PUERTO REAL

La 'Cocina Solidaria' apaga los fogones

  • Este viernes se servirán los últimos menús a más de un centenar de menores

  • La actividad cesa después de que el Ayuntamiento haya optado por asumir esta labor mediante ayudas económicas a las familias vulnerables

Cocina Solidaria en el colegio Reyes Católicos Cocina Solidaria en el colegio Reyes Católicos

Cocina Solidaria en el colegio Reyes Católicos / C.P. (Puerto Real)

La cocina solidaria cierra sus puertas. Este viernes se servirán los últimos menús para el centenar de menores beneficiarios de un servicio nacido de la solidaridad. El Ayuntamiento de Puerto Real, a través de los Servicios Sociales, se hará cargo de estas familias a las que se les prestará  una ayuda económica que se ampliará hasta el mes de septiembre.

“La labor de la cocina solidaria ha sido fundamental y un ejemplo para todos, pero creemos que una ayuda económica dignifica más a las familias al ser ellas mismas las que gestionen la aportación según su propio criterio”, explica la edil de Servicios Sociales, Lourdes Bernal.

Para la concesión de las ayudas los Servicios Sociales han valorado a los beneficiarios del  Plan SYGA (Plan de Solidaridad y Garantías Alimentarias) de la Junta de Andalucía, que inicialmente era unos 80 menores, y también al resto de las personas que estaban siendo atendidas por la cocina solidaria, alrededor de 105. “Se han seguido, lógicamente, unos criterios de valoración por los profesionales de los Servicios sociales que no todos han cumplido, pero sí la mayoría. De hecho muchas familias ya han empezado a recibir la ayuda”, afirma Bernal. Será el Ayuntamiento quien asuma con fondos propios el coste de las ayudas, dentro del presupuesto de al Área de Política Social, Inclusión y Diversidad.

Así, este viernes se servirán los últimos menús en la cocina del colegio Reyes Católicos de la localidad. Será un menú triple, como cada viernes, ya que se incluye también los del fin de semana. A partir de ahí se cerrará con la satisfacción del trabajo bien hecho.

La cocina solidaria nacía a finales del pasado mes de abril capitaneada por el chef Miguel Muñoz, que había aparcado su actividad profesional en el ‘Restaurante Amura Multibar’ debido a las restricciones impuestas por el decreto de estado de alarma por el coronavirus.  Era la respuesta que daban los voluntarios a la situación que atraviesan familias con menores a su cargo, que no podían hacer uso de los comedores escolares tras el cierre de los colegios y después de que el Ayuntamiento de Puerto Real se quedase fuera del Programa de Refuerzo de Alimentación Infantil (PRAI /SYGA) de la Junta de Andalucía.

Entonces los fogones de Amura Multibar se pusieron al servicio de las familias vulnerables, gracias a las aportaciones económicas de los sindicatos de la Policía Local, que ha jugado un papel crucial de principio a fin, y a las donaciones realizadas por multitud de establecimientos y ciudadanos que se sumaron a la iniciativa. Entre ellos estaba el actor y director de la Escuela de Cine de la Universidad de Cádiz, Bruto Pomeroy, que entonces ayudada con la comunicación y que pasó a coordinar la iniciativa solidaria cuando esta abandonó el restaurante para asentarse en el comedor del colegio Reyes Católicos.

Allí, profesores de la escuela de Escuela de Hostelería 'Fernando Quiñones' de Cádiz, dieron el relevo a Miguel Muñoz, que comenzó a trabajar en la reapertura de su negocio. Con la fase uno de la desescalada, comenzaba el proyecto en un nuevo emplazamiento pero con la misma esencia: elaborar menús diarios para menores en riesgo de exclusión, con la ayuda de numerosos voluntarios. A los profesores de la escuela, entre los que se encuentra Mercedes López, que ha llevado la batuta del proyecto, se sumaron alrededor de una veintena de personas que también han estado trabajando como voluntarios.

La solidaridad ha llegado también de empresas y particulares que han donado todos los productos que se han cocinado en unos fogones que este viernes se apagan.

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