Suceso
Crimen machista en Olvera: María Isabel murió por asfixia

Fallece Federico Joly Velasco, fundador de Diario de Cádiz

21 De Octubre De 1918 Diego Joly

27 de diciembre 2017 - 02:03

N el día ayer falleció Federico Joly Velasco, fundador de DIARIO DE CÁDIZ, a los ochenta y ocho de edad. Su hijo y heredero, don Federico Joly Diéguez, está recibiendo gran cantidad de telegramas y condolencias, procedentes de toda España, especialmente de Madrid, donde el extinto gozaba de muchas relaciones, y de toda la provincia de Cádiz, especialmente de San Fernando. Todos los periódicos de Madrid publican la triste noticia y prodigan elogios a la memoria del finado, recordando la labor constante de este en DIARIO DE CÁDIZ, en pro de los intereses de su ciudad. También recuerdan las Bodas de Oro, celebradas el pasado año.

Todo Cádiz concurrió en masa al sepelio del cadáver del que fue modelo de ciudadano y director de este periódico, don Federico Joly y Velasco, constituyendo el acto del entierro una imponente

manifestación de duelo.

Toda la ciudad desfiló por delante de don Federico Joly y Diéguez, hijo y heredero del fallecido, para demostrarle sus condolencias y el dolor de gaditanos agradecidos.

A las cuatro en punto de la tarde se puso en marcha el cortejo fúnebre que partió de las inmediaciones de la casa mortuoria, figurando en el mismo centenares de personas de todas las clases sociales. El duelo fue presidido por su director espiritual, el presbítero don Juan Carrillo, coadjutor de la parroquia de San Antonio, su hijo y nietos del finado. Numerosísimos carruajes seguían tras el duelo.

Fue un hombre modelo como ciudadano. Secundó con su esfuerzo inteligente y con su cooperación material muchas ideas y empresas progresivas nacidas en Cádiz para realce y fomento de la localidad, sin atender a la idea de lucro. Su piadoso y noble carácter mostraba a toda luz en sus numerosas obras benéficas que tomaba como obligación para cumplirla mientras tuviera aliento; fue esclavo de sus deberes sociales, ejemplarísimo jefe de una dilatada familia, la única delectación y encanto de su honrosa vida íntima. Era más de lo que podíamos hacer. La pobreza de nuestras dotes para realizarlo, el reconocimiento de nuestra interioridad, es en este caso la más evidencia reverencia hacia él.

e

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último