Cádiz CF Una penúltima sesión que no aclara el panorama

  • Cervera sigue manteniendo varias dudas ante la visita del Elche este domingo

Álvaro Cervera hace una indicación durante un entrenamiento en El Rosal. Álvaro Cervera hace una indicación durante un entrenamiento en El Rosal.

Álvaro Cervera hace una indicación durante un entrenamiento en El Rosal. / Fito Carreto

La semana de trabajo va tocando a su fin y Álvaro Cervera mantiene casi las mismas dudas que tenía cuando empezó pensar en el encuentro de este domingo contra el Elche en el Ramón de Carranza a partir de las 21:00 horas. El penúltimo entrenamiento apenas sirvió para aclarar el panorama, por lo que el técnico apurará hasta este sábado para confeccionar la mejor lista de convocados posible.

El Día de la Constitución se convirtió para los integrantes de la plantilla en una jornada más, normal y corriente, con una primera sesión a puerta cerrada que cobra más sentido que nunca por la necesidad de ocultar las cartas al rival. No está el horno para bollos y desde luego no se encuentra el conjunto amarillo en su mejor momento de la temporada para otorgar algún tipo de ventaja a un adversario que, además, números en mano, pasa por ser el mejor equipo de la categoría a lo largo del pasado mes de noviembre, con 11 puntos sumados de 15 posibles que le han catapultado a las puertas de la zona de play-off de ascenso a Primera.

Pese a ocupar el liderato con una renta que incluso permite vislumbrar el título de campeón de invierno como una realidad muy cercana, lo cierto es que la derrota encajada en la visita del anterior fin de semana al Fernando Torres de Fuenlabrada (1-0) ha supuesto una llamada de atención sobre todo porque representa un baño de realidad. Como bien dice Cervera, las bajas a largo plazo terminan siendo un serio problema.

En efecto, más allá del tercer revés del curso tras los sufridos en el Santo Domingo de Alcorcón (3-0) y en el Carlos Belmonte de Albacete (1-0), lo que de verdad preocupa a los responsables deportivos del club y al cadismo en general es la merma de efectivos en los últimos tiempos. Las ausencias se acumulan y, aunque el fondo de armario ha funcionado hasta la fecha, llega un momento en el que invade el temor de que deje de ser así.

A la espera del entrenamiento de este sábado, que servirá para confirmar la disponibilidad de los futbolistas, son bajas seguras los sancionados Rhyner, expulsado en tierras madrileñas por doble amonestación, e Iván Alejo, castigado por Competición por su intervención en la trifulca final pese a no formar parte de los citados en la expedición. Igualmente, no podrán ser de la partida por problemas físicos José Mari, operado este jueves de la lesión de clavícula que se produjo ante la escuadra que dirige Baldomero Hermoso, Mere; José Manuel Jurado, que continúa en el dique seco como ya le sucedió en pretemporada y durante los compases iniciales de la Liga, y Nano Mesa, que se cayó a última hora de la convocatoria de los que viajaban a Fuenlabrada por una rotura muscular de la que sigue recuperándose.

En el lado positivo, el regreso casi seguro de Salvi Sánchez, que se perdió los últimos encuentros también por problemas musculares que ya parece haber superado, toda vez que se integró con el grupo a principios de semana con normalidad, y el de Edu Ramos, al que la mala suerte persigue esta campaña en forma de lesiones y que podría volver a entrar en los planes.

En cuanto a las dudas, destacan especialmente dos por la demarcación de la que se trata, ya que afectan al centro de la defensa. En efecto, si bien se ejercitó con sus compañeros el jueves, Marcos Mauro se resintió de sus molestias y tendrá que aguardar hasta última hora para saber qué sensaciones tiene y si puede formar parte de los elegidos. Igualmente, Juan Cala ha trabajado al margen, como Sergio Sánchez, y se antoja complicado que llegue a tiempo.

Así las cosas, Cervera ha de manejar un plan A, B y hasta un plan C para componer un once de garantías y por lo que pueda ocurrir en varias posiciones. En el eje de la zaga, por ejemplo, Fali es el único que parece fijo. Si Mauro no recae, con toda seguridad el argentino se convertirá en su pareja de baile. Sin embargo, si no llegan ni él ni Cala, todo apunta a que al preparador cadista no le quedará más remedio que alinear de entrada como central al canterano Sergio González, como ya sucedió saliendo desde el banquillo en el Heliodoro Rodríguez López de Santa Cruz de Tenerife, o bien optar por colocar en ese lugar a Edu Ramos, algo que ya hizo en el pasado.

Claro que la posibilidad de retrasar a Edu también tiene su inconveniente por cuanto las circunstancias han dejado tocada la zona ancha con la lesión de José Mari. De este modo, para el doble pivote junto a Garrido, Cervera baraja varios nombres entre los que se hallan los de los prolpios Edu Ramos y Sergio González, y por supuesto el del francés Yann Bodiger, titular en el arranque de la competición pero que poco a poco fue perdiendo protagonismo.

Finalmente, para los costados la presumible incorporación de Salvi supondría un alivio, disponer al menos de un elemento más que en el Fernando Torres. Con el sanluqueño en una banda, la derecha en teoría, la izquierda quedaría para el canterano Javi Navarro o para Alberto Perea, que volvió el pasado fin de semana tras sus problemas físicos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios