Carnaval con solera para brindar por los 250 años
Francisco Melero y la Orquesta Caballati con la ayuda de muchos amigos carnavaleros rescatan el legado de la fiesta en el aniversario de la villa isleña
Muchos se quedaron con las ganas de poder entrar porque el Teatro de las Cortes se quedó anoche más pequeño que nunca para hacer historia del mejor Carnaval de la Isla de la mano de Francisco Melero, toda una autoridad en la materia, y de la Orquesta Caballati, los próximos pregoneros de la fiesta. Aunque ambos, en realidad, tuvieron bastante ayuda para afrontar este encargo que les hizo la Real Academia de San Romualdo para conmemorar el 250 aniversario de la villa y de la constitución del Ayuntamiento que se celebra en 2016: narrar la Historia (contada, cantada e interpretada) del Carnaval de La Isla. Por el escenario pasaron para poner su granito de arena en la faena Juani Sánchez y la antología Sal de Coplas, la rondalla Evocación isleña, las voces del Minicoro, la chirigota del club La Salina y el coro formado por los niños del conservatorio elemental de música Chelista Ruiz Casaux, ingeniosamente bautizado -dada la ubicación provisional del centro desde hace más de un cuarto de siglo en el colegio Almirante Laulhé- como 'Los niños adoptivos del Almirante'.
Coplas añejas de 'Camarones de la Isla', que fue la encargada de abrir el acto, de 'Los faquires de Oriente', 'Los Zipi Zape', 'El profesor Majareta y los niños probeta', 'Colorín Colorao', 'Los tontos no se separan' o 'Los caballeros de la noche', entre otras, resonaron en el principal escenario isleño para recordar la edad de oro de un Carnaval entonces vibrante y entusiasta que inevitablemente dio forma a una de las facetas más populares de La Isla. El repertorio -lo primero que hizo Melero fue pedir disculpas por la obligada selección de tangos, pasadobles y cuplés que tiene cabida en hora y media de espectáculo- fue necesariamente de lo más selecto, de Carnaval con solera. Era, de hecho, uno de los propósitos del montaje: transmitir la esencia de ese buen Carnaval de La Isla y, al mismo tiempo, echar la vista atrás para recordar la historia de la fiesta a lo largo de los dos siglos y medio de vida del municipio. Por eso no podían faltar tampoco en esta cita histórica sus grandes nombres propios: José María Ramos Borrero 'Pepe Requeté', Juan Rivero Torrejón, Paco Mora... Ni tampoco los estribillos más conocidos del Carnaval de Cádiz, que nacieron en La Isla, como se recordó ayer una vez más. La chirigota del club La Salina fue la encargada de cantarlo: el 'Qué bonito' de 'El profesor majareta' (1979) y el 'Ole viva mi Cai' de 'Los Zipi Zape' (1971). Eso sí, esta última se cantó en su versión original y no la que autorizó en su momento la censura, que obligaba a sustituir 'berenjena' por 'hierbabuena' para evitar suspicacias y dobles sentidos con la letra.
Todo eso fue la parte práctica de esta lección de historia del Carnaval de La Isla que anoche se impartió en el Teatro y que contribuyó a hacer un acto ágil y dinámico que conquistó sin problemas el aplauso del público. Pero la convocatoria tuvo también su parte de teoría, su parte de investigación histórica y de documentación. Para ello, Melero, había contado con la ayuda del Aula del Carnaval de Cádiz, de Antonio Montiel, Eugenio Mariscal e Ildefonso Serrano. En un trabajo audiovisual que se proyectó al comienzo de la velada se resumió con rigor y en formato de documental esta historia isleña del Carnaval. Pero durante todo el acto , Francisco Melero, que fue el director de orquesta del montaje, fue desgranando datos históricos de la fiesta y haciendo hincapié en las prohibiciones que siempre la acompañaron. Incluso leyó varios bandos y edictos históricos que daban buena fe de todo esto. También aquí la asociación histórica 24 de Septiembre le echó una mano.
El final, para dar continuidad al legado del Carnaval isleño, corrió a cargo del coro de los niños del Conservatorio, junto a la rondalla y la Orquesta Caballati, que interpretaron un tango del coro 'Los pajes de la capa blanca' (1958) reescrito por el propio Melero: "Estos son nuestros profesores, nosotros los alumnos, la llama viva del Carnaval", cantaron.
No hay comentarios