Suceso
Crimen machista en Olvera: María Isabel murió por asfixia

No es plato de buen gusto

Antiguos alumnos de la Escuela de Hostelería lamentan y critican la situación económica por la que atraviesa el centro, un referente nacional

Los exalumnos de la Escuela de Hostelería Carmen Adán y Víctor Piñero regentan desde octubre el restaurante La Candela, en la calle Feduchy.
Beatriz Estévez Cádiz

25 de julio 2013 - 01:00

Les cuesta digerir la noticia. Les cuesta asumir que los fogones de la Escuela de Hostelería de Cádiz estén a medio gas como consecuencia de serios problemas económicos que afectan tanto a la plantilla de trabajadores como a los proveedores del centro. Su centro. En él recibieron una formación de calidad de la que se sienten muy orgullosos y, aseguran, les ha abierto puertas en el sector de la hostelería. Estos antiguos alumnos de la Escuela están siguiendo con cierta perplejidad y tristeza las noticias sobre su centro. La última, la suspensión temporal de la oferta formativa y del proceso de selección siguiendo instrucciones de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, según reza en la página web.

"Estoy siguiendo el asunto a través de la prensa y de amigos que trabajan en la Escuela. Me cuentan que están viviendo una situación insostenible, ya que llevan varios meses sin cobrar y tienen que pagar la hipoteca y comer. Me da mucha pena porque las personas que allí trabajan son grandes profesionales que se preocupan por impartir una buena formación al alumnado. Les motiva el trabajo, me consta. Pero también tienen que comer", comparte José Luis García Vega, alumno de la promoción 2004-2006 y actualmente jefe de cocina del restaurante El Duque, en Medina Sidonia. Su paso por la Escuela supuso "un antes y un después" en su vida gracias a la formación recibida en ese equipamiento emplazado en la Alameda Apodaca.

Su compañero, Enrique Hidalgo, no habla desde la pena, sino desde la indignación. Al jefe de cocina del restaurante del Hotel Barceló de Cádiz le duele la situación que está viviendo la plantilla y el daño que se le está haciendo a la Escuela. "La están maltratando. Para una cosa que funciona bien en esta ciudad, la maltratan. Y lo que más me toca la moral es que es el partido socialista obrero, mi partido, el que la está maltratando. Que no muevan los hilos para pagarle las nóminas a 17 trabajadores...". El profesional comenta que cursar los estudios en esta Escuela de Hostelería gaditana ya es una garantía: "Yo valoro mucho más que los alumnos provengan de la Escuela que de un restaurante con estrella Michelín, porque sé que vienen con la formación adecuada".

"La Escuela de Hostelería de Cádiz me lo ha dado todo". Son palabras de Mario Sánchez, un joven de 22 años que desde hace ocho meses trabaja como jefe de partida en Diverxo, un restaurante de moda de Madrid. "No tenía nada, y tras mi paso por la Escuela puedo decir que ahora tengo mucho. Si tienes ganas, esa Escuela te puede ofrecer mucho. Si te lo curras y sabes hacerlo, puedes llegar bastante lejos". O al menos eso le ocurrió a él hace cinco años. "Ahora la situación es otra. No pueden pagar ni a los proveedores... da rabia. Noticias como ésta dan coraje, porque estamos hablando de una Escuela de Hostelería que es un referente a nivel nacional. Durante muchos años se ha hablado mucho de ella, de su formación. Ahora la verdad es que se habla menos...", lamenta. Y aprovecha para mandar ánimos a los docentes y apoyarlos en su lucha reivindicativa.

Que esta Escuela de Hostelería es un referente a nivel nacional es algo que también resalta Carmen Adán Gallego que, junto a Víctor Piñero Arroyo, su pareja y también exalumno del centro, regentan desde el pasado mes de octubre el restaurante gaditano La Candela. "La Escuela abre muchas puertas, muchísimas. Cuando yo empecé a estudiar en ella, en el año 2004, reclamaban sus plazas muchos estudiantes de distintos puntos de España. Y yo puedo decir que no sé lo que es estar en paro. Recibí una formación inmejorable de manos de unos profesionales inmejorables y en unas instalaciones inmejorables", comparte Carmen, que recuerda a su entonces director, Rafael Angulo. "Aportaba muchísimo este gran profesional".

Al igual que sus compañeros, la joven lamenta la "difícil situación" que están viviendo los profesores, y no sólo por el impago de sus nóminas. "Trabajar así, sin que la Administración te tenga en cuenta, encontrándote solo, es algo muy duro". Carmen asegura sentirse muy orgullosa de ellos, así como de la formación recibida.

Una formación "de calidad y bastante valorada en toda España", destaca también Carlos Martínez Pérez, cocinero -junto a su compañero de Escuela José Luis Fernández Tallafigo- del restaurante gaditano Sopranis. No obstante, considera que en los últimos "cuatro o cinco años" esa calidad se ha visto mermada como consecuencia de los recortes económicos. "Las prácticas internacionales para los estudiantes del centro se han suprimido por los recortes de la Junta de Andalucía y también se han suspendido acuerdos con grandes restaurantes". "Es una pena todo esto que está pasando con la Escuela -agrega- porque todo ello va en detrimento de la calidad de la enseñanza que recibe el alumnado".

7 Comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último