La nueva central térmica puede atender a otros 65.000 usuarios
La instalación del recinto interior de la Zona Franca estará lista en el mes de julio y permitirá suministrar electricidad a la ciudad sin problemas durante 50 años
Las obras de la nueva central térmica que está ejecutando Eléctrica de Cádiz en el recinto interior de la Zona Franca están ya ejecutadas en un 70% del total. Una vez que esté operativa esta nueva infraestructura, se podrá satisfacer la demanda de más de 65.000 nuevos clientes para que, además, el servicio sea "de gran calidad", tal y como resaltó ayer la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, que visitó las obras en compañía del teniente de alcaldesa de Hacienda y presidente de Eléctrica de Cádiz, José Blas Fernández.
Y es que esta nueva central tiene como objetivo principal duplicar la potencia eléctrica que genera, ya que pasará de los 92.000 kilovatios actuales hasta los 184.000 que dará la nueva. Esto significa que estará preparada para atender las demandas futuras de electricidad durante los próximos 50 años.
Martínez explicó que se está haciendo esta obra para garantizar el suministro eléctrico a proyectos como el aparcamiento de Santa Bárbara, el castillo de San Sebastián, el nuevo Parador Hotel Atlántico, la nueva tribuna del Estadio Carranza y, sobre todo, a la remodelación del polígono exterior de la Zona Franca, donde el Ayuntamiento tiene puestas muchas esperanzas de que se convierta en el motor empresarial de la capital gaditana.
Según lo que pudo ayer ver Teófila Martínez, la obra civil se encuentra prácticamente finalizada con la construcción del edificio principal que alberga las celdas de media tensión. La función de estos interruptores es la de conectar o desconectar las subestaciones con los cables de alta tensión.
La electricidad llega a Puntales con 132.000 kilovoltios y hay que transformarla en 400 y 230 kilovoltios, que es la potencia que utilizan los hogares y las empresas y comercios de la ciudad.
En los próximos días se iniciará una de las fases más complicadas de la obra y es la instalación de cuatro transformadores procedentes de Italia. Cada uno de ellos tiene un coste superior a los 600.000 euros. Se da la circunstancia de que para instalar cada uno de ellos se necesita una semana, con el problema de que hay que continuar con los viejos transformadores, por lo que el riesgo es mayor.
Las obras estarán finalizadas en el mes de julio después de que se iniciaran en febrero de 2010, por lo que se encuentran dentro de los plazos marcados.
El presupuesto de este proyecto es de algo más de 10,3 millones de euros. Martínez le concedió una gran importancia a este dato, ya que "no es una obra que la gente la vea como el arreglo de una calle, pero es muy importante para el futuro de la ciudad".
La obra se está haciendo en cinco fases y la próxima que se iniciará será la cuarta, la de instalación y montaje de los equipos eléctricos.
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