Reyes Magos
Plazas duras
Oriol Bohigas, el célebre arquitecto y urbanista que diseñó la Barcelona moderna se inventó el término plaza dura para denominar la gran cantidad de espacios públicos abiertos sin ajardinar. Era una manera barata y rápida de ofrecer espacio a la ciudadanía. Esa moda de la plaza dura se extendió por toda España, sobre todo por la manía de situar aparcamientos subterráneos debajo de cada plaza del centro. La plaza Mayor de Madrid o la de María Pita en La Coruña son plazas duras. Lo es la plaza de San Antonio y la Glorieta Ingeniero La Cierva de Cádiz. Un aparcamiento bajo una torta de hormigón, sobre la que solo cabe algún parterre o , si acaso, árboles poco frondosos. Los vecinos de Ingeniero La Cierva se quejan del desolador aspecto de la Glorieta una vez reurbanizada ya que no hay ni césped ni árboles. Es lo más barato de mantener y lo más sencillo de ejecutar. Una modernidad. La servidumbre del aparcamiento.
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