La luz y la sal de la Tacita de Plata en el cante, baile y toque
Flamenco
Gran noche con Selu del Puerto, Jesús Helmo y Jaime de la Isla en la peña El Nitri, decana de El Puerto
FlamenCool, la diversidad de la música con flamencura
Jesús Helmo, al baile; Selu del Puerto, al cante; Jaime de La Isla, al toque. Presenta el acto Bartoomé Brao, Tolo, presidente de la Tertulia Flamenca Tomás El Nitri. Anuncia que en conversaciones con Selu, tendría que traer a Jesús Helmo con el toque del isleño Jaime de La Isla, haciendo una breve introducción de los artistas. Agradece la visita del cónsul general de Costa de Marfil, Jesús Mejías, a la vez presidente de la asociación África arco iris (www.africaarcoiris.org).
Se templa las cuerdas de la guitarra y la voz de Selu pronuncia unas breves palabras agradeciendo al público que, teniendo un verano lleno de actividades lúdicas, vengan al acto, a consumir flamenco, nuestra cultura y patrimonio. Suena la guitarra de Jaime para introducir a Selu al cante, Soleares de Cádiz. Un trayecto del repertorio del cante gaditano en el que los tonos de la guitarra se elevan, lo que provoca que Selu tenga que esforzarse en su voz. Con la dificultad de este palo que se encuentra en el escenario, Selu templa en los medios, continuando por los altos. El baile se inicia desde el centro de la tertulia flamenca hacia el escenario. La propuesta de Jesús Helmo es atrevida y valiente, con habilidades interpretativas y viste de estilo. Baile de mano limpia, sin movimientos de muñecas, al más estilo de los cánones de Vicente Escudero, movimientos recortados, rozando la brusquedad limpia del baile, taconeo sin abusar de ello y a contratiempos ajustados. Baile sentío, bien interpretado, demostrando que es largo en pies, sabe lo que hace, terminando por tangos, entre molinetes de vueltas, termina de rodilla, recuerdo de ese baile de Antonio Soler y Carmen Amaya. Jaime interpreta, los acordes de la guitarra se ajustan más al cante y la voz del Selu. Suena la guitarra a sones de ultramar, aires entre olas de mar por Guajiras en plaza grande como es la Peña el Nitri, decana. Selu se ajusta y como un torero de plata, le ofrece su cante a Jaime para que se luzca en la guitarra con su cante en los medios y final de la pieza interpretada, bordándolo entre los dos.
Selu anuncia su cante por Tanguillos de Cádiz. Como comenta el cantaor, el tanguillo hay que cantarlo e interpretarlo y contar lo cantado, en historias burlescas, al estilo más puro de Chano Lobato, contando anécdotas entre Chano Lobato y Pericón, a ver quién más embustero de los dos. Con la anécdota de la pesca, que voy a relatar por Selu. Entre Pericón y Chano Lobato: “No te lo vas a creer, pero anteayer pesqué ahí en La Caleta un robalo que dio en la báscula cincuenta y siete kilos.” “Muchos kilos son, pero ¿por qué no va a poder ser? En La Caleta no, pero al otro lao, en la Punta de San Felipe, que tú sabes que cuando baja la marea entra la pesca con mucha fuerza… Voy, echo el anzuelo y de pronto se pone tirante el sedal y yo a jalar y venga a jalar… ¡uy, qué sudores! … y venga a jalar y por fin, mira tú qué doló, viene enganchao en el anzuelo un farol fenicio encendío”. “Hombre, allí un farol fenicio, y cartaginés, y griego y romano, tó lo que quieras, pero encendío…” “¡Digo, y no lo pienso apagar mientras no le rebajes veinte kilos al robalo!"
Hacía tiempo pisando peñas y actos flamenco, viví el sentir de hacer e interpretar el más puro cante ambiente y estilo gaditano, en el cante, baile y toque. El Selu lo sabe hacer, interpretar, transmitir. Sones de Alegrías, Jesús Helmo, vestido de corto de talle alto al más puro estilo de bailaor, pantalón blanco, marfil roto, camisa blanca y chaquetilla, marrón con apliques de floreado de lentejuelas. Estilo de baile antiguo de la escuela gaditana que le transmite en su inicio la familia Ogalla y le puliera Belén Maya, hija de Mario Maya, el gitano que saliera de las cuevas de Sacromonte, lo puliera la bailaora Pilar López y fuera el fundador de la compañía de baile de Andalucía.
El baile de Jesús es sencillo con la elegancia del baile varonil. Se quita la chaqueta para iniciar la escobilla terminada por bulerías de Cádiz y la más pura “chufla gaditana”. El público de pie, aplaudiendo y entusiasmado, los artistas saludan y agradecen el clamor. Los artistas no se marchan y nos deleitan con bulerías de Cádiz, Selu canta e interpreta y se baila un par de buenos desplantes marchándose del escenario al baile de Jesús y él. Anoche viví, presencié, escuché y me transmitieron la luz y la sal de la Tacita de Plata en el flamenco. Agradeciendo a la socia Mati Giménez siempre el detalle de brindarme un espacio en su mesa para poder ofrecer estas líneas.
Así lo viví y así me gustaría transmitirlo.
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