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Hace ya casi un mes que la parroquia de San Joaquín, ubicada en la calle Cielo, tuvo que cerrar sus puertas debido al desprendimiento de unas tejas de su cubierta. Desde entonces la calle Cielo permanece cortada, por seguridad, al tráfico rodado, mientras que tanto el Obispado de Jerez como la propia parroquia realizan las gestiones necesarias para que la normalidad vuelva al templo lo antes posible.
El párroco de San Joaquín, Juan Félix, explica que desde el Obispado -como propietario del edificio- se ha encargado ya a un arquitecto el proyectoarquitectónico necesario para la reparación del tejado. de momento ya se ha instalado en el interior del tejado un voladizo para evitar nuevos desprendimientos y se está a la espera de contar con un presupuesto de las obras, que según algunas fuentes consultadas podrían rondar los 100.000 euros.
El problema, según estas mismas fuentes, es que los materiales utilizados tienen ya más de un siglo-la parroquia cumplió cien años en 2011-y con el paso del tiempo han perdido efectividad a la hora de sujetar las tejas. En el lado positivo destaca que los daños no son estructurales y tienen solución, aunque para la ejecución de las obras será necesario instalar un andamio de grandes dimensiones en la vía pública.
El párroco del templo confía en que, una vez estén concedidos los permisos y licencias necesarios, las obras se puedan ejecutar con rapidez y estar listas hacia mediados del mes de agosto.
En cuanto a la financiación, ya se están recibiendo donativos para poder sufragar la obra, mientras que la próxima semana se dará cuenta de las necesidades económicas tanto al Consejo Parroquial como a las hermandades que tienen su sede en San Joaquín, como son La Flagelación, la Veracruz o la hermandad del Rocío.
También se están barajando ya desde estas entidades posibles eventos que se pudieran organizar para recaudar fondos que contribuyan a la reparación del templo.
Por parte municipal el concejal de Mantenimiento Urbano, Curro Martínez, señala que estarán muy pendientes de la evolución de la obra para poder reabrir al tráfico la calle Cielo lo antes posible, ya que su cierre en pleno verano supondrá sin duda un problema para el tráfico en el centro de la ciudad. De momento se ha optado por cambiar de sentido un tramo de la calle Caldevilla, para dar servicio sobre todo a los vecinos de la zona.
Por ahora, mientras se ejecutan las obras, se barajan también opciones para evitar la caída de nuevos cascotes como la colocación de una red sobre la cubierta del edificio, aunque de momento no hay nada decidido y la calle sigue cerrada al tráfico y el templo permanece clausurado.
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