Suceso
Crimen machista en Olvera: María Isabel murió por asfixia

Los gazpachos con sabor a fresa, melón, sandía y...

Están dando 'caló' con......

Están dando 'caló' con...... los gazpachos con sabor a fresa, melón, sandía y...
Virginia León

Cádiz, 16 de julio 2017 - 02:02

De toda la vida, el gazpacho es uno de esos maravillosos inventos ideados por nuestras tatarabuelas para combatir el hambre y el calor. Es método infalible para alimentarse de forma sana y saludable y alejado de esos vapores alentados por los platos calientes de los que tendemos a huir. Dicen que sus orígenes más remotos se encuentran en Al-Andalus, pero tal y como lo conocemos hoy, desde el siglo XVI, como parte fundamental de la dieta de los campesinos andaluces.

Pero entre las tendencias gastronómicas del momento se están acomodando en algunas cartas de restaurantes y en los menús de todo tipo de celebraciones -de bodas a bautizos, pasando por comuniones incluso laicas-, los denominados gazpachos frutales. Se trata de la fusión entre los ingredientes típicos del genial e infalible ungüento andaluz, con algún sabor frutal tipo fresa, sandía, melón e incluso remolacha. ¿Qué pensarían aquellas tatarabuelas? ¿Esas que lo idearon para echar valor a las largas jornadas en el campo? Pues quién sabe, por que la cuestión es que la receta gusta, y está dando calor, aunque sirva para refrescar el paladar.

Los conversos a la nueva modalidad de este gazpacho aseguran que la fruta combina estupendamente por su dulzor con lo que viene siendo la receta matriz: tomate, pepino, pimiento, ajo y el imprescindible aceite de oliva virgen, si puede ser.

Todo es probar, pero la mezcla está pegando, ¿eh?. "Umm ¿Está bueno, no?"; "Pero... lleva un ingrediente que no identifico?; ¿Qué es?", suena frecuentemente en los corrillos de estos eventos. Otros, que ya vienen de largo, responden al momento. Saben de tendencias gastronómicas y ya se han "engullido" más de uno de estos de sabores.

Un sabor cuyo proceso fidedigno ofrecemos en esta página, para quien quiera la receta, que no tiene mucha ciencia, pero que se basa en mezclar tomates picados, el pepino pelado -sin los extremos y pepitas- y el pimiento. Algunos cocineros aconsejan colocarlo todo con pan humedecido -para los que no estén a dieta- en un bol durane una media hora, antes de agregar vinagre y sal.

Mientras, se retira lo verde de las fresas, que también denominan pedúnculos, se pican en trozos, se procede a triturar las verduras y se añaden por fin. Que quien dice fresas dice sandía o remolacha, a gusto del nuevo y moderno consumidor, que por último debe añadir el aceite. Cuando adopta el sabor deseado, se pasa por colador fino, y para quien prefiera añadir guarnición, pues echa unos trocitos de fresa e incluso daditos de tomate.

Total, ahora que el gazpacho andaluz se posiciona en sus tetrabriks en el frigorífico de todo súper mercado que se precie, no se extrañen, queridos lectores, si se topan con la innovadora sorpresa del gazpacho frutal en competencia directa. Marchando uno de...

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último