El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
La noticia es clara: Patricia Cavada volverá a ser la alcaldesa de San Fernando cuatro años más. Su victoria ha sido expeditiva, obteniendo dos concejales y 2.800 votos más que hace cuatro años. Era un momento complicado para muchos -no hay más que ver los resultados obtenidos por otros candidatos socialistas en las plazas fuertes de la provincia de Cádiz- pero no lo fue para la isleña, que puso la carne en el asador con sus políticas de reactivación de la ciudad, supo vender sus éxitos, y planteó una interesante renovación de su lista, plagada de personas de su confianza desde mucho tiempo atrás. En sus manos queda ahora completar de aquí a 2027 el prometido proyecto de ciudad y dejar por mentiroso a su antiguo socio de gobierno, que planteó una hipótesis folletinesca: que Cavada cedería la alcaldía a Fernando López Gil para ir a las generales en las listas de Pedro Sánchez.
María José de Alba, Carmen Roa, Inmaculada Marín y el Partido Popular de la Isla también han mejorado mucho respecto a sus anteriores resultados en 2019, con 3.000 votos más que en aquella cita. Puededecirse que han estado a punto de dar la sorpresa. No sé la cifra exacta de votos que les restaron, pero el pacto con Carlos Zambrano (Vox) y Fran Romero (ex PA) le hubiera dado el bastón de mando a la veterana política popular que tiene, ahora, un importante desafío por delante: que sus siete concejales ofrezcan una oposición exhaustiva y belicosa a Cavada.
Los otros partidos que obtienen concejalías han conseguido resultados dispares, por otro lado: Zambrano suma 1.300 votos más que hace cuatro años, apoyado en una lista veterana de personas y apellidos fácilmente reconocibles. El descalabro del andalucismo se ha producido, aunque atemperado, al dejarse 2.600 votos y un concejal por el camino. Cuatro años más de travesía por el desierto de la oposición para Fran Romero, el concejal más antiguo de la corporación municipal.
Ciudadanos y Podemos se han descompuesto de un modo notorio, especialmente el partido de Regla Moreno, que de casi 4.000 votos en 2019 ha bajado a menos de 400. Otro grupo municipal que resulta fagocitado tras un pacto cuatrianual de gobierno. Gonzalo Alías defendió el fuerte de Izquierda Unida sin medios pero con fuerza y honor, logrando resultados similares a los precedentes, y la deriva secesionista de la formación morada ha condenado a la irrelevancia a Podemos, tras perder 1.600 votos con respecto a las últimas elecciones locales.
En resumen, gran trabajo de Cavada y su equipo, que salvan el match point electoral con buena nota, subiendo en todos los aspectos, y esperanza e ilusión en el equipo de María José de Alba, sobre todo con las elecciones nacionales a la vuelta de la esquina. Total, lo que ya dijimos la semana pasada: vuelve el bipartidismo a la Isla. Enhorabuena a los premiados.
También te puede interesar
El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
Puente de Ureña
Rafael Duarte
Asesino en serie
El parqué
Pocos movimientos
Un niño
Lo último