Cómo hacer hablar a las piedras
Los voluntarios del programa de verano de la asociación Nartex realizarán hasta el domingo visitas guiadas gratuitas en inglés, francés, italiano y español en la Catedral
'Hacer hablar a las piedras' ésta es la máxima que llevan por bandera los jóvenes voluntarios de la asociación Nartex. Cultura, motivación e idiomas son las tres propiedades claves que definen a un auténtico voluntario. Así son Eleonore, Magali y Andrés, los tres chicos que participan en el programa de visitas guiadas gratuitas en la Catedral de Cádiz con la energía y el entusiasmo propios de su condición de voluntarios. Ofrecen las visitas en inglés, francés, español e italiano. Y, según detallan los voluntarios, perciben la carencia de compañeros que dominen el alemán. Magali, de 18 años de edad y de origen francés, narra que se ha visto obligada a hacer visitas en inglés a turistas alemanes que debían interrumpir constantemente la explicación para traducir a sus hijos en alemán.
Se trata de un proyecto de verano de Nartex, asociación cultural encargada de promover el estudio de lugares religiosos y el arte sacro con el fin de ofrecer una mejor acogida de los edificios religiosos y enriquercer así la comprensión del mensaje que encierran. Es todo un privilegio que la Catedral de Cádiz forme parte del elenco de lugares de culto que componen la lista de destinos, entre las que se encuentran la basílica de San Marcos de Venecia, la Catedral de San Pablo de Londres, Santa Maria dei Fiori de Florencia o Notre Dame en París.
Los voluntarios, de entre 18 y 30 años de edad, hacen su labor con decoro en iglesias y catedrales europeas, poniéndose a disposición de los visitantes de la propia lengua para acompañarles y guiarles en su visita al monumento. Todos los veranos, durante un periodo de tres o cuatro semanas, las más importantes catedrales de Europa se dan cita en este proyecto que nace en el año 1965 por interés del sacerdote francés Bernard Aye. Éste último se percató del considerable número de visitantes jóvenes que acudían a templos religiosos como turistas y no eran atendidos adecuadamente. Es por ello que se extendió la idea de formar grupos de voluntarios franceses que ofrecieran visitas en su idioma a los turistas de su país en catedrales inglesas.
Cuando se entra en la imponente Catedral de Cádiz se encuentra a tres jóvenes, dos chicas francesas y un chico madrileño, que les dan la bienvenida a este templo y les ofrecen una visita guiada gratuita. Se esfuerzan por presentar la Catedral desde tres dimensiones:la histórica, la artística y la espiritual, fomentando un jovial diálogo con los turistas. Acogida, encuentro y comunidad van de la mano en un programa que trata de promover contactos entre jóvenes de diversos países europeos y de diferentes confesiones cristianas, fomentando una experiencia de vida, de trabajo y de oración comunitaria durante estas tres semanas.
Entre los quehaceres de los chicos, según detalla Andrés, estudiante de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, está el deber de hacer hablar a las piedras, como bien dice el título del programa. La ventaja de ser voluntario, narra Andrés, es "la adaptación al público. Podemos interactuar según los intereses de los turistas, porque hay quien quiere una visita apresurada y, los hay también que preguntan y están muy interesados". Respecto al origen de los turistas, comentaron que lo más habitual son los españoles y suramericanos, les siguen los visitantes de habla inglesa y, ulteriormente los alemanes. "Hay poquitos franceses e italianos", declara Andrés. Los tres, aun estudiando derecho, están movidos por su máxima inquietud, el arte. Estos jóvenes emprendedores realizan las visitas a criterio de los turistas.
1 Comentario