Un propietario de vivienda puede denunciar al vecino por árboles que invaden su terreno: esta es la sanción que marca la ley
El Código Civil establece unas normas en cuanto a la plantación de árboles y si no se respetan pueden acarrear sanción
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Plantar un árbol en el jardín de casa parece una decisión sencilla. Un gesto privado dentro de una propiedad privada. Sin embargo, no todo vale. La ley establece una distancia legal de plantación que debe respetarse cuando existe una finca colindante, y su incumplimiento puede acabar en conflicto vecinal e incluso en los tribunales.
Muchos propietarios desconocen esta ley hasta que no surge el problema. La normativa está dentro del Código Civil, que regula expresamente cómo deben plantarse árboles y setos cuando una propiedad colinda con otro inmueble y es que el margen es obligatorio y no cumplirlo conlleva una sanción.
¿Qué distancia hay que respetar al plantar un árbol?
La ley diferencia entre árboles de gran porte y plantaciones de menor altura. Cuando se trata de árboles que puedan superar los dos metros, la distancia mínima respecto a la propiedad vecina debe ser de dos metros desde la línea divisoria. En cambio, si hablamos de arbustos o setos que no superen los dos metros de altura, la separación exigida es de 50 centímetros.
La clave está en la altura que pueda alcanzar la especie plantada, no solo en su tamaño en el momento de introducirla en el suelo. Un árbol pequeño hoy puede convertirse en un problema dentro de unos años si no se planificó bien su ubicación.
Además, conviene revisar las ordenanzas municipales, ya que algunos ayuntamientos pueden establecer criterios más estrictos.
El problema de la invasión de las ramas
El conflicto suele aparecer con el paso del tiempo. El árbol crece, las ramas sobresalen y las raíces avanzan. Si las ramas invaden la propiedad colindante, el vecino tiene derecho a exigir su poda. En el caso de las raíces, la ley permite cortarlas si penetran en su terreno y causan molestias o daños.
El artículo 592 del Código Civil aclara que: "Si las ramas de algunos árboles se extendieren sobre una heredad, jardines o patios vecinos, tendrá el dueño de estos derecho a reclamar que se corten en cuanto se extiendan sobre su propiedad".
No se trata solo de una cuestión estética. Si el crecimiento provoca desperfectos como: levantamiento de suelos, daños en muros o instalaciones y puede derivar en una reclamación por responsabilidad civil.
¿Puede obligarte a retirar el árbol?
Sí, si no se ha respetado la distancia legal de plantación. El propietario afectado puede reclamar judicialmente la retirada del árbol cuando no se cumplan los metros exigidos. Existe un plazo de cinco años desde la plantación para ejercer esta acción. Transcurrido ese tiempo sin reclamación, la situación podría consolidarse.
Eso no impide que, si el árbol supone un riesgo o genera daños posteriores, puedan activarse otras vías legales.
¿Hay multas por no cumplir la normativa?
Las sanciones no son automáticas, pero pueden llegar. Algunas ordenanzas municipales prevén multas si no se atienden requerimientos de poda o si se incumplen las distancias fijadas. Lo habitual es que primero exista una advertencia formal. Si no se corrige la situación, puede iniciarse un procedimiento sancionador.
Por eso, antes de plantar, conviene informarse. Un árbol puede aportar sombra, privacidad y valor a la vivienda, pero también convertirse en foco de disputa si no se respetan los límites que marca la ley.
En definitiva, plantar en el jardín no es una decisión completamente libre cuando existe un vecino al otro lado de la linde. La normativa busca equilibrar derechos y evitar conflictos. Conocerla es la mejor forma de prevenir problemas futuros.
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