historia a la Policía, entregó el boleto y se marchó asegurando que no tenía nada más que decir.
Casi al mismo tiempo, la persona dueña del boleto presentaba una denuncia en la Jefatura de la Policía de Chiclana tras haber perdido el boleto. Según señaló, había extraviado el cupón en la misma zona en la que el vecino de Puerto Real lo encontró. Al tratarse de un boleto expedido por una máquina, también se podía comprobar qué vendedor lo había emitido e incluso la fecha y la hora en la que fue comprado. Fueron estos algunos detalles que hicieron posible que la suerte volviese a las manos de quien la dejó escapar en un descuido.
Las posibilidades de que nos toque la lotería son pocas. Una entre 15 millones (150 series por 100.000 números) en el caso del supercuponazo. A esto súmenle encontrar a la persona que esté dispuesto a devolvernos 35.000 euros que no tienen nombre, en el caso de que lo perdamos. Un ejemplo de bondad y de que, a veces, la suerte también llama dos veces.
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