La música a capela de Hyperpotamus abre el ciclo Escena Rock en El Puerto
El vocalista madrileño es la nueva sensación indie armado con solo cuatro micrófonos y una pedalera
Cuatro micrófonos, una pedalera de loops y unos calcetines, nada de zapatos. Ese ha sido el remedio de Jorge Ramírez Escudero, alias Hyperpotamus, contra el lumbago. El hoy Hyperpotamus ayer era un pianista y percusionista cotizado. Eso conllevaba, según él mismo cuenta, laboriosas tareas de transporte de bombos, platillos y herrajes. De modo que se hizo un hombre subterráneo y se pateó los túneles de pasillos del metro de madrid, donde lo mejor es ir con poco equipaje. Y de las entrañas de la tierra nació Hyper potamus.
Esta noche, en el teatro Muñoz Seca de El Puerto, dentro del ciclo Escena Rock, podremos observar la criatura que es la sensación del panorama indie actual. Con un repertorio de composiciones propias y versiones de Machín o los Beatles, solo con su voz amplificada en sus cuatro micrófonos como instrumento, Hyperpotamus ha conquistado el foro congregando a mil y pico de personas en su 'puesta de largo' en el Joy Eslava. Desprendido de enojosos contratos con discográficas, sus bolos se los busca él y no le va mal. Ha sido telonero de Michael Nyman en Londres, la ciudad en la que reside actualmente, y ha compartido cartel con los míticos Massive Attack .
Quienes le han visto hablan de él como una representación genuina de la originalidad. Cada uno de los seis pedales tienen una función para crear secuencias y grabar su propia voz que se transforma en un majestuoso coro que es él mismo. Quien viera al genial Andrew Bird en el pasado Monkey Week se puede hacer una de por dónde van los tiros y cómo es posible que un solo hombre se transforme en cientos en el escenario. Todo un acontecimiento. Pasen y vean el aullido hiperhuracanado de Hyperpotamus.
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