El parqué
Jornada de cautela
Betis b-Cádiz
El portero agarra el balón entre sus brazos. El peligro se ha desvanecido de manera milagrosa tras fallar el delantero solo a puerta vacía. El Cádiz trata de recomponerse de un sorpresivo 2-1 pero de pronto, sin venir a cuento, Alberto Cifuentes se dirige hacia Loren y lo empuja sin ningún recato. El árbitro, muy cerca, señala penalti y el Betis B marca su tercer tanto. La pena máxima, más absurda imposible, resume con fidelidad la hecatombe de un Cádiz que perdió una ocasión de oro para subirse a un tren del liderato que pasa de largo por errores de bulto más propios de principiantes que de expertos con miles de minutos sobre terrenos de juego. El oficio brilló por su ausencia cuando más falta hacía ante un filial bético repleto de jóvenes.
Si cuando llega la hora de la verdad el equipo responde así, apaga y vámonos. La buena racha se quebró con una dolorosa derrota que escuece por el fondo y por la forma. Por tres puntos que vuelan cuando parecían en el bolsillo -los amarillos estuvieron 48 minutos por delante con 0-1 y tuvieron el 0-2 en sus manos- y por el desquiciamiento de unos jugadores que no supieron ni conservar la ventaja, ni aumentarla, ni reaccionar cuando las circunstancias fueron adversas.
Menudo varapalo. El Cádiz lo tenía todo de cara para colocarse a tres puntos del líder, pero se quedó a seis tras un penoso partido ante un Betis B que llevaba diez jornadas seguidas sin ganar y sacó a relucir las carencias de un equipo que echó de menos a Salvi y su espíritu luchador. El equipo amarillo tuvo el partido de cara, pero con 0-1 Güiza falló un penalti en el minuto 60 que dio vida a los locales. Pasó de poder sentenciar a perder de manera estrepitosa apoyado en errores de bulto impropios de una escuadra plagada de futbolistas veteranos que ayer parecieron los juveniles del cuadro sevillano. Fue una oleada concatenada de despropósitos a una velocidad de vértigo. De un posible 0-2 se pasó a la dura realidad del 3-1 con tres goles recibidos en apenas seis minutos -entre el 71 y el 77-. El Betis B resucitó a costa de un Cádiz crucificado sin el balón que no supo hacerse con las riendas del partido en su fase resolutiva. La segunda parte no fue digna de un equipo que pretende aspirar al ascenso.
Claudio Barragán apostó por un trivote como solución a la ausencia de Salvi. Nana se integró en la medular junto a David Sánchez y Abel Gómez. Este último adelantó su posición a tres cuartos y Lolo Plá se movió como falso extremo derecho. Fue la única variación de una alineación continuista que tan buen rendimiento ofrecía en las última semanas.
El arranque de partido fue de locos. Pudo marcar cualquiera. El Cádiz avisó de sus intenciones en el minuto 3 con una volea cruzada de Álvaro García que se marchó fuera. En el 5 la tuvo Abel Gómez con un lanzamiento alto desde el corazón del área tras dejada de Güiza.
Más claras fueron las ocasiones de los anfitriones, pero emergió la gigantesca figura de Alberto Cifuentes para evitar el desastre. Para eso está el portero cuando el equipo hace aguas por todos lados. En el 6, repelió un disparo a bocajarro de Narváez y tres minutos después le ganó un mano a mano a Aitor, que se había quedado solo. Entre una oportunidad y otra de los verdibancos, Lolo Plá mandó una vaselina al larguero que cerca estuvo de convertirse en el gol de la temporada. Fue el primero de los tres tiros a los palos de los amarillos.
El partido llevaba un ritmo de vértigo. El gol podía llegar en cualquier portería. Los amarillos presionaban arriba la salida de balón de un rival fiel a su estilo de sacar la pelota al toque. El sufrimiento era a la hora de defender, sobre todo por las bandas, coladeros por donde penetraban los carrileros locales con tanta facilidad que el peligro era constante. En el 13, de nuevo Alberto Cifuentes se empleó a fondo para atrapar un derechazo de Narváez en el interior del área.
El partido caminaba por un inquietante desenfreno a modo de ruleta rusa y podía decantarse para cualquiera de los dos lados. Fue el Cádiz el que dio en la diana en el minuto 23 con un gol de Dani Güiza. Álvaro García se adelantaba con la puntera al portero, el balón iba para dentro pero un defensa salvaba en línea de gol a lo justo, aunque dejaba la pelota muerta para que el jerezano empujase a placer. Un gol típico de delantero con la caña preparada. El primero del jerezano a domicilio.
El 0-1 atemperó a un conjunto amarillo que a partir de entonces dejó de sufrir pese al empuje de unos jóvenes béticos que seguían llegando con menos claridad. Con el marcador a favor, el Cádiz no aprovechó su momento para irse al descanso con una ventaja más tranquilizadora. No fue por falta de ocasiones. Álvaro García, en el 33, se encontró con un balón franco pero se quedó a medias entre el disparo y el centro. En el 35 conectó un cabezazo que hubiese sido gol de no haberlo impedido Pedro con una buena parada. Pero la más clara fue la que tuvo Lolo Plá en el 43 con un misil que se estrelló contra un poste tras intervención de Pedro. Y para la duda, al filo del intermedio, quedó el presunto agarrón de José Carlos a Güiza en la frontal del área cuando el atacante se quedaba solo. Una falta que hubiese supuesto la expulsión del central.
Los gaditanos no conseguían tener el esférico en la reanudación. Dieron un paso atrás con la intención de defender la mínima renta y tratar de sentenciar a la contra. Pero sin balón no hay contra ni hay nada. Sólo acoso de un equipo local volcado sobre el área visitante. Eso sí, sin peligro aparente.
El Cádiz ganaba pero no funcionaba. Claudio daba entrada a Jandro por Abel Gómez en busca de frescura con el cuero en un cambio que tampoco daba resultado. En el 57, Aridane protagonizaba la primera aparición en ataque tras el descanso con un testarazo alto a la salida de un saque de esquina.
Los amarillos intentaban sacudirse el dominio de los locales con una presión asfixiante arriba que daba un respiro momentáneo. Puro artificio hasta que en una acción aislada, en el minuto 60, se produjo una de esas jugadas consideradas claves en el desarrollo de un partido. El colegiado señaló penalti por agarrón de Dan a David Sánchez dentro del área. Fue uno de esos contactos que se pueden pitar o no pero el árbitro lo vio tan claro que no dudó en extender su brazo hacia el punto fatídico. Güiza, encargado de lanzar las penas máximas, lo tiró tan mal a un lado que Pedro atrapó el esférico. Es poco habitual que un portero consiga sujetar la pelota en los penaltis, señal inequívoca de su deficiente ejecución.
El Cádiz pasó de poder sentenciar el encuentro a dejar con vida a un rival que nunca dejó de creer y además se encontró con sucesivos regalos que agradeció con goles.
La definitiva debacle cadista comenzó en la recta final. En el minuto 71, Loren, recién ingresado al campo y providencial para su equipo, encontró un enorme pasillo por el centro al que sólo le falto una alfombra roja. Andrés Sánchez derribó al ariete dentro del área cuando encaraba a Alberto Cifuentes y la consecuencia no admitía discusión: penalti y expulsión. Juanma no falló desde los 11 metros y marcó por el centro para colocar el 1-1.
Con los amarillos en inferioridad numérica, lo peor estaba por llegar. Todavía debían estar los jugadores de Claudio carcomidos por el doble revés -el penalti fallado y el cometido que supuso el empate- cuando, sólo dos minutos después, Loren sacaba jugo a un balón suelto para colocar el 2-1 en posición de fuera de juego. Un tanto muy protestado por los visitantes. Pero ahí no terminaba el calvario. En el 76, Alberto Cifuentes, con el balón ya en su poder en su área, empujaba de manera inexplicable a Loren, que había enviado su remate al poste a puerta vacía. Inexplicable e infantil acción del portero. Otro penalti anotado esta vez por el propio Loren, que colocaba un 3-1 inimaginable siete minutos antes. Con dos goles de desventaja, poco tiempo y un jugador menos, el partido estaba perdido aunque el Cádiz se fue arriba a la desesperada. Servando, que acababa de sustituir a Juanjo, ponía el 3-2 con un cabezazo a la salida de un córner en el 87. Quedada un mínimo margen para el mal menor de un punto, pero el zurdazo de Álvaro García se topó con el palo tras desviar Pedro. En el 92 Alberto Cifuentes evitó el 4-2 al ganar el mano a mano con Loren.
ÁRBITRO: López Toca (cántabro).
TARJETAS: Rojas Expulsó a Andrés Sánchez (71').Amarillas Amonestó a los locales Aitor (18') y Dan (60'), y a los visitantes Nana (45'), Abel Gómez (52'), Lolo Plá (64'), David Sánchez (66'), Güiza (73') y Alberto Cifuentes (76')
GOLES: 0-1 (23') Güiza Álvaro García supera a Pedro con la punta de su bota izquierda, un defensa evita el gol en línea de gol y el jerezano empuja a placer a puerta vacía.1-1 (71') Juanma, de penalti El jugador local transforma una pena máxima cometida por Andrés Snchez sobre Loren. 2-1 (73') Loren El atacante, solo ante el portero, marca en fuera de juego. 3-1 (77') Loren, de penalti Alberto Cifuentes empuja al ariete dentro del área y el propio delantero ejecuta el máximo castigo. 3-2 (87') Servando Lolo Plá cabecea tras un saque de esquina y el defensa remata con la testa casi en la línea de gol.
INCIDENCIAS: Encuentro de la 31ª jornada del campeonato nacional de Liga disputado en la Ciudad Deportiva Luis del Sol ante unos 1.600 espectadores, entre ellos una nutrida presencia cadista. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados de Bruselas.
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