Crónica política del Ayuntamiento Se acabó el recreo

  • A punto de concluir las vacaciones estivales Cádiz tiene un importante listado de temas pendientes que debe de acometer ya sin más dilaciones 

El salón de plenos, dispuesto para discutir proyectos de ciudad El salón de plenos, dispuesto para discutir proyectos de ciudad

El salón de plenos, dispuesto para discutir proyectos de ciudad / Joaquín Pino

¡Atención, niños y niñas del Ayuntamiento, de la Diputación, de la Junta, del Estado! Se acabó el recreo. En cuestión de días estaréis de nuevo en vuestros despachos, llenos de papeles, de promesas, de grandes proyectos, de problemas ciudadanos.

Se os ha acabado un recreo que, para muchos, comenzó mucho antes del inicio de la temporada estival; un recreo de meses, e incluso nos atrevemos a afirmar que de años.

A pesar de este largo tiempo de asueto de la clase política, la ciudad ha logrado sobrevivir, lo cual no debería de ser buena noticia para quienes viven de un sueldo público.

Ahora queda por delante una importante tarea para sacar adelante la ciudad. No podemos vivir de espejismo-reales, como es la excelente marcha del turismo, por ejemplo, sino que debemos poner en marcha proyectos que, en todos los planos de la vida, nos reactiven de una vez por toda como una ciudad de referencia.

Y, ojo, en esta vuelta al cole, la tarea no debe de recaer sólo en la clase política. Ciudadanos de a pie, colectivos vecinales, asociaciones de todo tipo, empresarios y sindicatos también tenemos nuestra responsabilidad. Emulando a John F. Kennedy: “No preguntes lo que tu país (en nuestro caso, Cádiz) puede hacer por ti; pregunta lo que tu puedes hacer por tu país”.

A modo de ayuda, aquí va una guía de cuestiones de interés general:

Reclamando empleo a pie de la muralla en 2016 Reclamando empleo a pie de la muralla en 2016

Reclamando empleo a pie de la muralla en 2016 / Jesús Marín

EL EMPLEO

El mes de julio terminó con 11.765 desempleados en la ciudad. La cifra más baja desde agosto de 2008 y muy lejos de los 18.088 parados cuantificados en marzo de 2014.

Aunque sin duda en un buen dato, queda mucho por hacer. Por lo pronto, el empleo se está concentrando cada vez más en el sector de servicios, con el problema de estacionalidad que supone y, también, con los salarios más bajos que hay respecto a otros empleos. La industria, por el contrario no avanza. La relativa buena salud del astillero no logra recuperar los índices de empleo de los años setenta, especialmente en la industria auxiliar.

A la vez no se han creado empresas sustitutas a la Tabacalera o la Aeronáutica, a pesar de que la Zona Franca mantiene en su polígono exterior y en la antigua Altadis (¿qué pasa con Torrot?) mucho espacio libre, suficiente para dar cabida a más empresas.

La visión del empleo en clave Bahía sigue sin funcionar a la espera de la reactivación del Bajo de la Cabezuela y Logista (la antigua Las Aletas), mientras que el futuro del puerto del Cádiz, más allá de su exitoso papel en clave de cruceros, está pendiente de que funcione el nuevo muelle de contenedores.

Entrega de viviendas públicas en 2005 Entrega de viviendas públicas en 2005

Entrega de viviendas públicas en 2005 / Jorge Zapata

LA VIVIENDA

Este es un problema endémico de esta ciudad. A pesar de que Cádiz ha perdido un cuarto de su población en las tres últimas décadas sigue siendo una ciudad masificada, por su reducido tamaño. La pérdida de población y, sobre todo, los planes de la Junta y el Ayuntamiento a lo largo de la primera década de este siglo de reforma del casco antiguo, han mejorado la calidad habitacional de cientos de familia. Pero el problema de la vivienda pública persiste.

Llevamos cerca de una década con la inversión pública casi a cero. El Ayuntamiento reactivó proyectos en 2015 mientras que la Junta sigue sin entregar edificios rehabilitados desde hace meses. Más allá de ello, apenas hay perspectivas de inversiones (la lentitud de la segunda fase de Matadero y la última del Cerro del Moro deberían de avergonzar a sus responsables), cuando debería de ser una prioridad.

Frente a ello, la iniciativa privada vive una nueva etapa dorada en la ciudad. Sólo construyen o rehabilitan con capital privado. No obviemos que Cádiz necesita también de una clase media o media-alta que en los últimos años no ha encontrado promociones adecuadas a sus intereses. Y, lo que es muy importante para la capital, hay actuaciones de calado que están atrayendo a inversores nacionales e internacionales con capital que, por lo menos en las estancias periódicas que tienen en la ciudad, sirven para animar nuestra economía.

Plaza de Sevilla Plaza de Sevilla

Plaza de Sevilla / Jesús Marín

LOS GRANDES EQUIPAMIENTOS

No no extendamos en proyectos una y otra vez comentados en estas páginas, que duermen el suelo de los justos a pesar de la relevancia social y económica que tienen: el Hospital Regional, la Ciudad de la Justicia, el albergue juvenil, Tiempo Libre, la nueva sede de la Subdelegación, el Museo de Cádiz, el Museo de Arte Contemporáneo, Plaza de Sevilla. Aquí entran en juego todas las administraciones publicas y todas acumulan responsabilidades notables por su paralización, que en algunos casos se cuentan por décadas.

Hay un evidente cansancio, por ser suaves en la expresión, ante tanta promesa de los políticos, especialmente notables durante la última campaña electoral, que anuncian la reactivación "ya" de estos proyectos para, de forma casi inmediata matizar justificando nuevos informes y estudios.

El curso que ahora se inicia debería de ser el último antes de aclarar si lo prometido se va a ejecutar, y cuándo, o si por el contrario no será factible, y así podemos pensar en otras cosas.

Dos de los grandes cruceros que han llegado esta misma semana Dos de los grandes cruceros que han llegado esta misma semana

Dos de los grandes cruceros que han llegado esta misma semana / Lourdes de Vicente

TURISMO, HOSTELERÍA, COMERCIO

En los últimos años el crecimiento del turismo en la ciudad ha sido espectacular. Es, con diferencia, el sector que mejor ha funcionado y evolucionado, hasta el punto que Cádiz se encuentra ya entre las ciudades de referencia en el turismo provincia, poniéndose incluso en cabeza en cuanto a visitantes en muchos meses de la temporada baja.

Las referencias elogiosas sobre la ciudad en medios de comunicación internacionales ha ayuda de forma notable, especialmente en lo que se refiere a la llegada de turistas con alto nivel adquisitivo. A la vez, el puerto de Cádiz se sitúa entre los grandes muelles de cruceros de todo el país.

A ello se le ha unido una importante renovación de la hostelería. Cada vez mejor presentada, con diseño más cuidado, con cartas más valientes, con mejor atención (aunque sigue siendo más cara que en otras capitales). Y eso se nota en zonas de la ciudad donde se ha producido una polémica interesada, como en el Paseo Marítimo y su peatonalización, donde lo que no funciona es lo que no se renueva.

El comercio tradicional, una de nuestras marcas centenarias, aguanta bien, junto a la presencia de las grandes marcas nacionales e internacionales. Los alquileres altos no ayudan y sí la peatonalización, un elemento de modernidad que atrae a los clientes, como reconoce el propio sector. En manos municipales está mejorar la iluminación, la limpieza y la señalización urbana allí donde sea deficitaria.

La ciudad, sin embargo, tiene pendiente mejorar su planta hotelera.

Vale que ya comienza a trabajarse en proyectos hoteleros paralizados desde hace años y que los apartamentos turísticos han ayudado a paliar la falta de camas hoteleras (bien por el Ayuntamiento, que diseña un plan para evitar una saturación de estos equipamientos en el casco histórico). Pero Cádiz necesita con urgencia hoteles de cinco estrellas. Lo demandan un turismo de alto poder adquisitivo que tiene que marcharse a ciudades cercanas porque no los encuentra en la capital. No hacen falta grandes edificios. Jerez es un ejemplo de hoteles de lujo en pequeños palacetes.

Y aunque la publicidad en The New York Times o en The Guardian ha sido impagable, la promoción turística de Cádiz más allá de nuestras fronteras (por sus playas, por su historia, por su gastronomía, por su comercios) sigue siendo deficitaria. Otra tarea pendiente para este curso.

Las puertas cerradas del castillo de San Sebastián Las puertas cerradas del castillo de San Sebastián

Las puertas cerradas del castillo de San Sebastián / Lourdes de Vicente

CULTURA, PATRIMONIO

Cádiz no vive sólo del sol y de sus playas. Cada vez hay más demanda de actividades culturales. Y todo el año, y para todo el mundo (que los vecinos también reclamamos estas actividades). Museos antiguos, museos inacabados, museos ausentes. Y junto a ello, en temporadas como la del verano, la necesidad de contar con exposiciones de referencia. La Iglesia no supo aprovechar el año pasado la espectacular muestra Traslatio Sedis, apenas publicitada en el exterior. Ahora llega una patrocinada por el Museo del Prado. Que no acabe ahí todo.

En dura competencia con el sol debería de estar nuestro patrimonio. Debería si las administraciones asumieran el valor de nuestra historia. El yacimiento Gadir, el de la Casa del Obispo, el Teatro Romano, los restos de la época imperial, la ciudad de la Consitución de 1812 y la ciudad del comercio con América. Y las fortificiaciones: el frente de la Puerta de Tierra, los castillos, los baluartes...

En cualquier otra ciudad todo estaría en perfecto estado de mantenimiento, abierto al público, funcionando como un imán para el turismo y creando junto a ellos una red de tiendas especializadas. En cualquier ciudad menos en Cádiz. Aquí mantenemos otro verano cerrado el castillo de San Sebastián (un auténtico lujo) y no pasa nada; sigue cerrada la Casa del Obispo y no pasa nada; se aprueba el uso de bóvedas de la muralla para la delegación de Juventud y no pasa; se mantiene en un estado lamentable los fosos y no pasa nada.

Frente a este desprecio público, la Iglesia saca los colores a las administraciones: ahí está la Catedral, uno de los referentes turísticos y culturales de la ciudad; o el trabajo por la iniciativa privada que abren a la ciudad espacios de valor histórico, sobre tierra o bajo ella.

El Centro Reina Sofía, nuevo Rectorado de la UCA El Centro Reina Sofía, nuevo Rectorado de la UCA

El Centro Reina Sofía, nuevo Rectorado de la UCA / Germán Mesa

UNIVERSIDAD, FORMACIÓN

La apuesta realizada por el Ayuntamiento y el anterior equipo rectoral de la UCA, que esperemos se mantengan con el nuevo, de reforzar el Campus de Cádiz tiene un valor más que relevante. Más allá del movimiento de edificios que incluye, una buena planificación y ejecución de este proyecto ayudará a recuperar viejas épocas de una ciudad culta, bien formada, propiciando la investigación y la presencia en Cádiz de personalidades internacionales relacionadas con la educación.

No dejemos a un lado la formación en todos los niveles. Está estrechamente unida a la vitalidad de una ciudad, a su capacidad de innovación, a su capacidad para salir de las crisis y para lograr un lugar de relevancia en el país. La precariedad en la que, a pesar del esfuerzo municipal, se encuentran muchos colegios e institutos públicos, a pesar del esfuerzo del profesorado, no ayuda a ello.

Carril bici por el Paseo Marítimo Carril bici por el Paseo Marítimo

Carril bici por el Paseo Marítimo / Julio González

LA CIUDAD DE LOS CIUDADANOS

Si hace dos décadas hubiéramos escrito un artículo como el que hoy ofrecemos a los lectores este último apartado sin duda hubiera quedado fuera. Los conceptos de ciudad responsable, limpia, amable, habitable apenas toman fuerza desde hace unos años. En el norte de Europa nos llevan la delantera, como en ciudades del norte de nuestro país. Y aunque esta circunstancia debería de favorecer a quienes promueven este modelo urbano, porque se conocen ya sus virtudes (para la convivencia, para la economía, para el desarrollo social), algo debe de tener Cádiz para que cueste tanto sacar adelante cambios en la trama urbana.

La llegada del carril bici, la ampliación de las zonas peatonales, la limitación de la velocidad del tráfico rodado, la apuesta por el transporte público. Son ejemplos de modernidad que, sin embargo, ha chocado aquí con algunos sectores más intransigente, que sin duda se han olvidado de cuando los coches llenaban San Juan de Dios, Catedral, San Francisco, Ancha, o dificultaban la circulación peatonal en tramos del Paseo Marítimo.

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