El parqué
Ligeros ascensos
Formación Personas que han cumplido los 55 años se matriculan en la UCA
Dice el refrán que no hay mal que por bien no venga. Lo dice el refrán y lo corrobora Isabel Acuña, que ha conseguido mitigar la amargura que le ha supuesto quedarse sin empleo con un nuevo sabor, el de la ilusión de sentirse universitaria. Esta gaditana de 59 años acudió ayer al acto de apertura del Aula de Mayores de la Universidad de Cádiz que se celebró en la Facultad de Ciencias del Trabajo y que congregó a decenas de jóvenes de espíritu que ya han cumplido los 55 años.
En ese acto, Isabel Acuña se reencontró con una amiga "de toda la vida", Lourdes Castillo, quien defiende como suyo otro refrán: el de nunca es tarde si la dicha es buena. Los días que están por venir los pretende invertir esta mujer de 55 años en "ejercitar la mente, adquirir nuevos conocimientos, cultivar relaciones sociales, ampliar amistades, conocer nuevas tendencias, practicar deportes...". Ésos son algunos de los objetivos que se ha marcado en esta nueva etapa como universitaria. "Son muchas las inquietudes que aún tenemos", aseguró.
Esa nueva e ilusionante etapa la iniciarán el próximo lunes 26, día en que los matriculados comenzarán las clases en la Facultad de Filosofía y Letras. Sobre el inicio del curso y el programa formativo les informó ayer la directora del Aula de Mayores de la UCA, Mercedes Ruiz, aunque primero se entretuvo en darles la bienvenida y, sobre todo, las gracias: "Os doy las gracias por adelantado por lo que vais a aportar a la Universidad. Y gracias también por estar aquí por el simple hecho de que queréis seguir aprendiendo".
Los asistentes también recibieron palabras de elogio del delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz. Gabriel Almagro destacó el "afán por aprender" de estos inquietos maduros, a los que garantizó que a partir de ahora nunca se irán a la cama de vacío, siempre se acostarán sabiendo algo más. Y les deseó que esa "ilusión por aprender" que han mostrado inscribiéndose en la UCA les acompañe "durante muchos años".
Cristina Aguilar, vicedecana de la Facultad de Ciencias del Trabajo e hija de una alumna de segundo curso del Aula de Mayores, les animó a disfrutar de esta nueva aventura que "os va a permitir estar al día de lo que pasa en el mundo, ampliar conocimientos, compartir experiencias e incluso comprender mejor a vuestros hijos".
Al acto también asistieron la delegada provincial de Igualdad y Bienestar Social, Manuela Guntiñas, y el vicerrector de Alumnos de la Universidad de Cádiz, David Almorza, quien se mostró "encantado" de dar la bienvenida a la promoción número 13 del Aula Universitaria de Mayores. "¡Qué buena suerte el 13!", rió.
A Paquita Parrondo no le incomoda ese número, lo que sí le desagrada es desaprovechar el tiempo, de ahí que intente exprimirlo al máximo tanto para su propio beneficio como para el de los demás. Esta gaditana de 63 años acude a clases de informática, ejercita su cuerpo zambulléndose en la natación, y colabora con diversas organizaciones no gubernamentales. Por su importante labor socio-sanitaria, esta Técnico de Farmacia ya prejubilada fue distinguida en marzo por la Fundación Municipal de la Mujer con motivo de la Celebración del Día Internacional de la Mujer. Ahora se ha embarcado en esta nueva aventura porque necesita seguir enriqueciéndose intelectualmente, seguir creciendo como persona. "El saber no ocupa lugar y no entiende de edades", recordó.
Esas palabras también las rubrica Manuel Ratia Gutiérrez. Este aparejador de 63 años ya prejubilado se define a sí mismo como "un humanista", de ahí que se muestre entusiasmado por volver a la Universidad. Lo que menos le entusiasma es "tener que buscar aparcamiento por las inmediaciones de Filosofía y Letras", bromeó.
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