"Me dejaron sin un duro, estoy a base de psicólogos"
Declaran veinte afectados de la macro estafa de la operación 'Hamelín' en Jerez
"Nos dejaron sin un duro, a mí y a mi madre. De vez en cuando me llamaban y me decían que el dinero se me devolvería, pero nada. Llevo un año a base de psicólogos". Son parte de las declaraciones de Josefa V. R., una de los 20 testigos que ayer pasaron por la sección octava de la Audiencia Provincial de Jerez para explicar cómo fueron engañados por los imputados en la 'operación Hamelín', la mayor estafa producida en la ciudad mediante la venta de coches e inmuebles de lujo que casi nunca acababan en manos de sus compradores.
Una muestra de la importancia de esta estafa es que nada más que estos 20 testigos que pasaron ayer por la Audiencia reclaman cantidades cercanas a los tres millones de euros, de los ocho que en total se apropiaron supuestamente Miguel Bohórquez y Domingo Gallegos de la Calle, cabecillas de la trama, junto con otras cuatro personas más imputadas y socios de la empresa MBDG Economist Agency.
Josefa, que declaró visiblemente nerviosa y apesadumbrada, señaló que contactó con Miguel Bohórquez a través de un amigo de su marido, Antonio J. B., y que Bohórquez le mostró un catálogo "para que pudiera elegir el piso que más me gustara". "Me lo puso muy bonito", señaló. Tras decantarse por una finca situada en el Pinar de la Almadraba, en Rota, afirma que tras un primer pago de 80.000 euros en febrero de 2006 -de los 104.800 que invirtió-, Bohórquez "me juró" que el piso se lo entregarían "en un plazo de 180 días". Joséfa señala que la firma de este contrato la realizó con Bohórquez, pero que "Domingo Gallegos de la Calle "también estaba implicado".
Pero llegaron los meses y Josefa no vio ni su piso, ni el dinero, a pesar de que después de varios contactos telefónicos "me decían que el dinero se me devolvería". Para Josefa, "lo peor fue la agonía en la que me tuvo" y añadió que "él (Bohórquez) se ponía al teléfono y me decía que si le metían en la cárcel no me devolvería nunca el dinero, porque estaba en un banco de Gibraltar".
Montserrat P. S. es otra de las testigos que ayer declaró en la Audiencia. Señaló que su hermano, como se iba a divorciar y no quería tener problemas a raíz de esto, puso la compra de una vienda en la calle Puerta de Sevilla a su nombre. Montserrat firmó y entregó 54.600 euros "en una vivienda de la calle Guarnidos" en donde "solamente había una persona". Finalmente, los acusados incumplieron su deber de entregar la vivienda.
Así hasta 20 fueron los testigos que declararon en la Audiencia Porvincial, donde hoy se celebrará la tercera sesión de la vista.
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