Las peligrosas corrientes en las playas de Cádiz

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Saber cómo actuar en situaciones peligrosas dentro del agua resulta clave

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Cuando una resaca puede ser mortal

Bandera roja en la playa de La Caleta de Cádiz, en una imagen de archivo / Joaquín Pino
R.D.

28 de julio 2023 - 15:24

En El Palmar, un grupo de bañistas tuvieron que ser rescatados del agua ayer mismo. Un grupo de personas que se encontraban en la arena fueron alarmados por los gritos de auxilio de estos. Una fuerte corriente de agua los tenía atrapados. Por suerte, una cadena humana logró salvarlos.

Los peligros del medio marino apenas son tenidos en cuenta por los usuarios de las playas. En Cádiz, hay más de una a la que más vale no subestimar. Por eso, es clave hacer caso al color de la bandera que se posan cada día en los puentes de vigilancia. La verde, habilita el baño. La amarilla, invita a estar alerta. La roja, indica la prohibición expresa del baño. No es una recomendación como muchos ciudadanos piensan.

La zonas más próximas al Estrecho son más propensas a corrientes de agua más convulsas. Aún así, las mismas playas de la capital, o las de Roche o El Palmar, también han sido protagonistas de algún suceso desagradable. Aunque realmente el fenómeno llamado como corrientes de retorno o "corrientes de resaca", la causante de la mayoría de problemas de este tipo, pueden hacer acto de presencia en cualquier playa provincial.

¿Por qué se forman las corrientes de resaca y cómo salir de ella?

Según explicara en una entrevista concedida a este diario en 2016, José Antonio Aparicio, del Instituto Español para la Reducción de Desastres, es clave entender por qué se producen para saber reaccionar. “Hay que tener en cuenta que la resaca se origina porque una corriente marina choca con las rocas y los bancos de arena marina y se rompe, por lo que llega a la playa a dos velocidades. Esa corriente de retorno, que desde el mar no se aprecia pero que sí se observa perfectamente cuando lo vemos desde las alturas, toma forma de champiñón, más estrecho al principio y luego ensanchando la cabeza", comentó con detalle.

Aparicio aclaró que para desprenderse de una situación tan agobiante en el agua "lo que hay que hacer es dejarse llevar por la marea y poco a poco ir buscando una salida lateral que nos ponga en el camino de una corriente de entrada a la playa que nos facilite el poder volver a tierra". Y matizó: "estas corrientes no nos llevan al fondo, lo que pasa es que si luchas contra ellas acabas agotado y eso es fatal en estas situaciones”.

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