Benamahoma, ante la tormenta: "Pero, ¿tanta agua cabe en el cielo?"
El "extraordinario" episodio de lluvias previsto en la Sierra de Cádiz ha hecho que la localidad quede de nuevo aislada
La alerta corta la carretera a El Bosque y deja de nuevo aislada a Benamahoma
El bar Añoranzas, en Benamahoma, tiene un cráneo de res pintado con la bandera arcoíris y una liga colgada de un cuerno. “De mi boda”, dicen tras la barra. Al bar Añoranzas (más conocido como Las Niñas) llega la noticia de que, ayer tarde, los vecinos de la Sierra de Grazalema iban a recibir un mensaje de Es-Alert ante la previsión de unas lluvias "extraordinarias" según los modelos.
Hay un segundo de pasmo generalizado entre los presentes:“Dan máximos de 700 mm en dos días“, comenta Juan. “Pero, ¿tanta agua cabe en el cielo?”. ¿Tanta agua, de hecho, cabe en Benamahoma? Pues bastante. La localidad recibe, a través de distintos puntos, el chorreo que baja de los picos más altos de la Sierra. Por eso, nos cuentan, el agua de Benamahoma tiene una calidad excepcional. Hace años, Lanjarón quiso “pinchar” en el término, ante la oposición de gran parte de la población: “Menos mal que no lo hizo, porque estaríamos sin nada”.
Este invierno, agua es lo que no falta. La vecina Grazalema cerraba enero con una acumulación de cerca de 1.300 litros por metro cuadrado: la media anual de muchos puntos de la cornisa cantábrica. En Benamahoma no recuerdan que lloviera tanto desde hace al menos dos décadas, “aunque los antiguos dicen que se podía tirar tres meses lloviendo”.
Descolgada entre sus dos hermanas mayores, Grazalema y El Bosque, Benamahoma ha protagonizado estos días numerosos titulares desde que, el pasado jueves, quedase incomunicada por carretera. El derrumbe del tramo que la une con El Bosque se unía al que se había dado, un par de jornadas antes, en el camino a Grazalema.
La solución temporal, ya que no se puede hacer nada más hasta que termine el tren de lluvias, fue habilitar un carril de emergencia con ventanas temporales para el paso de vehículos: de 7.45 a 9.15 horas y de 15.30 a 16.30 horas. La Junta de Andalucía comunicaba también durante la tarde de ayer que el paso entre Benamahoma y El Bosque quedaría completamente cerrado durante la jornada de hoy, miércoles, dependiendo su apertura del escenario meteorológico.
Con ese esquema, el tema de los proveedores –comenta Ani en Tienda Isabel, el despacho de alimentación de referencia– se está empezando a resentir. “La verdura y alguna fruta ya está siendo difícil, y mañana va a ser aún más complicado. Pan, no sé qué va a pasar. Pero en cosas de despensa aún estamos bien”.
Muchas casas tienen congeladores grandes, y el mostrador de carne es generoso:“Pedí el jueves bastante previendo que no iban a venir”, continúa Ani.
El estado de las carreteras en la Sierra no es tanto un tema recurrente, como una realidad a la que sus habitantes han terminado acostumbrándose. Toda esta semana, aseguran, aun antes del derrumbe, ha sido difícil conducir. En el día a día, se las arreglan a través del grupo de whatsapp del pueblo: “Nos vamos avisando de si hay algún cascote, o en qué punto se ha caído un árbol”, cuenta Leyre. Aunque nunca, desde luego, se ha vivido algo como esto: una situación que ha dejado al municipio en una burbuja parecida a la de pandemia. En la tranquilidad del ojo del huracán, entre tormentas.
Una de las novedades que ha traído el aislamiento es la presencia de un equipo sanitario las 24 horas. De lunes a viernes, Benamahoma tiene el consultorio abierto un par de horas. Los fines de semana, no hay médico presente. La asistencia de emergencia se turna estos días con Daniela y Sonia, médico y enfermera habituales. “Siempre se ha pedido asistencia sanitaria completa en El Bosque –cuentan–, pero es que hasta la ambulancia tiene que venir de otro pueblo”, indican. Ambas, en su rutina, reparten la jornada con la localidad vecina, y esa fue su principal preocupación cuando se decretó el cierre: “Porque el viernes a primera hora nadie sabía nada, y hay pacientes mayores, con unas rutinas médicas marcadas”.
Hay servicio coordinado con el 061 y helicóptero de alerta. Si estos días hubiera una emergencia, intuyen por cómo se ha dado en otros casos, los camiones dejarían paso en el carril y se llevaría al paciente a un hospital, regresando luego el equipo médico.
Que haya estado presente durante estos días un personal médico de continuo ha sido un alivio para Leyre y su familia: su padre, que estaba enfermo, falleció justo el pasado domingo, con la carretera ya cerrada. “La verdad es que vinieron enseguida y luego nos facilitaron mucho las cosas para salir”, cuenta.
Luego, claro, está la vida. La contingencia de todos los días, tan dada por hecho. Gente que tenía planeado traslados ha tenido que anular los billetes: “Aunque mi padre, por ejemplo, no puede retrasarlo mucho más:lo mismo aprovecho una de las ventanas y que se quede una noche en El Bosque”, cuenta Ani.
O el tema de los chavales, que siguen acudiendo al cole a excepción de los que van al instituto, que tienen que hacer el trayecto hasta Ubrique. “En principio –comenta Juan, de restaurante González–, la Junta no ha dicho que se suspendan las clases: pero, a la hora de la verdad, no están yendo porque los padres no queremos jugárnosla”.
La hostelería, por supuesto, ha notado el cambio durante el pasado fin de semana: “De dar 200 y pico comidas, a dar veinte”, calcula Juan. Benamahoma es de esas localidades que se transforman gracias a los domingos, multiplicando en un par de noches su censo oficial: “Por eso pensamos que debería haber médico de continuo. Queremos vender el turismo –prosigue, en la misma línea–, y luego encuentras cosas como esta, o el mismo estado de las carreteras. Yo quisiera que vieras cómo está la carretera de Los Alamillos a Villaluenga, además de lo que nos ha pasado a nosotros ahora, que siempre ha habido desprendimientos, pero no como este”.
¿Por qué se producen los derrumbes, y por qué justo en ese tramo? La naturaleza del terreno, muy arcilloso, es una explicación. Los árboles que bordean el camino, cuentan, es otra: “Los pinos tienen muy poca raíz en comparación con otras especies que también son muy de aquí, como el quejigo o el alcornoque, que tienen raíces poderosas, esos aguantan muy bien el suelo”.
De momento, hace ya horas que Benamahoma ha quedado cerrada, como una ciudad medieval. Los huerteros quedan desde ayer completamente aislados a espera de cómo se comporte el lienzo afectado en la montaña. También se ha cerrado, por el momento, la conexión entre Grazalema y Villaluenga. El Ayuntamiento de Grazalema anuncia que hay patrullas de vigilancia coordinadas por Policía Local, Protección Civil y retenes del Infoca. AEMET no sólo ha dado un aviso rojo, sino que ha determinado que la Sierra de Grazalema y la de Ronda están en “peligro extraordinario”.
En el bar Las Niñas (Añoranzas ) tienen semblante serio, pero deciden reírse: “El de las estelas debe estar de vacaciones”.
"Si queremos mantener con vida a los pueblos, harán falta medidas"
El alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, pedía ayer a la población no salir del término municipal "si no era estrictamente necesario". "En una semana de enero y tres días de febrero ha caído lo que cae en todo un año -explicaba-. Eso es peligroso, está claro, pero porque la tierra no soporta ya más agua". En la Sierra, se han visto imágenes como caños "reventando" o brotando agua de la "Sima de la Olla". Ese, ha dicho, "es el principal síntoma para la preocupación".
Ante la alerta roja de hoy, el alcalde ha pedido evitar desplazamientos "innecesarios" porque "el peligro, sin lugar a dudas, está en las carreteras". Ante la situación de Benamahoma, ha señalado que se podría haber evitado el escenario actual contando con una malla en la carretera, ante los frecuentes desprendimientos que padece. Además, ha avanzado que habrá que plantear a nivel político una serie de medidas para resolver la situación de las carretas de la Sierra de Cádiz e invertir en ellas "porque son esenciales para la vida en el entorno rural". "Si queremos seguir manteniendo la vida en los pueblos, hacer que la gente entienda que vivir en ellos es positivo y que no se vacíen, harán falta medidas", ha aseverado.