Publicada la aprobación definitiva de la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones en San Fernando, último trámite para su entrada en vigor
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El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) ha dado este jueves trámite de publicidad a la aprobación definitiva de la ordenanza municipal para la creación y gestión de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad de San Fernando, lo que supone el último paso para su entrada en vigor.
La ordenanza que regula la implantación de la ZBE en San Fernando afrontó su aprobación definitiva en el Pleno el pasado 26 de diciembre, donde -como se esperaba- salió adelante gracias a la mayoría socialista y con el contundente rechazo en bloque de toda la oposición (PP, VOX y AxSí). Todas estas siglas, de hecho, habían pedido anteriormente -durante la fase de alegaciones- la retirada de la ordenanza
La normativa municipal se tramitó tras la aprobación del proyecto de ZBE, que prácticamente se trabajó en paralelo a la ordenanza y cuyo contenido viene a coincidir casi en su totalidad.
Su publicación en el BOP se acomete al no haber recibido requerimiento alguno en el plazo correspondiente por parte de la Subdelegación del Gobierno ni de la Delegación del Gobierno en Andalucía. Eso sí, contra la citada ordenanza cabe ahora interponer un contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) en el plazo de dos meses. Y ese escenario entra dentro de lo posible a tenor de lo que está sucediendo en muchas otras localidades. Sin ir más lejos, en la vecina ciudad de Chiclana, el Alto Tribunal Andaluz acaba de admitir a trámite un recurso presentado por VOX para tumbar la ZBE de esta localidad.
La Zona de Bajas Emisiones supone, en la práctica, la restricción del tráfico rodado en todo el perímetro del casco urbano con la finalidad de reducir el tránsito de vehículos y, por ende, la contaminación. Su puesta en práctica es de obligado cumplimiento para los municipios de más de 50.000 habitantes según lo dispuesto por la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética. En San Fernando, no obstante, entronca directamente con una política de movilidad que se ha puesto como reto que haya menos coches circulando por la ciudad.
Concretamente, el perímetro abarca un área de 44,7 hectáreas comprendido por las siguientes calles: plaza del Castillo, Escaño, Colón, Constructora Naval, González Hontoria, Rosario, 24 de Septiembre 1810, Cayetano del Toro, Hermanos, Laulhé, Arenal, Sánchez Cerquero, Calderón de la Barca, San Marcos, Cecilio Pujazón, Colegio Naval Sacramento, Marismas, Arnesto, Benjamín López, San Juan de la Cruz, Santo Entierro, Batallones de Marina, Lauria, Olivarillo, San Bruno, Lezo, Vera Cruz, Doctor Celier, Lanuza, Bravo, Peces Casas, Pérez Galdós, Jardinillo y Nicola.
La puesta en marcha de dicha medida, según se recoge en el propio proyecto que ha aprobado el Ayuntamiento isleño, conllevará restricciones de circulación para prácticamente la mitad del parque móvil local: alrededor de unos 30.000 vehículos, que son los de menor eficiencia energética y también los más antiguos: aquellos sin distintivo ambiental o con Etiqueta B, según las categorías definidas por la Dirección General de Tráfico.
En San Fernando, la Etiqueta B –que abarca todos aquellos vehículos propulsados por gasolina matriculados desde 2001 y diésel desde 2006– supone el 30,5% del parque móvil, que está integrado por un total de 59.586 vehículos.
Y los vehículos sin distintivo ambiental son aquellos más antiguos que no cumplen con los criterios mínimos de eficiencia energética ni con los límites de emisiones establecidos. En la localidad, suponen hasta un 17,8%, según los datos que pueden consultarse en el propio proyecto de ZBE.
De ahí que uno de los principales reproches que se hace a la ZBE es que las restricciones recaen casi en exclusiva sobre las personas menos favorecidas económicamente, que supuestamente no disponen de recursos suficientes para afrontar la compra de un vehículo nuevo y se ven abocados a conducir los coches más antiguos que circulan por la localidad.
Y no es la única queja con respecto a una ordenanza que viene a poner más límites al tráfico rodado en la localidad. La otra cuestión es que la puesta en la puesta en marcha de la ZBE se acomete con la finalidad de reducir emisiones aun cuando San Fernando presume de su calidad de aire. Y lo hace con argumentos bastante contundentes. En 2023, un informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA) afirmaba que San Fernando era la ciudad española que tenía el aire más limpio del país, así como la número 28 en el ranking europeo. Dicha cuestión inspiró incluso la campaña que el Ayuntamiento isleño llevó a la Feria Internacional del Turismo (FITUR) en el pasado 2025, en la que se invitaba "a respirar el mejor aire de toda España" y se jugaba con la baza de la calidad ambiental como estrategia para intentar atraer a posibles visitantes a una ciudad rodeada por el Parque Natural de la Bahía de Cádiz y sus marismas.
Cierto que esos datos -y esa buena fama- no exime al Ayuntamiento de cumplir con la máxima legal de dotarse de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE), pero hasta el propio proyecto reconoce tras analizar los datos de la calidad del aire en el municipio entre 2021 y 2024 que San Fernando se sitúa "muy por debajo de los valores límite establecidos por la normativa aplicable", por lo que la ZBE se entiende aquí "como una medida estructural y preventiva, orientada no solo a mantener los niveles actuales, sino a anticiparse a posibles escenarios de riesgo y a consolidar una dinámica de mejora continua en la calidad del aire y en la salud pública".
En el preámbulo de la ordenanza de la ZBE se alude también a la gran transformación que supuso en la localidad la peatonalización de su arteria principal -la calle Real- con el tranvía. "En este contexto, la implantación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) no implica un gran cambio ni una alteración de la vida diaria, sino un refuerzo normativo que consolida y protege un modelo de movilidad ya maduro. La ZBE se ha diseñado inicial y principalmente en el centro urbano y en el ámbito del Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Casco Histórico (PEPRICH), áreas que ya cuentan con un uso preferente para residentes y con una red de aparcamientos tácticos y subterráneos que facilitan el acceso sin generar tráfico innecesario", dice el Ayuntamiento de San Fernando.
Dos fases: la primera, entre las 20.00 y las 7.00 horas
La ordenanza publicada en el BOP especifica también las dos fases de implantación de estas restricciones al tráfico rodado en el casco urbano.
En la primera –durante el primer año de funcionamiento- esos vehículos con Etiqueta B o sin distintivo ambiental que suponen el 48% del parque móvil tendrían prohibido acceder al perímetro del casco urbano incluido dentro de la Zona de Bajas Emisiones entre las 20.00 y las 7.00 horas. Durante el resto del día –desde las 7.00 hasta las 20.00 horas– se podrá circular sin ningún tipo de restricciones.
Durante la segunda fase de implantación de la ZBE, que se acometerá al segundo año de su puesta en funcionamiento (previsiblemente, 2027), esta franja horaria se ampliaría hasta las 15.00 horas. Es decir, que a partir de esa hora y hasta las 7.00 horas, los vehículos con Etiqueta B o sin distintivo ambiental no podrían circular por las calles incluidas en la Zona de Bajas Emisiones. El resto del día, desde las 7.00 hasta las 15.00 horas, podrá circular sin restricciones todo tipo de vehículos.
También se plantea en esta nueva norma la delimitación de áreas de estacionamiento dentro del perímetro de la ZBE y la determinación de DUM (Distribucion Urbana de Mercancías) y de la carga y descarga.
Residentes, usuarios de plazas de garaje incluidas en el ámbito de la ZBE, vehículos de emergencia o dedicados a la prestación de servicios esenciales podrán circular con la correspondiente autorización.
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