La nueva ley de multirreincidencia castiga el petaqueo con penas de tres a cinco años de prisión
El objetivo prioritario de la Proposición de Ley Orgánica, que tiene que pasar por el Senado, es combatir el suministro de combustible en el mar a las narcolanchas para anular la capacidad logística de los grupos criminales
El TSJA da una respuesta legal al petaqueo
El Ministerio del Interior ha destacado que la ley de multirreincidencia, aprobada este jueves en el Congreso, castigará la práctica del petaqueo, el suministro de combustible a narcolanchas, con penas de entre tres y cinco años de cárcel.
El objetivo prioritario de la Proposición de Ley Orgánica en Materia de Multirreincidencia, que tiene que pasar por el Senado, es combatir el suministro de combustible en el mar a las narcolanchas para anular la capacidad logística y la autonomía de las embarcaciones de alta velocidad que utilizan las organizaciones criminales en el transporte de la droga, afirman fuentes del Ministerio del Interior.
La proposición incluye el delito de adquisición, tenencia, depósito, almacenamiento, transporte o suministro de cualquier forma de combustibles líquidos, al margen de los supuestos legalmente permitidos, que genere un riesgo para la vida, la integridad física o la salud de las personas o para el medio ambiente.
Esta regulación supone, por fin, una tipificación legal específica a esta modalidad delictiva, una legislación que venían reclamando tanto jueces como fiscales, así como autoridades institucionales y colectivos antidroga de la provincia de Cádiz.
La medida complementa la adoptada en el Real Decreto-ley 16/2018, de 26 de octubre, que calificó las embarcaciones rápidas como género prohibido.
Como referencia, solo entre enero y octubre de 2025, en las seis provincias afectadas por el Plan Especial de Seguridad Campo de Gibraltar (Cádiz, Huelva, Málaga, Almería, Granada y Sevilla) las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado aprehendieron 683.000 litros de gasolina.
El vertido de combustible en zonas protegidas o la práctica habitual de arrojar las garrafas al mar tras el repostaje generan también un impacto ambiental directo sobre esos espacios.
En el ámbito de la seguridad y la salud públicas, el almacenamiento irregular de grandes cantidades de combustible en naves, garajes, trasteros e incluso viviendas, así como su transporte por carretera, incrementan la probabilidad de incidentes graves.
Fuentes de Interior destacan este nuevo tipo penal incluido en la ley de multirreincidencia impulsada por Junts, una norma que tras un año encallada en el Congreso ha sido aprobada este jueves con el voto de PSOE, PP, Vox y el PNV. Debe ahora pasar por el Senado antes de entrar en vigor.
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