Suceso
Crimen machista en Olvera: María Isabel murió por asfixia

"Siento que he vivido dos vidas, una andando y otra sobre una silla de ruedas"

Este argelino de 27 años tiene doble mérito. Supera diariamiente dos grandes barreras, la de ser inmigrante y discapacitado

Miloud, durante la entrevista en una de las salas del CRMF.
María Llebrez / San Fernando

18 de mayo 2009 - 01:00

Tiene en la mirada un destello de serenidad sobrecogedor. La sonrisa fácil, la palabra tranquila, el verbo justo y conciso. Hellal Miloud. 27 años. Argelino. Discapacitado. Como si tan sólo una de esas dos realidades no fuera suficiente barrera. Él representa dos, convive con dos. Las conoce de cerca. Y no duda en cuál de ellas ha sido y sigue siendo la más difícil de superar. "La silla de ruedas, levantarte día tras día en una silla y saber que ésa es tu vida y que nada va a cambiar. Saber que tienes que superarlo por narices", explica sin más adorno. Sus palabras, duras, esconden sin embargo el germen de un profundo y convencido afán de superación.

Él llegó a España, a Valencia, hace casi una década. Llegó siendo muy joven. Llegó solo. Atrás dejaba una extensa familia a la que sigue echando de menos. Una mitad en Francia, la otra en Argelia, el país que lo vio nacer. Llevaba poco tiempo a este lado de la frontera, aprendiendo el idioma, trabajando aquí y allí, casi de cualquier cosa, "lo que iba saliendo", puntualiza, cuando se cayó por un balcón. De repente, por si su vida no había dado ya un giro importante, dio otro más. Todo cambió. "Cada día tengo la sensación de haber vivido dos vidas, una andando y otra sobre una silla de ruedas", apunta.

Otra vez volver a aprender. "Cuando algo es nuevo, necesitas tu tiempo para manejarlo. Eso me pasó a mí en el momento en que me vi sobre la silla", comenta. Fue duro, aunque no lo reconozca. Hace dos años y medio ingresó como residente en el Centro de Recuperación de Minusválidos Físicos (CRMF), donde este aprendizaje ha continuado creciendo en todos los sentidos. Ahora estudia Empresariales por la UNED, está en primero. Si este año no le sale bien, cambiará a la Universidad de Cádiz o a un módulo. No lo tiene claro. Lo que sí sabe es a qué se dedicará. "A la atención al público, a relacionarme con mucha gente, no quiero estar aislado, suficiente te puede aislar ya esta silla", matiza.

Ya ha comenzado a ensayar esta tarea de relaciones públicas. Él, junto a un grupo de compañeros, ha formado un grupo de comunicación que está divulgando aspectos de su vida, pero también de sus barreras diarias, de sus problemas. "Nosotros tenemos los mismos problemas que las personas sin discapacidad, aunque multiplicados, claro", aclara. Si tuviera que elegir el más grave, Miloud -así lo conocen todos- se quedaría con el del transporte. No están adaptados. O el de las actividades de ocio, como el cine. "No hay asientos para nosotros y eso nos hace sentir incómodos".

6 Comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último