Un cóctel explosivo de calidad y experiencia como principal argumento
Grupo I. Real Oviedo
El Real Oviedo está considerado como uno de los principales -si no el principal- favoritos para el ascenso. Fundado en 1926, el club asturiano, después de haber superado la etapa más oscura de su historia con varias temporadas en Tercera a comienzos del siglo XXI, emerge con fuerza en su intento de recuperar protagonismo en el panorama futbolístico patrio. De los cuatro campeones, es el que presenta una trayectoria más lustrosa, jalonada por 38 temporadas en Primera y 32 en la categoría de plata. En el curso 1991/92 participó en la Copa de la UEFA. El cuadro carbayón llega a la fase de ascenso tras reinar con holgura en el grupo I con 80 puntos. Si no hubiera bajado los brazos cuando ya era campeón, quizás hubiera batido el récord de puntuación en toda la historia de Segunda B, fijado en 82.
El trabajo colectivo y las individualidades son las señas de identidad de un equipo rocoso que destaca por ser el más goleador de la división de bronce esta campaña. Sus 77 goles (una media de dos por partido) son la demostración palpable de la pegada que atesora liderado por Linares, auténtico matador dentro del área como acreditan sus 28 tantos con los que es el pichichi de Segunda B. No es el único integrante de la plantilla con experiencia en superior categoría. Los hay que incluso han jugado en Primera, como el veterano portero Esteban (39 años), Dani Bautista, Héctor Font, Generelo, Susaeta, Jonathan Vila... A ellos se le unen otros conocidos como los ex cadistas Jon Erice y Dioni. Bajo la dirección en el banquillo del argentino Sergio Egea, el Oviedo dispone de una plantel formado por 20 jugadores y una media de edad de 28,3 años, la más alta de los cuatro primeros. Además de potencial sobrado, es la que cuenta con mayor respaldo social, como así reflejan los más 16.000 abonados y los más de 27.000 espectadores que acudieron al Carlos Tartiere en el último duelo liguero en casa.
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