COAC 2026
Orden de actuación de la tercera sesión de preliminares

Un catálogo más permisivo

La protección del millar de fincas afectadas por el Plan Especial del Casco Histórico se ha flexibilizado al disminuir mayoritariamente el grado de protección asignado con la revisión del catálogo

Panorámica del casco histórico de San Fernando tomada desde una azotea.
Arturo Rivera / San Fernando

09 de marzo 2010 - 01:00

Ni ha sido un camino fácil ni todavía se ha acabado. Pero, ayer, el consejo de gestión de la Gerencia Municipal de Urbanismo consiguió un importante avance al dar su visto bueno a la esperada revisión del catálogo del Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Casco Histórico (PEPRICH), una tarea iniciada en verano de 2008 bajo la coordinación del arquitecto Javier Villarmín que llega con un notorio retraso.

La propia delegada general del área, María del Carmen Pedemonte (PP), reconoció la demora al tiempo que aludió a lo complicado de un proceso que ha tenido que tener múltiples variables en cuenta para compaginar los necesarios criterios de protección del casco histórico con las pretensiones de flexibilizar y hacer más llevadero el Plan Especial para los vecinos afectados del centro de La Isla.

Y el resultado ha sido un catálogo mucho más permisible. En la revisión de los niveles III, IV y V de protección -los dos primeros grados, los más altos, relativos a inmuebles de gran valor patrimonial, ni siquiera se han tocado- se han caído tan sólo catorce fincas. La cifra de viviendas del casco histórico protegidas por el Plan Especial sigue siendo prácticamente la misma. De 951 viviendas que existían en el primer catálogo, se ha pasado a 938.

El resto de fincas, principalmente, se ha movido de nivel, disminuyendo su grado de protección y, consiguientemente, las acciones permitidas en el inmueble.

"Las cifras cantan", dijo ayer Pedemonte. Y así es. Esta mayor permisividad y flexibilidad del catálogo del PEPRICH se aprecia fundamentalmente en los datos globales.

El nivel III -el más alto de los revisados- contaba inicialmente con un total de 517 fincas. Ahora, una vez que se han vuelto a revisar las casas afectadas, se han vuelto a redactar las correspondientes fichas de las viviendas y se han reasignado los grados de protección, cuenta con 356 inmuebles.

También han bajado en el nivel IV, que partió con 295 fincas catalogadas y, tras la revisión, tiene tan sólo 167. Y, evidentemente, el nivel V de protección -el más bajo- es el único que ha subido. De tener 139 fincas ha pasado a contar con un total de 415.

Se han dado casos a la inversa, aunque son excepcionales. Pedemonte apuntó uno: el callejón de Cróquer, uno de los rincones más populares del centro de la ciudad, que ha pasado al nivel III, incrementando así su protección.

Ahora, una vez que se dicte el correspondiente decreto de Alcaldía relativo a la aprobación inicial de la revisión del catálogo del PEPRICH, el documento se someterá a información pública tras su preceptiva publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP). "Los interesados dispondrán del plazo de un mes para conocer cómo han quedado sus fincas en el catálogo del PEPRICH y presentar alegaciones", informó Pedemonte.

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