Hacia adelante contra viento y marea
salud
José Velázquez, trasplantado de un riñón, dedica sus días a cuidar a su mujer enferma
A Mª Milagros le amputaron la pierna derecha hace dos meses debido a una negligencia médica
José Velázquez y María Milagros Vega Sanz son el mejor ejemplo de que, a pesar de los obstáculos que nos pone la vida, hay que seguir luchando contra viento y marea. Este matrimonio de 65 años ha querido contar su historia a este medio, porque saben que como la suya hay muchas más.
A José, jubilado de Renfe, lo trasplantaron de un riñón hace apenas un año. Ahora dedica sus días a cuidar a su mujer, a la que hace dos meses le amputaron la pierna derecha debido a una negligencia médica.
María Milagros se encuentra en un delicado estado de salud. Entre otras cosas, padece pseudoxantoma elástico, una enfermedad que afecta al tejido conjuntivo y da manifestaciones principalmente en la piel, el ojo y las paredes de los vasos sanguíneos. Además, la mujer padece ceguera y ha sufrido dos ictus.
Aunque la peor parte llegó cuando María Milagros acudió a su médico particular aquejada de un dolor en el pie derecho. Allí le hicieron una infiltración. Entonces empezó su calvario. El dolor no cesaba. Así que el matrimonio decidió acudir al hospital, donde le hurgaron en el pequeño orificio que presentaba el pie. Asimismo, le recetaron Nolotil y Betadine.
Los días pasaban y la úlcera se iba haciendo más grande. Una tarde se presentaron de urgencia en el Hospital de Puerto Real y volvieron a recetarle lo mismo. Los médicos aseguraban que no era nada importante. Finalmente, José y María Milagros optaron por ir a un centro médico privado, en el que les dijeron que el diagnóstico era serio y donde emitieron un informe para que pudieran presentarlo en el Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz.
Desde el 26 de mayo hasta el 21 de junio, María Milagros fue sometida a un total de cuatro intervenciones, que culminaron con la amputación del miembro inferior derecho. "Tenemos la mejor sanidad del mundo, pero también la peor administrada", explica José, quien también destaca que esta situación se podría haber evitado si se hubiera actuado a tiempo. El matrimonio valora emprender medidas legales contra el SAS.
Por otro lado, a María Milagros le han reconocido el grado I de dependencia moderada y, aunque su marido ha pedido que se revise su valoración, no han obtenido respuesta por parte de la administración. La Seguridad Social tampoco quiere pasarle la prótesis para la pierna de su mujer. El matrimonio no cuenta con ningún profesional que les ayude en sus tareas diarias. Además, José también atiende a su suegra de 90 años, que reside en una vivienda cercana a la suya.
El hombre ha tenido que instalar un ascensor en la casa para poder acceder a las plantas superiores, donde se encuentran los dormitorios y la azotea, obra de la que ha afrontado todos los gastos. También tiene previsto adaptar el cuarto de baño. Detalles que puedan hacer más fácil la vida de este matrimonio que a pesar de todo no ha perdido la sonrisa.
Toda una vida dedicada a trabajar en Renfe
José Velázquez es una persona muy conocida en la ciudad. El portuense ha dedicado toda su vida a trabajar en la estación de Renfe. Seguramente muchos viajeros reconozcan su cara de verlo en la taquilla. En el salón de su casa pueden verse diversas maquetas de trenes que él mismo ha montado. José se jubiló hace ya dos años. Ahora dedica su vida a atender a su mujer, a la que cuida con mimo y esmero. El matrimonio acude diariamente a un centro de rehabilitación situado en la calle Valdés, pero no sin antes haberse tomado el café en uno de los bares de su barrio. José transporta a su mujer en su coche, para el que tiene una plaza de minusválido reservada frente a la puerta de su casa.
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