COAC 2026
Orden de actuación de la tercera sesión de preliminares

El dinero que vino del suelo

Las críticas arrecian sobre Esisa a causa de su notoria disminución de ingresos, pero la empresa pública ha aportado cerca de tres millones de euros al Ayuntamiento

Fachada de la sede de la Empresa de Suelo Isleña, con el recién recuperado Zaporito reflejado en sus puertas acristaladas.
Arturo Rivera /San Fernando

05 de noviembre 2012 - 01:00

El papel de la Empresa de Suelo Isleña (Esisa) ha sido duramente cuestionado tras el reciente anuncio del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que se aplicará a la plantilla. La progresiva disminución de ingresos y la inmovilidad de un sector desplomado a causa de la crisis han obligado a adoptar drásticas medidas, aunque el Gobierno municipal confía en su recuperación y asegura -tanto PA como PP- que Esisa sigue siendo un instrumento válido para el desarrollo de la ciudad, especialmente ahora que el nuevo Plan General tan solo espera su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).

Pero la difícil situación económica ha dejado a Esisa en el punto de mira y ha animado las voces críticas que han puesto en tela de juicio su utilidad. A lo largo de las últimas semanas se ha exigido al equipo de gobierno la disolución de la empresa pública -lo que significaría también el despido de su plantilla- y el traspaso de sus competencias al área de Urbanismo. Y, sobre todo, se ha cuestionado severamente la gestión desempeñada por los sucesivos gobiernos municipales que han estado al frente de su consejo de administración en sus 16 años de vida, todos ellos en manos del Partido Andalucista (incluso hoy, con el Partido Popular en la Alcaldía, es el primer teniente de alcalde, Francisco J. Romero -PA- el que ocupa la presidencia).

Este balance, sin embargo, obvia que Esisa, durante años, ha reportado pingües beneficios al Ayuntamiento, además de haber cumplido -en mayor o menor medida- con su objeto social, esto es, la construcción de viviendas protegidas para facilitar su acceso a aquellos isleños con menos recursos. En sus tres lustros de vida, la empresa pública ha propiciado la construcción de más de un millar de VPO y ha rehabilitado centenares de inmuebles. En más de un 80 por ciento de los casos -según fuentes municipales- estas viviendas han ido a parar a menores de 35 años (con rentas familiares inferiores a 2,5 veces el IPREM, el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples).

Pero esta rentable labor -hay una notoria demanda de VPO, con más de 3.000 personas en la lista de espera- se frenó en seco hace tres años, cuando el sector del ladrillo se vino abajo.

Aún así, Esisa jamás ha llegado a registrar pérdidas, si bien es cierto que los datos del último ejercicio -con un superávit de 7.858 euros- hicieron aflorar ya cierta preocupación. Sin embargo, no hay que remontarse mucho en el tiempo para encontrar ejercicios con superávits más que llamativos, como el de 2005, que asciende a 1.323.998,34 euros o los 2.907.787,84 euros de 2009. En la actualidad, la empresa pública cuenta con un patrimonio neto de más de diez millones de euros y dispone de más de 3.400.000 euros en reservas voluntarias.

De la utilidad de Esisa hablan también los tres millones de euros que el Ayuntamiento ha percibido en estos años en concepto de dividendos. Uno de estos millones de euros fue desembolsado hace apenas un año para equilibrar las cuentas municipales. Esa aportación permitió que se cerraran los presupuestos municipales.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último